Llegando al final


¡Buenos días! A veces el peso de los sentimientos cae a plomo sobre mis hombros. Es parte de mi naturaleza, algo necesario para crear mundos paralelos y deambular por ellos sintiendo cada una de las emociones del momento, con las cosquillas en la piel y un sinfín de escenas para recordar.
Llegar al momento de poner un punto y final en una novela suele remover mi interior, por eso estoy más sensible. Me voy a dormir con las emociones alteradas y me despierto melancólica, ilusionada, expectante.


También influyen las mil ideas que aparecen en mi mente. Necesito tenerla ocupada con una historia y se pone a disparar argumentos sin detenerse. No me da tregua. Me siento vapuleada por mil argumentos, nuevos personajes, tramas, escenas…
Sentir siempre es la base. Por eso el revuelo se apodera de mi interior y me sacuden tantísimas emociones a oleadas, como si fueran pequeños huracanes capaces de borrar la tormenta anterior.
Llevo dos días dándome cuenta de que quizás esta vez la idea es buena. Debería acabar LDTPA antes de decidirme a poner la primera palabra de 4F3A, pero mi cabeza va por libre y no para de disparar palabras, de crear frases, de juntarlas en párrafos demasiado interesantes para dejarlos en el olvido.


Sin embargo sigo aporreando el teclado para darle vida a los últimos momentos de LDTPA. Hace unos días pensaba que ya lo tenía, que había llegado a ese momento en el que me digo a mí misma se acabó. Sin embargo sigo aumentando las palabras, los capítulos, las escenas. Porque en realidad no podía precipitar ese punto álgido en el que la trama da un último vuelco.
Otra vez son las emociones las que dirigen mis dedos. Ellas claman en mi mente, abren brechas en mi alma y me desligan de la necesidad de agotar la trama para enseñarme el camino.


LDTPA es la novela más intensa de sentimientos que he escrito nunca. Cada capítulo me agota emocionalmente, me drena y me deja destrozada porque necesito recurrir a mi corazón, a ese millar de sentimientos internos que me sacuden, a la reserva de recuerdos dolorosos, conmovedores, vivos.
La experiencia ha sido increíble aunque me ha costado muchísimo ponerme en situación para avanzar a buen ritmo. No es fácil hacer burbujear los sentimientos en mi interior cuando lo requiero ni darles vida en el papel con la fuerza arrolladora necesaria para traspasarla al lector.


Quizás por eso he tardado más de la cuenta y le he dado muchísimas vueltas. Incluso ha habido momentos en los que me he obligado a escribir porque mi corazón no cooperaba.
Ojalá algún día os pueda enseñar el resultado. Sería genial hacerlo. Me encantaría porque en esta historia lo he dado todo por emocionaros, por crear una trama llena de intensidad, por ofreceros ese pedacito de mi alma.
¡Feliz día! J

¿Hace falta?


¡Buenos días! Parece que el verano al fin ha decidido acompañarnos y que mi inspiración ha resurgido de sus cenizas, aunque como últimamente va un poco a su bola no sé si va a durar.
Mi mente inquieta ya está creando una nueva historia y como siempre todavía me queda poner el punto y final a la anterior. Es como si al llegar al ocaso de la novela me negara a despedirme de esos personajes y prefiriera darles vida a unos nuevos para hacer la transición más sencilla.


Tengo varias noticias guardadas en un cajón para explicároslas en el momento justo. Las hay seguras y otras que todavía se han de concretar, pero estoy muy feliz por cómo se desarrolla mi faceta literaria. ¡Ojalá esta ilusión durara para siempre!
Llevo unos días dándole vueltas a unas cuantas cuestiones, sobre todo a lo referente al mundo de las reseñas, las opiniones, las críticas… Si bien es cierto que todo el mundo tiene derecho a tener su gusto literario, si a la mayoría nos gustara lo mismo sería muy aburrido, hay mil formas de darle voz a esa opinión.


No es lo mismo decir: yo con esta mujer no puedo que no acabo de conectar con esta autora. En ambos casos expresas lo mismo, pero en la segunda no hay agresividad y sienta mejor cuando lo lees.
Es curioso porque cuando estás en el lado de los lectores muchas veces no eres consciente de que tus palabras pueden también llegar a la escritora, en cambio al empezar a publicar libros te das cuenta de que es así y cambias la percepción de cómo dar una opinión.
Estoy un poco espesa esta mañana, la verdad. Divago. A veces está bien hacerlo, pero es que he leído un comentario bastante repetido de una bloggera y me ha dado rabia. ¿Qué necesidad tiene de decirlo una y otra vez bajo publicaciones que hablan de mis libros? No sé, vale, no te ha gustado, estás en tu derecho, pero, ¿hace falta escribirlo tantas veces?


Quizás es que soy diferente a esas personas. Cuando algo no me gusta lo digo una vez si es coherente hacerlo. En general soy más de alabar lo positivo y no hablar acerca de lo negativo. Pero una vez más topamos con la forma de ser de cada uno.
No me molesta esa opinión, lo que me duele es la persecución, la repetición, la necesidad de escribir bajo las reseñas esa opinión una y otra vez en forma de comentario larguísimo.
Y hasta aquí mi queja formal. Este blog sirve para esto, ¿no?
¡Feliz día! J

De la A a la Z: ¡La J!


¡Buenos días! Soy un año mayor… Ayer era mi cumpleaños y decidí no escribir en el blog para tomarme unas mini vacaciones de escritura. Fue un día perfecto, con desayuno en el trabajo acompañada de mis todos compañeros, una cena con dos amigas, una tarde en la terraza de casa tomando el sol y leyendo… ¡Todo impresionante!
Voy a dejar constancia de las cuatro categorías con la letra J.

Una película



Hay una frase que se repite en Cuando estoy sin ti y en Mi vida sin ti. Viene de labios de Steff y me encanta porque es muy ella: ¡Ni Barry ni Jason Bourne ni Edward Cullen ni Damon Salvatore ni Jace Herondale ni Ethan Hunt ni hostias! Pues bien, el primero de la lista es de una película que me encanta, cada una de sus entregas.
La acción es uno de mis fuertes cuando voy al cine y el espía que pierde la memoria de la primera peli me enamoró hasta convertirse en uno de mis ídolos. Matt Damon es uno de mis actores preferidos.

Una serie



Los militares me interesan desde hace muuucho tiempo. Y si encima son abogados de la marina como en JAG: alerta roja, se ganan un pedacito de mi corazón.
En otra vida debí ser alguien cercano a ellos porque me pasé años frente a la tele descubriendo las peripecias de Harmon, Sarah, Anthony, AJ, Bud y el resto de personajes de esta serie con diez temporadas de duración.

Un libro


Ha sido difícil la elección ya que hay pocos que empiecen con ese nombre, pero enseguida he recordado mi época de juventud en la que devoraba novelas de misterio como si fuera una loba hambrienta.
Tom Clancy era uno de mis autores favoritos y Juego de patriotas me apasionó, tanto en su versión literaria como en la cinéfila, con un Harrison Ford increíble.
Siempre me ha parecido increíble la capacidad de algunos autores para idear historias complicadas de mucho misterio y con giros alucinantes como en esta. A lo mejor vuelvo a leer este tipo de libros algún día…

 Una canción



En 1994 James Ingram lanzó Just once, una canción que habla sobre cómo una relación puede llegar a su fin y seguir así durante un tiempo. Esos adioses que nunca son definitivos, esa sensación de que la relación se escurre entre los dedos y la nostalgia de los buenos momentos, cuando ambos eran uno y la felicidad irradiaba de sus rostros.
Está en la banda sonora de ECDA, una novela de la que pronto os hablaré. Su historia esconde un millar de instantes que me hicieron suspirar con la ilusión de contar algo distinto, de inventarme un país con unas reglas distintas…

¡Feliz día! J  

¿Autopublicación o editorial?


¡Buenos días! Esta semana he tenido demasiado trabajo para pasarme por aquí y hoy me he despertado con la emoción de haber llegado al viernes sin haberme dado cuenta apenas de que el tiempo había avanzado hasta aquí.
Hace días que quiero escribir esta entrada, pero no he encontrado el momento. Entre mis nuevas obligaciones como dueña de una perrita me toca sacarla a primera hora de la mañana a darle un paseo. Eso me deja menos tiempo para escribir en el blog y llegar a las ocho al trabajo, pero es reconfortante ir aprendiendo día a día sobre este mundo.
Muchas veces, cuando me hacen entrevistas, me preguntan una cuestión: ¿autopublicación o editorial? En mi caso lo tengo claro, pero no todos los escritores piensan igual y las razones varían en cada caso.


Yo no tengo problemas en aceptar cómo llegué a autopublicar. Lo hice tras diez años de esperar una propuesta editorial que nunca llegaba. La mitad de ellos fueron una época malísima para mí. Me pasaba horas frente al teléfono, suplicándole que sonara y con el corazón encogido por culpa de su silencio.
Fueron años difíciles. La esperanza me la dio una persona que confió en mí, pero nunca contestaba mis e-mails ni me daba ninguna noticia ni nada salía como había imaginado.
Y un día me lie la manta a la cabeza y subí mi primer libro a Amazon.
Nunca me arrepentiré de ese primer paso porque fue un peldaño pequeñito hacia dónde estoy ahora que me permitió deshacerme de las cadenas poco a poco y encontrar una vía directa a la emoción de escribir.


Cuando llegó mi segunda propuesta editorial seria me lo pensé muchísimo. Era para Rumbo a ninguna parte, de la mano de una pequeña editorial que solo se dedicaba a la edición digital, aunque podían hacer una tirada corta de papel.
Entonces salió mi vena de directora económica y me puse a hacer cálculos. La inversión inicial en un libro autopublicado son unos quinientos euros entre la corrección, la maquetación profesional, la portada y la compra de algunos pocos ejemplares para venderlos directamente. Con lo que se gana con cada libro, se necesitan vender un mínimo de trescientos cincuenta libros, entre ebook y papel, para amortizar la inversión. Teniendo en cuenta que la mayor parte de la venta será en digital.


En números sale más rentable hacerlo con editorial siempre que vendas unos cuatrocientos libros. A partir de ahí tu ganancia se multiplica yendo solo. Porque en una editorial tradicional tienes esos servicios de forma gratuita.
También hay una parte de distribución. Cuando vas tú solo puedes subir los ebooks a un par o tres de plataformas, pero con editorial los tienes en más de ochenta, entre ellas Nubico. Y en papel… Vale, no todas las editoriales consiguen llegar a librerías, pero seguro que lograrán una mayor distribución que un autor con su libro.
Para mí es mejor la editorial, aunque entiendo que cuando vas solo tienes un control mucho mayor sobre los beneficios.
¡Feliz día! J

De la A a la Z- ¡La I!


¡Buenos días! Este fin de semana se ha llenado de serenidad, mucha escritura y un sinfín de lectura. Necesitaba reconectar con mis mundos imaginarios, darles la vuelta y retomar el hilo de la novela que tengo entre manos. Ahora estoy de vuelta en Barcelona, con las baterías cargadas y las ideas listas.
Hoy toca la I… ¿Vamos allá?

 Una película



Uno de los iconos cinematográficos que marcó mi generación fue el cruce de piernas de Sharon Stone en Instinto básico. ¿Quién ha olvidado esa escena? Creo que ha quedado impresa en nuestra memoria para siempre.
La película me encantó. Cada uno de sus giros fue interesante y al premisa inicial me ha acompañado durante muchos años cuando escribía thriller. Porque la idea de una sospechosa de asesinar a su marido que seduzca al detective del caso para quedar exonerada es interesante.

Un libro




Durante una larga emporada Matilde Asensi fue mi ídolo. Me leí de un torón cada una de sus novelas, devorando los datos históricos, aprendiendo un sinfín de cosas acerca de los Templarios.
Iacobus fue sin duda su obra maestra. A mí me tuvo en vilo durante días y me abrió las puertas a un tipo de escritura muy particular. Me sentí transportada atrás en el tiempo gracias a su prosa, acompañé al monje Galcerán de Born y al joven novicio García en su aventura y logré traspasar las páginas para empaparme de sentimientos y sensaciones.
Durante mi vida lo he releído un montón de veces y creo que es de los mejores libros de la autora.

Una serie



Esta es muuuuy difícil porque me ha costado un montón encontrar una serie de televisión cuyo título empiece por I, ya que prácticamente no hay, así que he decidido daros un título de una de la cadena autonómica catalana que vi y me encantó. Infidels (infieles en español). Trataba sobre un grupo de amigas de diversas profesiones y con diferente suerte en el amor…

Una canción




Cuando una persona es mujeriega, alérgica al compromiso, feliz a su manera y muy amiga de sus amigos, ¿puede cambiar? Para mí esa fue la premisa al iniciar la segunda parte de la serie Sin ti, las tres últimas novelas.
La primera canción de la lista de Spotify de Cuando estoy sin ti es Impossible, de James Arthur. ¿Será una respuesta a mis preguntas anteriores? ¿O es una treta? Lo sabréis leyendo los libros…
¡Feliz día! J

En las nubes


¡Buenos días! Hoy por fin parece que en mi casa se va normalizando la situación. La perrita mamá ya está casi del todo recuperada y sus pequeñinas son una monada, aunque tenemos claro que cuando crezcan lo suficiente vamos a encontrarles una casa donde las quieran muchísimo.
Hace días que le doy vueltas a muchos proyectos de futuro y me doy cuenta de que no quiero flotar en un cielo lleno de nubes esponjosas y perfectas.


Es bonito soñar, pero mi naturaleza controladora me obliga a tocar de pies al suelo, a ver dónde estoy y hacia dónde voy y a tomar los riesgos de la forma más calculada posible.
Es una contradicción en sí, ser capaz de idear historias llenas de imaginación, permitirle a mi mente que se pierda en laberintos intrincados sin limitarla ni darle un camino recto, solo dejándola perderse en cualquier lugar.
Pero al final creo que ambas posiciones son complementarias a la hora de escribir porque la parte controladora consigue estructurar la historia y la soñadora darle contenido.


Tengo claro cuál es el camino para los próximos años, sé hasta dónde puedo llegar con mi trabajo y cuándo el futuro no depende de mí y voy a apostar por ser feliz a cualquier precio, por disfrutar de cada pequeño logro y por no dejar de sentir cómo mi cada historia se apodera de mi alma para salir a flote a través de las letras.
Quizás en unas semanas o meses pueda dar nuevas noticias, es posible que NDDB salga pronto o que al final las conversaciones queden en nada y puede que en breve sepa el destino de ECDA.


Me encantaría decir que espero nuevas y excitantes novedades en un destino próximo, pero como nunca se sabe no voy a pensar en esa posibilidad ni a emocionarme demasiado como si fuera el cuento de la lechera, casi prefiero seguir apostando por vivir cada instante con la emoción que se merece.
Ayer salió una reseña alucinante de No puedo vivir sin ti en el blog Aprovecha la vida cada día (enlace). Es bonito saber que mis palabras han llegado al corazón de alguien y le han despertado tantas emociones. Os invito a pasaros por este blog.
¡Feliz día! J

How am I supposed to live without you (UDMST)


¡Buenos días! Ayer cuando hablaba de esta canción os explicaba cómo se convirtió en mi fetiche mientras escribía Un día más sin ti.
De jovencita esta canción me gustaba un montón, recuerdo ponérmela en mi discman sentada en la cama cuando estaba triste, con la mirada puesta en la ventana, en un libro o en alguno de mis cuadernos, esos que emborronaba de palabras llenas de sentimientos dispares.
Cuando planteaba la necesidad de introducir la trama Caruso en el libro supe a dónde quería llegar. Tenía una foto como salvapantallas, la que está bajo este párrafo. Y me decidí a escuchar esta canción una y otra vez hasta llegar a ese punto, describiendo la escena a partir de la imagen. Quedó así:



El dolor es como si un rayo me atravesara el pecho. Me cuesta respirar. Zack camina hacia la entrada del edificio de oficinas y aulas sin mirar atrás.
Me dejo caer al suelo, rota. Levanto las rodillas para esconder la cara en ellas y las rodeo con las manos, presa de un llanto ansioso y desesperado.
La lluvia cae impune sobre mí, me empapa, pero no puedo moverme ni razonar ni pensar. Sus palabras se vuelven cuchillos contra mi pecho y ya nada importa si no le tengo a él.

Había logrado darle un sentido a esa foto, aunque me costó más páginas de las que planteaba en un principio. Y mi cabeza trabajó a mil para darle una vuelta de tuerca a la situación. Necesitaba otra escena con la canción porque me recordaba mis días de juventud, esos en los que las hormonas disparadas te hacen sentir el dolor de una ruptura o de cualquier obstáculo como si te rompieras por dentro y te llenara el cuerpo de esquirlas de tu corazón desmenuzado. Y decidí que quedaría así:  


Busco la canción que llevo tres días poniéndome en bucle y que dispara mis sentimientos. How am I supposed to live without you, de Michael Bolton. Su melodía, las palabras del estribillo, su voz y cada una de las connotaciones de la balada se acercan demasiado a mi estado anímico, y eso me ayuda a sacar a la superficie el dolor, a mirarlo a la cara.
Paso cerca de dos horas en la ventana sin cambiar de canción ni abandonar la perturbadora necesidad de volver a mirar una y otra vez los recuerdos del álbum. Cada uno de ellos dispara nuevas imágenes en mi mente ávida de sentir a Zack cerca.

Y más adelante…



Hay una débil luz en la ventana de Julia. Se acerca al cristal de su habitación, como si esa lámpara fuera un potente imán para sus ojos sedientos de contemplarla. Se esconde en un ángulo muerto y la descubre sentada en el alféizar tras el calendario, con sus cascos blancos en los oídos y uno de sus pijamas minimalistas. La tristeza ocupa cada una de sus facciones, apagándolas.
—Solo solapa aire cuando tú estás cerca —murmura para sus adentros—. Aguanta un poquito más amor mío, confía en mí.
Ella levanta la mirada y el corazón de Zack recibe una descarga. No puede verle, la penumbra de la habitación lo protege de esos ojos que escrutan la negrura con un dolor implacable. Julia coloca la mano en el cristal, niega con la cabeza y empieza a cantar. A Zack le recuerda a la noche en la que compartió con él How am I supposed to live without you. Fue un acto demoledor que le llenó de desesperación.


¡Feliz día! J

De la A a la Z, ¡La H!


¡Buenos días! Pasado el susto inicial de la perrita, sus cachorritas, el parto y la sensación de que ahora tengo un montón de nuevas responsabilidades, me levanto con muchas ganas de escribir el post que debía subir ayer. De la A a la Z, ¡La H!

Una canción


A veces tiendo a ser extraña en mis hábitos de escritura. Cuando estaba con Un día más sin ti no conseguía llegar a la escena que debía. Tenía claro hacia dónde se encaminaba la trama, cómo iba a cambiar el curso de las vidas de los protagonistas la mención de Caruso, pero no conseguía romper la burbuja, así que me puse de salvapantallas una foto de dónde quería llegar y escuché en bucle How am I supposed to live without you hasta que logré darle forma a mis ideas. Si leéis la escena donde sale esta canción quizás os apasione tanto como a mí, es una de mis preferidas.

Un libro



Llamadme frikie, pero si me preguntáis por un libro que empiece por H mi mente se va directa a Harry Potter, a todos y cada uno de los volúmenes, a esa serie de novelas que me mantuvieron enganchada a las páginas durante mucho tiempo para después perderme en las películas y desear saber más de ese mundo creado por J. K. Rowling.
Me declaro fan incondicional de la saga.

Una serie



Esta vez no me remonto a mi niñez ni a mi juventud porque una de las series actuales que más me ha gustado es sin duda Homeland, sobre todo las primeras temporadas. En un sinfín de instantes al mirarla sentía la adrenalina fluir por mis venas como un torrente de ansiedad, deseaba saber qué pasaría, descubrir cada uno de los giros previstos por los guionistas. La historia se llena de misterio y tensión, tal como a mí me gusta.

Una película



Cuando era pequeña hubo una película que me encantó. Hechizo de luna, protagonizada por Cher y Nicholas Cage. El argumento no es nada del otro mundo, pero me pareció una historia tierna, llena de sentimientos, con algunas risas y una ambientación de lujo.

Y hasta aquí la entrada de hoy… La semana que viene os cuento sobre la I…
¡Feliz día! J

Amor y un susto

¡Buenos días! Este fin de semana ha sido muy movidito y todavía no estoy del todo centrada… Mi hija de diecisiete años llegó a casa hace casi un mes con una perrita en acogida. Poco a poco le fuimos cogiendo cariño y, aunque mi lema siempre ha sido que un perro y yo no conviviríamos en la misma casa, acabamos adoptándola el sábado.
Descubrimos su historia… Una de las muchas asociaciones que luchan por ayudar a los animales se hizo cargo de ella y de su compañero, a quienes encontraron viviendo frente a un containeren un lugar indefinido de Andalucía. 


Ambos estaban raquíticos, famélicos, llenos de parásitos y muertos de miedo.
El Andalucía las protectoras de animales los sacrifican pasados unos días desde su rescate, en cambio en Catalunya está prohibido. Las asociaciones catalanas intenta ayudar a estos animales rescatándolos de las protectoras andaluzas para darles una oportunidad de vivir y encontrar cariño. Y eso fue lo que le sucedió a Amor y a su compañero. Los trajeron a Barcelona, les desparasitaron, les dieron comida y les buscaron una familia. 
Así llegó Amor a nosotros. Ya tenía el nombre puesto en el chip, apenas sabíamos mucho de ella e Irene estaba entusiasmada con cuidar a una perrita. 


Poco a poco demostró lo maravillosa que era y sí, se ganó mi corazón porque es una perrita muy cariñosa, muy buena y muy necesitada de mimos.
Decidimos quedárnosla.
Lo pensamos bastante, un animal en casa es una gran responsabilidad para toda la familia, establecimos turnos para sacarla a pasear, decidimos cómo lo íbamos a hacer, le compramos una camita y el sábado fuimos a adoptarla legalmente.
Con el precio de la adopción está incluida una esterilización, algo necesario, según nos dijeron. Pasamos a la veterinaria, la examinó para asegurarse de que era una perrita apta para la operación, nos dieron cita para el miércoles y nos mandaron a casa.


Hasta aquí todo correcto, ¿cierto? Pues esa misma noche nos encontramos con una sorpresa que todavía me tiene un poco en shock.
Irene estaba durmiendo en casa de una amiga, así que nos pusimos la camita de Amor en nuestra habitación (normalmente duerme en la de Irene). A eso de las dos empezó a moverse, a salir de la habitación, a caminar, a volver a dormir y a hacer ruidos y jadeos.
Mi marido y yo estábamos completamente dormidos, la oíamos entre sueños. Recuerdo haber pensado de forma fugaz que la perrita tenía muchas pesadillas por su pasado. Nos advirtieron que estos perros suelen venir de lugares donde los han maltratado.
Pasamos un par de horas escuchando esos ruidos a ratos, pero medio dormidos, hasta que emitió un gruñido que nos despertó de golpe. Mi marido se acercó a la camita con la linterna del móvil y vio algo extraño al lado de la perrita. Había sangre y una cosa alargada y viscosa. Parecía un intestino. 


Abrimos la luz sobresaltados, juro que mi corazón iba a mil por hora. Respiraba mal y estaba en estado de shock. 
Tras examinarla con atención descubrimos que había tenido dos cachorros. ¡Flipante! ¡Nadie nos dijo que estaba embarazada! ¡Y era nuestra primera perra! Uno de ellos estaba recubierto por la placenta y no respiraba. Mi marido ayudó a su madre a romperla para reanimarlo y ella lo hizo a base de lametazos.
Tras la impresión decidimos llamar a un veterinario de guardia que San Google nos proporcionó y seguimos sus indicaciones. 
Ahora mi familia ha crecido y me voy a ir al veterinario a averiguar qué debemos hacer. Pero creo que tardaré un tiempo en recuperarme del todo de ese susto…
Este fin de semana ha salido una nueva reseña de Un día más sin tien el blog El viaje por un libro (enlace). Es alucinante saber que a un año de su publicación sigue leyéndose y cosechando buenas críticas. ¡Os invito a descubrir la opinión de Marta!
¡Feliz día! J

Mi vida sin ti


¡Buenos días! Esta noche apenas he conseguido conciliar el sueño y es que a veces me cuesta enfrentarme a según qué situaciones con la entereza necesaria para avanzar en la dirección correcta.
Por suerte al día siguiente veo las cosas desde otro prisma mejor. La luz de la mañana es perfecta para acompañarme y darme una visión positiva. ¡Hoy es viernes!
Quiero hablaros un poco de Mi vida sin ti, una buena lectura para el fin de semana.


Escribir una serie de libros tan larga como Sin ti sin bajar el listón es difícil porque los tres primeros libros eran muy intensos. Cuando inicié el cuarto lo hice con una idea diferente a la historia final, pero me encantó el resultado porque introduje muchas subtramas interesantes y llenas de misterio.
Plantear la relación entre Steff y Swan para el quinto fue importante a la hora de escribir Cuando estoy sin ti porque la situación era demasiado parecida a la de Zack y Julia y no tenía intención de escribir algo parecido.
A veces son los propios protagonistas quienes me muestran el camino. Ellos crecen en mi mente, se apoderan de mis emociones y las llevan hacia un lugar concreto desatándolas como si fueran un huracán capaz de arrasar con todo.


L
a personalidad de Swan la tenía muy definida. Es un hombre temperamental, lleno de pasión y con un pasado doloroso. Le cuesta superar lo de Tess, pero es suficientemente maduro para entender que no puede seguir al lado de Steff por culpa de los mil obstáculos que le separan. Por eso toma una decisión difícil al final del cuarto libro y se enfrenta a ella al principio del quinto.
Steff lo ha pasado mal en su vida, ha ido de una casa de acogida a otra sin encontrar la estabilidad y cuando al fin tiene la posibilidad de establecerse en un lugar, va y se enamora de su hermano de acogida, que encima es trece años mayor que ella y militar. Su forma de ser es enérgica, impulsiva, llena de chispa, con una visión tan entusiasta de la vida y una terquedad que la convierte en una mujer muy pasional.




El choque entre ellos era evidente cuando esbocé la novela y la pasión desbordante y esa forma de acercarse con peleas secretos que saldrán a la luz y las escenas eróticas. Su carácter me llevó ahí, me enredó en esa trama subida de tono y me ayudó a darles una historia con un sobresalto final que le viene como anillo al dedo a la siguiente novela. La última. Esa con la que me tocará despedirme de ellos para siempre y que al final se convirtió en un thriller en toda regla.  


Lara, la administradora del blog Between us, ayer publicó una reseña (enlace). Me hace ilusión que haya descrito a Steff y a Swan tal como yo los concebí porque a veces las lectoras no los sienten igual. Es cierto, al escribirla intenté mostrar que a veces un hombre de treinta años puede comportarse como un crío y que una chica de dieciocho también tiene la capacidad de mostrar una forma de actuar más adulta, más madura. También intenté poner introspección, ya que en este caso no era una historia que se gestara en esta novela. Ellos ya estaban enamorados desde el final de la otra y no podían olvidarse. Por eso su forma de actuar es diferente, no tiene el misterio de conocerse, solo de su relación sobrevivirá a los secretos y al paso del tiempo.
Me encantaría que la leyerais.
¡Feliz día! J

Un poquito del Nora


¡Buenos días! Prometí una crónica detallada del Nora, pero soy un poco desastre a la hora de hacer fotos y de explicar cada momento. Parece mentira que alguien con la capacidad de escribir acerca de historias inventadas sea tan incapaz de darle vida a su realidad en el papel, pero así soy yo… ¡Odio cómo salgo en las fotos!
Asistir al Nora fue increíble, me lo pasé genial con mil personas que conocí, otras que se acercaron a pedirme una firma en el libro, incluso conocí por fin a Melisa, una lectora con quien hablo mucho por chat y que me regaló una preciosa cajita de música hecha a mano y un collar que llevo con muchísimo orgullo.


Una de las mejores experiencias fue compartir mi tiempo con los compañeros de Red Apple Ediciones y también con Ainhoa y Patricia. Fue un día emocionante, lleno de instantes y con una mesa de lo más interesante, aunque algunas de las preguntas fueran difíciles de contestar.
Al salir me vinieron a buscar mis amigas para iniciar unos días de visitas a Cantabria, de risas, de conversaciones, de momentos para guardar en la memoria como pequeños tesoros porque por primera vez en mucho tiempo me he sentido libre para ser yo misma, para disfrutar con la compañía y para no pararme a medir mis sentimientos ni mis palabras.


Y ahora estoy aquí, frente al ordenador, sin saber muy bien hacia dónde conducen mis cavilaciones ni si quiero darle una dimensión racional a las mil ideas que bullen en mi mente.
Estoy acabando una novela, o como mínimo decidiendo si será cómo la idee o cambiará un poco. Mi idea era una bilogía, pero quizás no es una buena idea… No lo sé, por eso ahora que tengo hilvanada la primera parte no tengo claro si escribir la segunda en un mismo tomo o separarlas.
¿Me odiaríais mucho si os diera un final del estilo de CDTEAT? Porque eso es lo que plantea mi cabeza y lo que quiere hacer… Además, por primera vez he conseguido reducir el número de páginas.


Le seguiré dando vueltas mientras corrijo lo escrito y le doy forma a algunas consideraciones que he anotado mentalmente. Ya veremos qué decido y hacia dónde conducen mis decisiones.
Ayer salió otra reseña de #CDTEAT en el blog Libros entre estrellas (enlace). Poco a poco veo cómo la red se llena de opiniones, a cuál más diversa, y me emociona cuando descubro ilusión en las palabras de las bloggers, aunque a veces duelan sus palabras. En este caso le ha gustado y eso es una sonrisa asegurada.


El sábado en el Nora abordamos la cuestión de cómo nos sientan las reseñas negativas y, a pesar de estar de acuerdo con que todo el mundo tiene derecho a opinar si lo hace desde el respeto, no os engañaré, una mala opinión sienta mal porque en cada libro los autores dejamos un pedacito de nuestra alma.
¡feliz día! J

De la A a la Z - ¡La G!


¡Buenos días! Ayer regresé a casa tras tres magníficos días acompañada de amigas, con un evento literario maravilloso, el Nora (mañana habrá una crónica detallada) y mucho turismo.
Vengo con las pilas recargadas y muchos deseos de pasarme horas trabajando, escribiendo, leyendo y descubriendo vuestros comentarios sobre mis libros. ¡De eso hubo mucho! ¡Fue espectacular!
¿Vamos al lío? Con la letra G fue bastante instantáneo porque no me costó casi nada decidir mis preferencias.

Una canción



Hace tiempo que tengo en mis pendientes ver una serie que seguro me encantaría: Glee. A ver si hay suerte y algún día la cuelgan en Netflix para sumergirme en su historia, pero de momento me queda Get it right una de mois canciones preferidas, de esas que se me meten en la piel y consiguen regalarme mil emociones necesarias para escribir y darle consistencia a las escenas.
La descubrí mientras escribía Contradirección, sin frenos y sin ti y durante un par de semanas la escuché en bucle, encontrando en ella ese tono que requería el final de la serie, los sentimientos de Kris, de Luke, de Dennis, las decisiones de cada uno de ellos. Todavía ahora me emociona escucharla.

Una película



Os doy una pista… Bueno dos… Danny Zuko y Sandy Olsson, ¿os suenen estos dos nombres? Si vuestra respuesta es no y fuisteis a EGB mi siguiente pregunta sería: ¿qué clase de juventud has tenido? Porque Grease es una de las películas más famosas de la historia y en su momento se convirtió en una revolución increíble, con millones de espectadores y un sinfín de emociones a flor de piel.
En realidad es la típica historia de novela romántica. Chico macarra conoce a chica fina, se enamoran, superan mil obstáculos y acaban juntos. Pero lo diferente eran los bailes, las canciones originales, esa forma en la que nos presentaron a los personajes… Creo que es una de las películas que más me han tocado el corazoncito.

Una serie


Soy adicta a las series New Adult. Quizás por eso también leo ese género y lo escribo. Me encanta ver cómo los jóvenes viven su primer amor, cómo afrontan los cambios en su vida a esa edad y todo lo que les rodea. A veces pienso que es una necesidad de regresar a ese instante en el que las hormonas estaban disparadas y todo se sentía en estéreo.
Gossip girl me mantuvo enganchada a la televisión durante meses. Me vi todas las temporadas de una tacada y me enamoré de Blair y Chuck, deseé descubrir quién era la administradora de ese blog que difundía los chismes, me quedé enganchadísima a la relación de Dan y Serena y disfruté un montón con cada uno de los episodios.

Un libro



Kim Holden no acabó de convencerme con Bright Side, sin embargo Gus, la continuación, me tocó la fibra sensible ya que él fue un gran descubrimiento y las heridas que arrastraba Scout me tocaron la fibra sensible. No paré hasta descubrir el final de la historia y esta vez, como mínimo, no había miles de desgracias encadenadas para uno de los protagonistas, así que la disfruté muchísimo.

Estos últimos días han aparecido dos reseñas alucinantes, de esas que me hacen saber por qué sigo escribiendo. El primero es de Cuando estoy sin ti, en el blog Estoy entre páginas (enlace) y el otro de Un día más sin ti en el blog Leo la lluvia la caer (enlace).
¡Feliz día! J