elVietnamita (Hanoi II)

8:28 Pat Casalà 0 Comments

¡Buenos días! El tiempo de Vietnam fue espectacular. Cuando preparábamos el viaje fueron muchos los que nos advirtieron de las lluvias constantes y de la necesidad de llevar encima un chubasquero, pero en los quince días de estancia solo tuvimos un par de tardes lluviosas y ninguna de ellas estropeó las visitas.
Para visitar Hanoi optamos por un free tour y, tras buscar mucho en la red, nos decidimos por elVietnamita (enlace). 
Resultó ser un catalán llamado Marc que se ha casado con una vietnamita y, aparte de las visitas guiadas y tours, también regenta un hostel. Y la verdad, fue un auténtico placer descubrir las calles de Hanoi de su mano.


Nos reunimos en la recepción del hostel para iniciar el recorrido. Éramos unos treinta españoles dispuestos a descubrir la ciudad en grupo y no tardamos en salir rumbo a nuestra primera parada.
Una de las primeras cosas que nos contó Marc, y que me pareció súper interesante, es que no debíamos comprar botellas de agua con el tapón verde, ya que es agua filtrada, sin minerales, y no ayuda a rehidratarse. Os parecerá una tontería, pero con el calor de allí toda precaución para no deshidratarse es poca.
Empezamos el recorrido descubriendo algunas callejuelas interesantes del Old Quarter, escuchando las anécdotas que Marc iba contando para internarnos en la cultura vietnamita, sin dejar de observar todo cuanto nos rodeaba.


Caminamos por la Hanoi Train Street, una vía de tren tan estrecha que apenas queda espacio en los andenes y las casas tiemblan a su paso. 
El calor abrasador nos acompañó en nuestro recorrido hasta llegar al lago de Hion Kiem, el lago de la espada, donde conocimos la leyenda que lo envuelve y vimos el Puente Huc y terminamos frente al Templo de la Tortuga escuchando un poco de historia.
Marc nos contó algunas anécdotas y muchos datos acerca de la guerra de Vietnam que desconocíamos. Me pareció una disertación muy interesante a pesar del calor abrasador que me arrancaba gotas de sudor mientras escuchaba con muchísimo interés.


La verdad es que valió mucho la pena el tour porque en vez de las tres horas que prometía, se alargó en más de cinco y conocimos un montón de cosas interesantes.
Paramos en un café a tomar un café con huevo, típico de Hanoi, ¡y Marc nos invitó! El tour seguía, pero yo me mareé un montón, estaba demasiado acalorada y supongo que tuve una bajada de tensión porque no conseguía reaccionar. Así que decidimos pagarle e ir en busca de un sitio para comer, a ver si lograba rehacerme.
El calor me afectó tanto que no pude casi probar la maravillosa Hot Pot que pedimos, y terminé yéndome al hotel con Irene para estirarme en la cama con el aire acondicionado a tope y recuperarme.
Por la noche, tras deambular en busca de un lugar para cenar, terminamos en un Burger King. Estábamos cansados y necesitábamos algo rápido antes de irnos a la cama para nuestra última noche en Hanoi.
¡Feliz día! J  

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