¡Buenos días! Ha llegado la hora de contaros una gran
noticia, una de esas que me ha tenido con emociones pululando libremente en mi
interior durante días. Y sí, claro, las lágrimas también formaron parte del
instante en el que me enteré porque yo soy así, lloro cuando gana el Barça y
veo a la gente celebrándolo a pesar de que no soporto el fútbol.
Fue gracias a una conversación en el último café literario
del Book’s Wings con Coco Duval que
me decidí a mandar #LDTPA al Premio Terciopelo.
—Es dificilísimo competir en
un premio tan importante. —argüí—. No voy a ganar, así que para qué mandar la
novela…
—Nunca
se sabe —contestó
Coco—. Mírame a mí, gané
el último premio. Arriésgate, el no ya lo tienes.
Y lo hice. Llegué a casa, lo pensé durante la noche y al día
siguiente me puse a preparar los papeles para mandarlos al premio.
Apreté el botón derecho del ratón para mandar la novela el
último día de plazo para presentar los manuscritos y no se lo dije a nadie.
Porque la vida me ha enseñado a ser prudente, a no lanzar cohetes antes de tiempo
y a ser humilde en mis aspiraciones.
Cuando hace poco más de una semana recibí un e-mail de Terciopelo
en el que me anunciaban que era finalista y que querían publicar la novela estaba
en plena auditoría. La auditora debió flipar porque me puse a llorar.
Ayer anunciaron los finalistas y dieron el nombre de la
novela: Lo di todo por amarte.
Pronto, más de lo que esperaba, os voy a poder contar muchas cosas de la
historia de Aiden y Zofia, a anunciar fechas, a enseñar portadas, sinopsis…
Ayer por la noche escribí un WhtasApp a una de esas amigas
que me ha traído el tiempo como un regalo:
¿Sabes? Cuando de más
joven leía libros recuerdo q me hacía muchas preguntas: ¿qué ha sentido el
escritor? ¿Cómo se ha inspirado? ¿Quién le ha hecho la foto de la
contraportada? ¿Quien escribe su biografía? ¿Y la sinopsis? ... Había tantas
... Y ahora q las puedo contestar casi todas me hago nuevas preguntas. ¿Gustará
la novela? ¿La publicaré? ¿Irá bien? Ains, estoy blanda y emocionada por el
premio y blanda y ...
Con diecisiete novelas publicadas y dos contratos para este
año puedo llamarme escritora. Ahora soy capaz de dar respuesta a todas esas
preguntas que me hacía cuando la lectura desenfrenada me aportaba felicidad, emociones,
sueños.
Aunque sigo siendo esa niña idealista y llena de
sentimientos que solo deseaba contar las historias que me inventaba antes de
dormir, atiborrar los folios de palabras y conseguir alterar los sentimientos del
lector, llegar a su corazón.
Ojalá Aiden y Zofia cumplan con ese cometido…
¡Feliz día! J





















