Aldabia (localizaciones)

9:19 Pat Casalà 1 Comments

¡Buenos días! Hoy me despierto con una energía positiva increíble y me apetece viajar a un país imaginario, a Aldabia, donde nuestro príncipe Aladi descubre de repente que ha pasado a ser el heredero indiscutible al trono y nuestra intrépida Isabelle decide salir de su vida ermitaña en las montañas para entrar en palacio.


Aldabia es un país situado en la zona balcánica de Europa. Es un país lleno de contrastes, con pueblos pequeños distribuidos por la zona de las montañas y grandes urbes cerca de la costa, donde las playas rocosas salpican el paisaje. No es grande ni ocupa una gran extensión de terreno, pero sí es muy rico y la economía es boyante, consiguiendo que las personas puedan alcanzar un buen nivel de vida.


El palacio está en las afueras de la capital, rodeada de naturaleza y alejada del ruidoso tráfico. Es imponente. Alto, regio, con una ancha escalinata de mármol blanco por la que se accede a una puerta principal, compuesta por dos planchas adornadas con filigranas doradas que me parecen un poco anticuadas, pero le dan ese aire importante de la realeza.
El gobierno de derechas del rey consigue que la población sea próspera gracias a la proliferación de negocios. Una de sus mejores bazas es la existencia de comercio propio gracias a la poca aceptación del soberano a abrir las fronteras a la globalización, por eso en Aldabia hay mucha producción interna y una cantidad nada desdeñable de comercios autóctonos y diferenciados del resto del mundo. Los últimos años la exportación de productos ha abierto una nueva vía de enriquecer a los empresarios.


La climatología es bastante fría en invierno, sobre todo en la cordillera con altas montañas llenas de cuevas causadas por la erosión del fuerte viento que suele soplar en los meses más fríos, y cálida en verano, y de los ríos subterráneos. El crudo invierno ofrece pocos productos de la tierra, por eso abundan los huertos de cereales, patatas, remolacha, azúcar y toda clase de hortalizas que forman parte de nuestra cultura culinaria.


Cuenta la leyenda que en los albores de Aldabia, cuando en el siglo XVI se independizó de Rusia tras una guerra cruenta, el primero de los reyes fue a visitar a una bruja para pedir prosperidad para su pueblo después de quedar mermado por el peso de la guerra y la mujer le dibujó esos dos símbolos en la arena. Al intentar salir de la cueva donde vivía la bruja, el rey se perdió en sus galerías y acabó frente al mayor filón de carbón jamás conocido.


En Benextu (la capital del país) hay pocos bloques de pisos, solo los han permitido en la periferia, en barrios que quedan bastante apartados de la zona costera, y siempre siguiendo la máxima de no levantar demasiado alto y con un estilo decorativo siguiendo la esencia de las casas de la ciudad. Todas tienen vallas con un pequeño parterre en la entrada y jardines traseros llenos de naturaleza.
¿A quién no le gustaría visitarlo????
¡Feliz día! J

1 comentarios:

Julia Nelson #CDTEAT (personajes)

7:57 Pat Casalà 0 Comments

¡Buenos días! ¿Alguna vez os habéis despertado con la sensación de que os apetece recordar una serie que os acompañó durante un periodo de vuestro pasado? A veces son historias que se quedan impresas en nuestra alma y nos cuesta dejarlas marchar porque han marcado una época y se han asido a nuestro interior creando un mundo mágico.


Julia Nelson es una de mis protagonistas femeninas más incomprendidas por algunos y, como no, más criticada, y más queridas por otros. Yo la adoro, porque para mí carece de algunos de los defectos que algunos lectores le atribuyen y me recuerda a una de mis heroínas de juventud, a esa Sara Miranda que me mantuvo enganchada a la pantalla durante mucho tiempo. 
Una vez la serie se fundió en el olvido, yo seguía viendo los vídeos de YouTube, las reposiciones, algunas escenas sueltas, aprendiéndomelas de memoria.


Uno de mis retos al empezar Cada día te espero a ti fue el de encontrar guiños a esa historia de amor que me zarandeó hacía años. Porque desde que empecé en la escritura me propuse llegar a delinear algún día una historia parecida, aunque aportándole mi imaginación, mis ideas, mis giros personales.
Julia nació en mi interior como una joven impetuosa, decidida, insistente y luchadora. Porque a veces no se puede tener lo que se desea sin darlo todo. Sus diferencias con Sara son notables. Julia es cantante, tiene un grupo de amigos, a Penny como íntima, un hermano al que adora, sueños y una vida en una base militar, como hija del general. 


Pierde a su madre de una forma horrible, se enamora de uno de los mayores amigos de su hermano, con quien se lleva once años, un oficial de las Fuerzas Aéreas a las órdenes de su padre, uno de los mejores pilotos de la base. Y, en vez de darse por vencida, lucha con todas las armas a su alcance para convencer a un Zack que huye de sus sentimientos porque no son factibles.
Para algunos lectores su insistencia ante las negativas constantes de Zack es un alarde de chica caprichosa, para mí es fortaleza, perseverancia, lucha por conseguir a ese hombre a quien sus acciones le traicionan y muestran sus verdaderos sentimientos por ella.


¿Caprichosa? Quizás sí. Empieza la novela con dieciséis años y, aunque sea madura para algunas cosas, para muchas otras sigue siendo una niña idealista. ¿Acosadora? También. Pero todos hemos tenido esa edad y nos hemos enamorado sin remedio, dejando fuera de nuestro universo todo lo demás. Por eso ella le persigue y él es errático, no consigue mantenerse del todo firme y le da pie a continuar con ese juego de acoso. ¿Luchadora? Hasta la médula. Nunca ceja en el empeño de convertirse en una gran cantante, de conseguir que Zack admita su amor por ella, de ayudar a sus amigos, de crecer, de hacer locuras.


Es una chica despierta, alegre, intensa, con una gran estima por sí misma, amiga hasta el infinito, cariñosa, decidida, fuerte, con tendencia a hacer locuras… 
A medida que avanzan los libros de la serie va madurando más y más, consiguiendo un comportamiento más templado a pesar de no perder su chispa. Porque todos debemos ser fieles a nuestra forma de ser.
¡Feliz día! J



0 comentarios:

Pianista. André, Margaret y André. Dúo (profesiones)

8:28 Pat Casalà 0 Comments

¡Buenos días! Tras darle bastantes vueltas a otra profesión de mis personajes me he decantado por la de pianista. Porque la música es lo más inspirador que existe y cocerlo de buena mano, gracias a dos André, de dos épocas distintas, y a Margaret es precioso.
Dúo es una de mis novelas más desconocidas y con una de las historias más emotivas que he escrito. Espionaje, Segunda Guerra Mundial, traiciones, dramas familiares, reencuentros… 


Margaret para mí es la protagonista indiscutible, su vida es dolorosa, dura, intensa. Se convierte en espía siendo alemana de nacimiento, se infiltra entre los nazis que invaden París, guiada por el amor a su marido, André, a su hijo Jaques y a la nación que le ha dado cobijo. Aunque en un momento dado su vida da un giro inesperado y viaja de nuevo a Berlín.
Pero André abuelo, el marido de Margaret, también tiene una historia interesante que contar, una que nos va narrando a través de las cartas que ella un día sostiene en sus manos. Y es que su nieto, André, también pianista, se las lleva tras encontrar su rastro. Porque, ¿puede la vida devolverte lo que te quitó?


El piano, la música y las canciones son importantes en la trama.
En esta novela hay dos historias, una actual, que nos muestra cómo Iris, violinista, y André nieto descubren sus afinidades a través de la música, cómo ambos se reconocen interesados en el otro gracias a los acordes del piano, a las melodías, a la sensibilidad de la profesión de André.


En el pasado, es el piano lo que reúne por primera vez a Margaret y a André, las clases que ella recibe para mejorar su técnica. Ella es hija de una influyente familia alemana, él un simple profesor de piano con deseos de convertirse en concertista. Pero el amor no entiende de clases sociales ni de diferencias ni de nada.


También es la profesión de pianista la que salva a André abuelo durante la guerra y lo lleva a vivir al cobijo de un general nazi con un hijo talentoso para el piano.
Y en un momento muy intenso de la trama, un concierto podría haber decantado la balanza de otra manera, pero las cartas del destino son caprichosas y muchas veces dejan en la cuneta las posibilidades de un final distinto.
¡Feliz día! J


0 comentarios:

Gran reto

9:09 Pat Casalà 0 Comments

¡Buenos días! Me he metido en un proyecto que me está resultando increíblemente difícil, pero a mí me encantan los retos y estoy dispuesta a intentarlo, a pesar de que hay muchísimos momentos en los que grito de frustración y acabo cerrando el Mac.
Tras casi veinte años buscando la forma de transmitir sentimientos a través de las palabras, de pulir mi estilo, de buscar maneras inteligentes de escribir diálogos y de encontrar las emociones en mi interior para dotar las frases de ellos, ahora debo cambiarlo y encontrar la forma de transmitir sentimientos a través de acciones, ¡y de rebajar los diálogos!


Jolin… Es como un reto monumental, porque cada vez que cojo el Word y lo releo, me bloqueo. Aunque en algunos momentos logro avanzar.
Y además, hay un desafío añadido, uno que atenta directamente con mi estructura mental. Y eso es durísimo, porque mi cabeza, ese ente hiperativo e indomable, va por libre y se pasa las noches dándole vueltas a cómo encarar la situación para salir victorioso.
Y lo cierto es que funciona porque, aunque más despacio de lo normal para mí, voy avanzando. Cada noche tengo una idea y la voy plasmando en el papel, trazando un sendero hacia la consecución de objetivos y haciendo algo que jamás me imaginé haciendo.


Porque, ¿cuántas veces me ha pedido Senda que haga un croquis de las novelas antes de empezar? ¿Y cuántas le he contestado yo que soy incapaz sin escribir la historia y desarrollar las escenas en el papel? 
Me sigue costando. Yo soy de brújula, no de mapa. De sentarme y dejar que sea esa cabeza mía la que trace las líneas, la que cree, la que defina a medida que escribo. Y siempre que he dejado cuatro ideas trazadas, las cambio, ¡todas! Porque siempre surge algo mejor. Y eso para mí es la adrenalina que me empuja a seguir escribiendo.


Es gracioso, porque mi mente ya ha trazado un mapa conceptual de cómo añadir ingredientes a una trama que en un principio estaba completamente cerrada y darles cabida en la historia, pero a la hora de resumirlo hay muchos obstáculos. 
Pero rendirse no está en mi vocabulario. No lo he hecho en la vida y no voy a empezar ahora. Voy a tirar hacia delante ese proyecto, aunque al final solo quede en eso, en un proyecto llevado a cabo. Voy a dar lo mejor de mí, a apostar fuerte, a no dormir (mi cabecita no me va a dejar hasta que lo tenga listo) y, sobre todo, a disfrutar de cada instante. Porque eso le da chispa a mi vida.


A veces, en el camino, encuentras a personas que te acompañan sin pedir nada a cambio, y eso es genial. Así que para este proyecto en concreto cuento con una de esas personas. Si algún día sale adelante voy a incluirle y os hablaré de todo, del proyecto, de mi colaborador secreto, de mis ideas.
Porque a pesar de que el último paso depende de otros, yo voy a hacer el mejor trabajo posible y voy a soñar con tocar el cielo con mis manos.
¡Feliz día! J




0 comentarios:

Rumbo a Suiza (localizaciones)

8:18 Pat Casalà 1 Comments

¡Buenos días! A veces, cuando me preguntan por qué elegí una localización en concreto para una novela sonrío y me lanzo a contar algo de mi pasado. No siempre, porque en algunas he tirado de internet, de sueños, de ideas… 
Cuando empecé Rumbo a ninguna parte tuve claro que esta vez usaría un lugar de mi pasado, uno donde estuve un verano con Cristina y Judit, uno donde disfruté del paisaje, de las instalaciones, de los alrededores…
He estado pocas veces en mi vida en Suiza, pero es un país precioso. ¡Y caro!


Bruno y Aurora vienen de dos mundos distintos. Él de una mansión en La Moraleja, acostumbrado a tenerlo todo, a ser el número uno de las carreras de motos ilegales en las que participa, a no preocuparse por nada. Ella de un pequeño apartamento en Cádiz, de una familia rota, de malos tratos, de dolor. Y ambos acaban en ese maravilloso internado de Suiza para niños problemáticos.
La ambientación era importante, igual que el hecho de pensar en cómo se vive en un internado, lejos de la familia, con baños compartidos, comedor conjunto, salas, terapia individual y en grupo…


Crans-Montana es una pequeña población situada en las montañas alpinas, con un entorno alucinante y típicas casitas nevadas en invierno, con esos tejados de cuento, las paredes de piedra, los colores intensos…
Estar cerca de los bosques, de la naturaleza, de esas nevadas tan copiosas en invierno, con clases de hípica, vela, esquí, tenis… es un privilegio. 


Un edificio de piedra de tres plantas, con habitaciones cuádruples de dos literas, frente a una larga y perfecta explanada de césped llena de abetos y vistas maravillosas. Tiene hípica, piscina, pistas de tenis, de pádel, campo de fútbol, un lago con embarcaciones para hacer vela y un gran bosque rodeando las hectáreas. Hay varias salas interiores comunes: una sala de juegos, biblioteca, salón de televisión, una gran aula de estudio y un par de salones con sillones para descansar y distraerse con juegos de mesa.


La pareja pasa muchos fines de semana en una casa alquilada por Bruno en el pueblo.
Es una pequeña edificación que solo consta de una habitación, un baño completo y una estancia donde se encuentra la cocina y el salón-comedor. 
La cocina no es muy grande, está separada del salón-comedor por una barra americana de melanina gris oscuro. La decoración de la estancia es rústica, con muebles de madera y tapizados en tonos granates, llenos de motivos alpinos.


Bruno tiene un garaje adyacente a la propiedad donde guarda su moto. Por el suelo se desparraman las herramientas que Bruno ha comprado para desmontar el motor. Hay unas estanterías vacías de madera en la pared, que en pocos días piensa llenar con piezas de desguaces para darle más potencia a la Suzuki GSX R600. Él se sienta siempre en un taburete frente a la moto.


Y en un momento del libro, Aurora y Bruno comparten una excursión a Zermatt, un idílico pueblo suizo. Allí se pierden por la montaña y se confiesan por primera vez sus sentimientos. Es una montaña llena de lagos, tiene un glaciar espectacular y además es un pueblo donde están prohibidos los vehículos a motor. Esa escena es tan bonita para mí… Porque mi marido y yo, de recién casados, fuimos a pasar una semana en verano y también nos perdimos por esas montañas y experimentamos algo muy similar a los protagonistas… Aunque diferente….
¡Feliz día! J

1 comentarios: