Protagonistas femeninas

¡Buenos días! Ayer se me fue el santo al cielo y no escribí en el blog. A veces necesito pararme a respirar y aprovechar la soledad de la mañana para darle vueltas a mil cosas importantes que me pasan por la cabeza.
Me encantaría decir que he decidido algo o que puedo decidirlo, pero no es así. No todo depende de mí y nada puede alinear los astros para cambiar las cosas e inclinarlas a mi favor, así que sigo indecisa, sin demasiadas esperanzas en desencallarme y escribiendo con la emoción de siempre. Por suerte eso no decae, es parte de mi día a día y me absorbe por completo llenándome la cabeza de ideas, de momentos, de personajes y de mil sentimientos.


Ayer mantuve una conversación interesante con una amiga acerca de mis protagonistas femeninas y con cuáles me sentía más identificada. De todas ellas la que más se parece a mí es sin duda Marta Noguera, la protagonista de El secreto de las cuartetas. Pero todas tienen una porción pequeñita de mi alma. Porque para crearlas necesito recurrir a mi interior.
Marta Noguera es una mujer perseverante que lucha con uñas y dientes para recuperar a su hija. A partir del momento en que descubre la conexión entre las profecías de Nostradamus y el rapto de la pequeña se convierte en una mejor versión de sí misma, convirtiéndose en autodidacta a la hora de descifrar las crípticas profecías sin perder nunca su parte más frágil.


Julia Nelson, protagonista de la trilogía Sin ti, tiene un carácter muy parecido al de mi hija y al mío cuando tenía su edad, aunque con los años lo he moldeado y en algunos aspectos es más parecida a Irene que a mí. Alegre, perseverante, caprichosa, luchadora, fiel a sus principios, con ideas un poco locas y mucho amor que dar.
De joven soñaba con tener una hija algún día llena de vitalidad, con compartir con ella muchas de mis aficiones, con ser un equipo compenetrado, pero la realidad es otra. Irene tiene ese don de Julia para conocer gente e integrarla en su grupo, con una vida social intensa. No le gusta bailar como a mí, no me acompaña en esa actividad como solía fantasear cuando todavía no tenía hijos ni confía tanto en mí como para contarme su vida. En realidad nuestra relación se parece a la de Aurora con su madre al principio de Rumbo a ninguna parte.


En muchas reseñas la han criticado, incluso han afirmado que es imposible tratarse así madre e hija. Pero tengo tantas amigas con hijas adolescentes en la misma situación que a veces me alucina leer esas afirmaciones de boca de chicas de la misma edad que Irene.
Ayer el canal de YouTube Amantes literarias publicó un vídeo con varias reseñas de ebooks y hablaron de Dúo (enlace).  A partir del minuto 7:27 de un vídeo de 10:01 minutos. ¡Todo capicúa! Me alegro un montón de que les haya gustado, esta historia es muy especial para mí. Y Romantic ediciones ha lanzado un gran sorteo con Perdida en la niebla en él (enlace). ¡Suerte a tod@s!

¡Feliz día! J

Crisis lectora

¡Buenos días! Tengo una gran crisis lectora porque no consigo encontrar un libro con el que sienta el enganche necesario para ir absorbiendo sus palabras sin detenerme. En casi todas mis últimas lecturas me desligo con rapidez de la trama, me encallo e incluso los dejo a un lado a mitad de un capítulo por aburrimiento.
Yo soy de las que devora las historias, un libro suele durarme un suspiro porque en mi vida siempre funciono igual, enganchándome a las series, a las películas o a las novelas que me emocionan como si fuera una adicta. El domingo por la tarde vi la quinta temporada de Prison Break de una tacada, encadenando un capítulo tras otro hasta terminar los nueve que componen la historia.
Necesitaba saber qué pasaba… Por eso me decía un poquito más, solo un poquito. Pero ese poquito significó nueve horas de visualización, hasta la una de la noche, sin encontrar el momento de detener la serie, con ansias de continuar viéndola.


Con la lectura o la escritura me suele pasar lo mismo. Con un libro adictivo entre las manos soy incapaz de dejarlo. Hay días en los que apenas duermo porque es más importante terminar la lectura que apagar la luz. Cuando escribo tengo un enganche total con la trama y esa ansia por descubrir a dónde me va a llevar mi imaginación es la que me impulsa a aporrear el teclado a todas horas, creando mundos paralelos a una velocidad vertiginosa.
Para engancharme a la lectura preciso una historia adictiva, que me cree contantemente la necesidad de averiguar qué pasará, pero también es importante encontrar una prosa que me despierte sentimientos y me atrape con su magnetismo.


Ya expliqué en un post antiguo las diferencias de opinión sobre los libros. Está claro que para gustos literarios, colores. No a todos nos engancha lo mismo ni disfrutamos con una historia concreta de igual forma. Por eso, supongo, mis últimas lecturas no han conseguido llenarme como a los lectores que me las han recomendado.
He analizado esa realidad desde mil ángulos distintos, he intentado darle una explicación a mis gustos y he acabado descubriendo que no me basta con una historia romántica. Quiero algo de acción, de drama, de tensión sexual no resuelta o de algo que le dé la chispa necesaria a la trama para mantenerme literalmente pegada al Kindle.
Soy de las que va por la calle leyendo cuando realmente estoy enganchada a una historia. Desayuno, como y respiro con el libro en la mano, buscando instantes para avanzar y descubrir qué pasa a continuación. Y quiero encontrar una nueva historia que me despierte esa necesidad imperiosa de descubrir sus giros secretos.


Hay tres sorteos activos de mis libros. Tenéis Rumbo a ninguna parte en digital en el blog Leyendo en Starbucks (enlace), uno de Dúo en digital en el blog Lectora de tot (enlace)  y un ejemplar en papel de Un último día conmigo en el blog Vive experiencias de ensueño (enlace). ¡Suerte a los participantes!

¡Feliz día! J

La chipsa de la idea

¡Buenos días! Este fin de semana se ha llenado de celebraciones, instantes y emociones. Me ha venido bien salir, relacionarme con algunas de mis amistades, pasar el día del cumpleaños de mi madre en familia, mirar la temporada completa de una serie, distraerme, tener tiempo de escribir y de leer… Necesitaba desconectar para encontrar una forma de reponer fuerzas y encarar la semana con ilusión.
Tengo entre manos una historia que me parece muy bonita, aunque tampoco tengo claro que sea una romántica al uso.


Lo más importante es sentir cómo crece la conexión con mis personajes, cómo avanza la trama en mi mente, la sensación de estar viviendo una aventura a su lado y de rememorar instantes de mi viaje a Filipinas.
Cada página está impregnada de una porción de mis recuerdos. A través de los ojos de Daniel, Eugenia, Dan y Geni revivo el recorrido, las sensaciones, los olores, la paz de ese apartado recodo de nuestra existencia. Y es como si al apretar las teclas mi cabeza regresara ahí para quedarse un rato entre la placidez de su arena blanca, su agua turquesa, esos fondos marinos llenos de vida, la serenidad del trópico.
A veces una idea surge de la forma más inverosímil. De repente escucho algo o veo una escena de unos desconocidos o es una película lo que me da esa chispa que se enciende en mi mente hasta abrasarla con una nueva historia.


Esta vez fue en mi segundo día en Filipinas, en el viaje desde Cebú hasta Bantayan en barco, cuando un joven australiano se sentó frente a nosotros y entabló una conversación en inglés con una pareja de holandeses que iban a recorrer el país con sus mochilas.
Se llamaba Daniel y les contó que estaba trabajando en un campamento humanitario en Bantayan. Mientras les contestaba a mil preguntas sobre las islas mi mente se fue llenando de sensaciones, añadiendo recovecos a esa parte de la historia de Daniel, sintiendo una idea germinar y echar raíces.
A partir de ese punto delineé el inicio de CEDNE. Fue un pequeño esbozo inicial que se quedó asido en mí durante todo el viaje. Cuando estaba distraída y no podía leer mi mente le daba vueltas y más vueltas a la idea, la estiraba, la contraía, la alargaba, la modificaba y la adaptaba a nuevos giros que se me ocurrían con una rapidez vertiginosa.


Tras mi experiencia negativa de buceo en Malapascua ya había cambiado cuatro veces la premisa de entrada, aunque la estructura del libro y la esencia de la historia era inamovible. Le di unos cuantos retoques a los personajes, les hice variar sus pasados, les concedí un presente diferente y profundicé en aspectos de sus personalidades.
Al regresar a España todavía estaba escribiendo ECDA. No me gusta dejar las cosas a medias y ya había intentado compaginar dos novelas a la vez en el pasado con un estrés considerable. Así que tracé un plan. Mientras me documentara para la novela ambientada en Filipinas terminaría la que tenía entre manos, después corregiría las tres que componen la segunda y última parte de la Serie Sin ti para poner las primeras palabras de esta al terminar.


Veintiséis días después, y con un paréntesis para corregir de nuevo ECDA, ya he escrito tres cuartas partes de la historia. Ochenta y cuatro mil palabras... Ciento treinta y nueve folios… A veces hay historias que se escriben casi solas…

¡Feliz día! J

Black friday

¡Buenos días! Viernes y encima negro J… Solo le faltaría añadir que es día trece y ya podríamos quedarnos atrapados en la superstición. Pero en este caso el Black Friday es perfecto porque los descuentos inundan la web con sus códigos para compras Online y sus mil ofertas en tiendas físicas que intentan adelantar las compras navideñas llenándonos de descuentos maravillosos.
¡Y mis libros en papel también están de oferta!


Como sabéis en mi trabajo tenemos una tienda solidaria donde durante una semana tendréis un 15% de descuento y además, si lo compráis ahí, os lo voy a mandar firmado. ¿A qué mola? Pinchad en el (enlace) y acceded a la tienda, con el código o cupón descuento BLACKFLYDAY conseguiréis vuestros libros más baratos.
Pero también la editorial Red Apple está tirando la casa por la ventana y hace nada más y nada menos que un 50% de descuento en los libros que están en stock. En este caso el código del descuento es BF2017 y estará activo durante todo el día de hoy (enlace).
No tengo constancia de nuevos descuentos, pero está claro que es un buen momento para comprar más barato y tengo clarísimo que esta tarde me iré a buscar algunos regalitos de Navidad adelantados, con la emoción de comprar lo mejor para las personas a las que adoro.


Ayer fui al concierto de mi querido David en su nueva sede: Tretze piano studio (enlace). El lugar es precioso, lo han decorado con muchísimo gusto, cuidando los detalles para convertirlo en acogedor. Tanto David como Alfredo son grandes pianistas y estos conciertos tan íntimos, no admiten más de veinte personas, son increíbles porque sientes la música y eres capaz de empatizar con las melodías.
¿Os ha pasado alguna vez que una persona con quien compartisteis muchísimo en el pasado de repente reaparece en vuestra vida y es como si nunca se hubiera ido? Con David me pasa eso cada vez que nos vemos. Compartimos muchísimos años de amistad muy próxima. Desde los cuatro hasta los dieciocho años fuimos los mejores amigos del mundo mundial, nos lo contábamos casi todo. Y de repente nos separamos.


El tiempo transcurrido desde entonces nos ha cambiado, pero la esencia de nuestra amistad permanece porque confío en él más que en personas cercanas de la actualidad. Es como si aquella complicidad que nos unió en la niñez y primera juventud siguiera creando lazos invisibles entre nosotros, como si nunca se hubieran roto.
Es bonito conservar esos tesoros. Un amigo así lo es porque consigue recordarme momentos mágicos y regalarme emociones al reencontrarme y sentir cómo ese pasado compartido sigue latiendo en mi interior.
¡Feliz día! J


Recordando NPVST

¡Buenos días! Ayer por la noche recibí una de esas notificaciones de Instagram que me remitía a una nueva reseña de No puedo vivir sin mí en el blog La odisea del lector (enlace). Es de las pocas, ya que a pesar de las ventas de esta entrega de momento tengo pocas reseñas en la web donde me den una visión de las opiniones de las lectoras.
Por suerte recibo muchos mensajes privados en los que me cuentan sus impresiones personales y sé que ha llegado a muchos corazones.


Es cierto que en Un día más sin ti hay muchísimo sufrimiento y la evolución de los protagonistas es más que evidente porque poco a poco se dan cuenta de lo importante de sus sentimientos y de hasta dónde están dispuestos a luchar para conseguir salvar todos los obstáculos necesarios y alcanzar la felicidad.
A veces la vida real supera en mucho la ficción. Lo sé porque desde que empecé a escribir romántica me he convertido en un imán de confidencias de conocidas y amigas, sobre todo referentes a su vida amorosa. Y me he enfrentado a tantísimas historias reales alucinantes que han conseguido darme alas a la hora de crear una de las inventadas.


Julia y Zack para mí fueron una pareja intensa. Es la mejor forma de describir la pasión que me invadía cuando le daba vida a los capítulos. En algunos momentos soplaba con fuerza y movía los brazos al lado del cuerpo para destensarme porque esa parte de la historia había requerido de una gran energía por mi parte, sobre todo emocional.
Después de leer la reseña me fui a la cama con una anchísima sonrisa. Es tan bonito saber que les ha valido la pena el sufrimiento del segundo volumen que al cerrar los ojos empecé a recordar cada instante hasta llegar al que para mí fue el más álgido.

No puedo vivir sin ti. Apareciste en mi vida para ponerla del revés porque te apoderaste de mi corazón desde el primer instante.    

Mi amor por ti está por encima de todo. Tardé en entenderlo, me costó renunciar a lo que era para convertirme en un nosotros, pero ahora sé que no puedo vivir sin ti. Te necesito a mi lado para respirar, sin ti me ahogo. Nunca dejaré de amarte ni volveré a dudar de mis sentimientos.



¿Y lo bonito que es sentir un amor de esa magnitud? Al echar la vista atrás recuerdo ese chispazo primario que me atrapaba cuando me enamoraba de jovencita, tiro de esos sentimientos tan intensos que me invadían, me recuerdo con las manos sudando, los aleteos en el estómago, las palpitaciones aceleradas en cada parte de mi cuerpo susceptible de sentirlas, la respiración estresada…
Me dormí recordando instantes de esta novela, que para mí es la mejor de las tres, sin perder de vista la maldad latente en Dick, sus intentos de hacerles daño, su intención de separarlos y su lucha para continuar juntos.

—Lo cruel sería seguir separados. —Le cuesta hablar por culpa del dolor cada vez más penetrante que siente en el abdomen—. ¿No le entiendes? He pasado el peor mes y medio de mi vida. Cada vez que te veía y no podía besarte me sentía caer en un pozo negro y profundo. —Se estira a su lado, cara a ella, incapaz de aguantar más rato sentado—. Antes de conocerte pensaba que amar era desear, querer, estar bien con alguien. Pero contigo he aprendido que es algo más profundo, un sentimiento que se te agarra en el corazón y te impide respirar.



Ains, cada vez que revivo ese momento me emociono otra vez, como si estuviera otra vez frente al teclado creando su final, ese lleno de sobresaltos, de momentos duros, de sentimientos cada vez más fuertes y de descubrimientos.

 —Dejemos de comportarnos como unos estúpidos. —Él se acerca de nuevo a sus labios—. Estoy loco por ti. Quizás me cueste tener visiones románticas de los dos y me he equivocado demasiado. Pero no puedo vivir sin ti Ju. No puedo. Te necesito en mi vida, quiero tus carteles en la ventana por las mañanas, tus frases ingeniosas en el móvil, tus besos robados, sentir tu cuerpo junto al mío y cómo mi corazón se vuelve loco al verte aparecer. Me da igual si ha de ser un amor secreto, si tenerte significa despertar la ira de Dick o de los Caruso. No me importa acabar en el fondo de un río con varias piedras si consigo retenerte conmigo.

¿Acabarán juntos? ¿Qué les deparará el destino?


¡Feliz día! J

Fin de semana de cine

¡Buenos días! Poco a poco las cosas vuelven a su sitio y voy concretando muchos de mis siguientes pasos. Es bonito saber qué quiero teniendo en cuenta también la parte negativa de cada decisión.
Una de las actividades más comunes con mi marido el fin de semana es ir al cine. Vamos casi cada fin de semana a ver una película de estreno y después, cuando intentamos ver algún título en la tele resulta que las buenas las hemos visto todas…
Me encanta la pantalla grande, las mil sensaciones de esos aparatos de sonido que consiguen hacerme vibrar como si estuviera dentro del film, la escasa luz, las palomitas, las emociones que se apoderan con rapidez de mi cuerpo al sentir los sucesos de la pantalla como propios.


Soy muy sensible, tanto que las lágrimas aparecen fácilmente en mis ojos y la idea de que nadie interrumpa los momentos más emotivos me parece un lujo. En casa pueden abrirme la luz, hablarte, pasar por delante de la tele o incluso apagarla en el momento álgido. Y eso para mí es un bajón importante. Es como cuando estás leyendo un libro y al llegar al momento más intenso alguien te habla, ¿verdad que molesta? Pues para mí con las series o las películas es lo mismo.
Desde que vamos tan seguido al cine me he dado cuenta de que no siempre es tan perfecto como debería. Las butacas son cómodas, vamos a unas multisalas bastante modernas. Solemos colocarnos en la mitad o incluso un poco más adelante, nos gusta ver la película de cerca. Compramos casi siempre las entradas Online para evitar colas, con códigos descuento. Y llegamos justitos para ver los anuncios empezados.


Pero últimamente no logro disfrutar del todo por culpa de las personas sentadas atrás. ¿No se dan cuenta que frente a la butaca que patean con asiduidad hay una persona? ¡Es tan molesto! De repente noto un golpe en la espalda, varios movimientos, incluso patadas en toda regla. Y eso también rompe la armonía de la pantalla, me distrae y me fastidia.
¿Tan difícil es pensar en la persona de delante? A mí me encanta colocar los pies en el respaldo de la butaca de enfrente, es súper cómodo, pero no lo hago cuando hay alguien sentado, apenas la rozo para evitarle los latosos golpetazos. Y me gustaría que las personas de atrás respetaran también mi espacio.


Este sábado fuimos a ver una película que me gustó mucho, aunque me pasé un buen rato con los ojos cerrados y apoyada en el hombro de mi marido. (Ya os he dicho que soy muy sensible…). Se llama American Assassin y la recomiendo muchísimo si os gusta el cine de acción.
Mientras la veía me sucedió algo curioso. El protagonista me sonaba muchísimo, pero no lo ubicaba. Y al llegar a casa lo busqué en Google para descubrir que era la versión adulta de mi Stiles de Teen Wolf. ¡Os juro que me quedé de una pieza! En la película estaba tan distinto para mejor que todavía no me lo creo…

¡Feliz día! J