Subidón de inspiración

¡Buenos días! Brrrrrr, hace un frío atroz. Al tocar el radiador me he dado cuenta de su poder calorífico, gracias a él no me congelo. Han anunciado una brusca bajada de temperaturas y aquí la tenemos, dispuesta a traer un invierno tardío.
Ayer conseguí darle un empujón a UDMST y corregí algunos capítulos de CDTEAT. Fue una tarde muy productiva. Había quedado con una amiga para ponernos al día de nuestras vidas, hace demasiado que no nos vemos… Decidí no ir a la clase de Zumba, me senté en el sillón negro con el ordenador en el regazo y dejé volar mi imaginación mientras esperaba su llamada.
Fue un subidón de inspiración. Conecté enseguida con Julia y Zack, acompañada de la lista de Spotify de la novela. Las ideas surgían sin medida, esa parte de la historia se hilvanó con facilidad, dándole color a las situaciones y planteando el futuro de mis personajes.


Mi amiga me envió un whatsapp para explicarme que se retrasaría por motivos laborales. Tenía muchísimas ganas de verla, pero ese mensaje me dio alas para continuar avanzando, sin olvidarme de releer algún capítulo de CDTEAT relacionado con el nuevo manuscrito.
Dicen que segundas partes nunca fueron buenas… A mí me da pena alguno de los giros argumentales que mi mente plantea, pero cuando miro el conjunto de la trilogía sé que son imprescindibles. Tres libros son muchos para ceñirme a una historia lineal.


Sonrisas y lágrimas, música a borbotones, emociones encontradas, secretos y mentiras… Esta es la base de la novela, sin olvidar el romanticismo ni los sentimientos.
Ahora me ha aparecido una lista maravillosa en Spotify, llamada Jueves de antaño: 1980. Y aquí estoy, escuchando a Spandau Ballet, Cindi Lauper, Stevie Wonder y compañía, con los recuerdos a flor de piel y una ancha sonrisa de emoción.


Enviar una novela a blogs de reseñas es un arma de doble filo. Les puede gustar mucho o disgustar. Dúo ya cuenta con dos opiniones. La primera fue increíble y la segunda una pasada. Os invito a descubrirla en el blog Leer por placer (enlace). Rocío toca el piano, igual que Margaret y André, le ha gustado la ambientación y pide un spinoff de la historia de Iris y André. Sería un reto, una idea que quizás algún día lleve a cabo, ya que me gusta su romance. Aunque de momento tengo muchísimo trabajo con la trilogía y todavía me queda NUS en la recámara.
Hay un párrafo en la reseña que ilustra perfectamente cuando un libro te gusta o no. Está señalado en negrita y habla acerca de la dicotomía de emociones que causa avanzar en una historia que te cautiva. Quieres saber qué sucede a continuación, pero a la vez tienes miedo de que se acabe, porque sabes que vas a querer más.
Hoy me despierto con sonrisas.

¡Feliz día! J

Sonrisas y lágrimas

¡Buenos días! Hoy apenas cuento con tiempo para dejar un post lógico en el blog. Llevo unas semanas con los sentimientos revolucionados, sin centrarme en la novela que llevo entre manos y con la cabeza perdida en un mar de ideas demasiado complicadas para encontrar la salida al pozo donde me hundo.
A veces pasa, se me dispara la imaginación y despierta el monstruo de las tinieblas. Por suerte la vida me ha dado alas para volar hasta el cielo despejado cuando eso sucede. Poco a poco retomo la rutina, le doy vueltas al argumento de UDMST, retoco las otras novelas a ratos y encuentro las palabras perdidas para hilar una trama con sentido.


Cuando al fin conecto de nuevo con los personajes los agobios desaparecen en un torbellino de energía positiva que los engulle como si fuera una turbina a mil por hora, despejando el camino y llenándome de sonrisas.
Me he metido en un berenjenal, alargar la historia de Julia y Zack dos novelas más es una tarea maratoniana y mi cerebro busca ansioso un sendero intrincado para llegar a un final que ya tengo escrito. Sonrío, emocionada al darle vida a un par de ideas locas que se me han ocurrido estos días.


Ayer le di unas vueltas de rigor a lo ya escrito. Cinco capítulos, quince mil palabras y treinta folios. No está mal si tenemos en cuenta que empecé el día seis de este mes… Ahora toca centrar la narración hacia un lugar concreto, descartando algunos giros argumentales.
Ains. Poco a poco regreso a la sensación feliz de caminar por un lugar lleno de ilusiones, junto a personas maravillosas y con la única meta de no perder la sonrisa. Ahí va la primera del hoy J.


Durante estos días de indecisión he llenado los tableros de Pinterest con algunas fotos que ilustran el argumento que realmente ocupará las páginas. Adoro las conversaciones con mis dos amigas lejanas y con mis dos compañeras de trabajo. Escuchar sus comentarios acerca de la narración es música para mis oídos. Me encanta discutir con ellas cada detalle, hasta llegar a un consenso que me permite mejorar la historia.
Hoy tengo previsto avanzar un poco más, darle color a una escena que llevo días preparando. Espero conseguir el grado de intensidad que deseo, con sentimientos a flor de piel.
Me voy a trabajar…

¡Feliz día! J

Un regalo inesperado

¡Buenos días! Ayer fue un día lleno de emociones e instantes inolvidables. Para celebrar el dieciocho cumpleaños de mi hijo contraté un catering, compré bebidas, preparé la casa y recibí a dieciocho personas. Durante los meses anteriores mi marido y yo preparamos varias sorpresas con la ayuda de mi hija y el resto de la familia y amigos.
Pedimos vídeos de felicitación a las personas cercanas a Àlex, escaneamos fotos antiguas para maquetar un vídeo divertido, lleno de recuerdos y altamente emotivo. Irene, la gran artista de la familia, montó el metraje, le puso música, intercaló las felicitaciones y le dio un toque fabuloso.


Por la noche, antes de cenar, le pasamos ese vídeo. Éramos dieciocho en el salón, frente a la tele, riendo con los fotogramas y el montaje, emocionados al celebrar un día tan importante. Cada una de las felicitaciones era original y divertida, conseguía arrancar las carcajadas en los presentes. Las fotos me recordaron algunos pasajes del pasado, instantes inolvidables que nunca me abandonarán.
Al final el vídeo se quedaba en un fotograma negro y de repente salían unas estrellitas con un texto que exhortaba a Àlex a seguirnos. Le llevamos a la calle para despistar y acabamos bajándole al garaje, donde le esperaba su regalo: una moto.
Me emocioné. Le teníamos engañado, llevábamos días diciéndole que solo le íbamos a regalar las fiestas de cumpleaños, y su cara de sorpresa fue una maravillosa manera de hacerme llorar. Cuando me abrazó temblaba de felicidad, estaba en un nimbo y a mí se me llenó el pecho de felicidad.


Porque los hijos son el mayor regalo de la vida y concederles alguno de sus deseos me llena de energía positiva. Hay momentos que una simple sonrisa de alguien a quien adoras te ilumina, deja atrás la oscuridad momentánea y consigue una corriente de positividad altamente perfecta.
El resto de la noche se tiñó de conversaciones agradables, risas y muchos momentos entrañables. Espero acompañar a Àlex en su camino hacia la madurez, ver cómo avanza y ser su punto de referencia durante el tiempo necesario para que se labre un futuro.

¡Feliz día! J

Primeros instantes en Madrid

¡Buenos días! Ayer fue un día emotivo y hoy lo será mucho más. Regreso al trabajo tras un fin de semana maratoniano, con momentos maravillosos, encuentros con gente a la que deseaba conocer, paseos bajo la lluvia y el viento con mi marido y la gran aventura de ver el Rey León.
 Mi niño ya tiene dieciocho años. Ains, se me hace un nudo en la garganta al decirlo, como si no fuera posible. Recuerdo el día que me puse de parto, las contracciones y las ilusiones. Era un viernes trece de febrero… Le dije al doctor: «aguántalo, no puede nacer este día, es mejor el sábado catorce». Y Àlex lo hizo solito, esperó a las dos de la madrugada para ser mi regalito de San Valentín.


Ayer cumplió dieciocho años. Cuando cierro los ojos vuelvo a estar ahí, en la clínica, con apenas veinticinco años y un montón de deseos de felicidad. Hoy vendrá la familia al completo a casa a celebrar el día, ayer fuimos a comer juntos a un japonés que le encanta y esta tarde se teñirá de emociones.
El fin de semana en Madrid fue perfecto para desconectar. Mi marido y yo nos montamos en el AVE el jueves por la tarde con la maleta llena de sueños. El tiempo nos aguantó para ir a cenar a un restaurante buenísimo de la calle Hortaleza que nos recomendó la recepcionista del hotel. Se llamaba Saporem y me encantó, tanto por ambientación como por la comida.

Saporem
Fuimos dando un largo paseo y vimos la Puerta de Alcalá iluminada por la noche. Al día siguiente nos despertamos con un día lluvioso y ventoso. Pocas cosas podíamos hacer en el exterior, así que nos armamos con paraguas para caminar hasta el Museo Thyssen. La suerte quiso que un señor nos regalara una entrada gratis en la puerta.
Pasamos la mañana en las salas. Había pinturas impresionantes que nos tuvieron un rato embelesados. Nos encontramos un grupo de estudiantes catalanes y escuchamos un poquito la explicación del profesor para enterarnos de algunas curiosidades.
Al salir del museo el viento y la lluvia arreciaban. Caminamos por la calle con el paraguas dándose la vuelta, mojándonos con las arremetidas del aire. Para pasar el rato nos metimos en varias tiendas, hasta la hora de comer. Fuimos a un sitio que habíamos visto la noche anterior y que nos gustó mucho.


Como el tiempo no había mejorado al terminar nos fuimos al hotel a descansar hasta la hora de ver el espectáculo. El Rey León vale muchísimo la pena, es una obra colorida, con puesta en escena impresionante, un gran elenco de actores y que compensa el esfuerzo económico de comprar la entrada y viajar hasta Madrid.
Mañana sigo con el relato…
Me gustaría invitaros a leer mi primera reseña de Dúo, realizada por Mago, la administradora de Los Libros de los Sueños. Cuando la leí el viernes se me saltaban las lágrimas de alegría. (Enlace).

¡Feliz día! J

Me voy...

¡Buenos días! Se acercan tres días intensos de fiesta… Sonrío feliz, voy a pasar un fin de semana maratoniano y perfecto, con momentos álgidos y un sinfín de nuevas experiencias. Solo por la ilusión de conocer a gente con quien he mantenido contacto cibernético durante años ya vale la pena montarme en el AVE y aparecer en Madrid.
Esta noche voy a hacer la maleta, a llenarla de sueños y alegrías, a imprimir los billetes, las entradas para el musical y a seguir la estela de mis sonrisas. Es una oportunidad de oro por relacionarme con gente del sector.


No voy a escribir más en el blog hasta el lunes, necesito hasta el último minuto para dejar los flecos del trabajo arreglados. Hoy mi agenda parece un puzle de piezas que se niegan a encajar.
La promoción de Dúo va viento en popa, le dedico una hora al día, sin olvidarme de preparar una larguísima base de datos de blogs de reseñas para algunas de mis novelas inéditas y para llenar la pestaña dedicada a las estadísticas. Me encantan los Excels, sus funciones, la manera de encontrarles nuevas e interesantes utilidades a los datos.


De momento he confeccionado unos rankings por novela, con ratios de respuesta sobre la cantidad de propuestas enviadas y cuántas de ellas se convierten después en reseñas. Los listados de blogs los tengo ordenados por pestañas, con comentarios y muchísima información adicional.
Cuando suba más novelas y los datos tengan una consistencia suficiente para sacar conclusiones haré una entrada con estadísticas, para ver cómo llegar a más cantidad de lectores. Para conseguir que la gente lea una novela ha de tener visibilidad y para darla a conocer se necesita la colaboración de los blogs de lectura.



Por suerte la Web está llena de lectores que deciden compartir sus opiniones con los demás. Enviar la novela para que la valoren puede ser una arma de doble filo, he de estar dispuesta a encajar alguna que otra crítica negativa, pero todas ellas me ayudan a mejorar, porque si en más de tres apuntan a un mismo fallo aprendo cómo no cometerlo la próxima vez y tengo la posibilidad de arreglarlo.
La mejor parte de las ofertas de la novela para reseñarla es que tengo lectores, y de eso se trata, de llegar al mayor número de personas, aunque sea de manera gratuita. Nunca se sabe qué te depara el futuro.
Os deseo unos días llenos de sonrisas e ilusiones. Yo regresaré el lunes con un sinfín de experiencias del VI RA que contar.
¡Feliz día! J




Encuentro RA y un 18 cumpleaños

¡Buenos días! Me queda poquito para irme a Madrid. Este año voy a ir al VI ENCUENTRO RA y estoy emocionada por la cantidad de gente que voy a conocer ahí. He quedado con una compañera y me hace muchísima ilusión salir en los carteles de escritores asistentes.
Para aprovechar la fiesta local en Barcelona del próximo viernes mi marido y yo pasaremos un día y medio en la capital. Tenemos entradas para ver El Rey León, una reserva en un hotel precioso, billetes de AVE y un sinfín de ilusiones.


Mi marido volverá a Barcelona el sábado por la mañana, yo por la noche, tras un día maravilloso.
Como el fin de semana no podía ser tranquilo la guinda la pone el cumpleaños de mi hijo Àlex, mi precioso regalito de San Valentín. Me parece increíble que cumpla dieciocho años, es alucinante. Hace poco lo acunaba entre mis brazos y míralo ahora, a punto de convertirse en mayor de edad…

El sábado por la noche lo celebrará con sus amigos en un local, domingo iremos los cuatro a comer y el lunes vendrá la familia al completo a casa para darle bombo.
Una de las mejores maneras de celebrar este tipo de acontecimientos es reuniéndonos para cenar mientras comentamos cosas acerca de nuestras vidas. Estoy feliz por tener una familia genial.


El otro día salió una preciosa reseña de Los mundos de Esme en el blog Mis lecturas y más cositas (enlace). A Magari le gustó la novela y me emocionó. Estas pequeñas aportaciones para dar a conocer mis obras me llenan de energía positiva para continuar creando mundos paralelos.
Ayer avancé bastante en la escritura de UDMST, trabajé con un par de ideas en la cabeza para darle fuerza a la narración. No quiero escuchar aquello de «segundas partes nunca fueron buenas», he de conseguir una historia a la altura de las expectativas, como mínimo de las mías.



Secretos, mentiras, medias verdades, acción, amor, pasión, dolor… Quiero combinar estos ingredientes para presentar una trama intensa. Esa es mi meta en este manuscrito. No quiero dejar la historia sin concluir, pero necesito algunos cabos sueltos para unirlos en la tercera y última parte.
Amo escribir. Es mi pasión, mi lugar secreto, mi alegría. Nunca voy a dejar de hacerlo porque me llena de positividad. Las cosquillas en el vientre cuando decido el destino de los personajes, las sonrisas y las lágrimas al avanzar en la narración, las horas de sentirme acompañada por personas invisibles… No lo cambiaría por nada.

¡Feliz día! J