¡Maldita piedra!

¡Buenos días! Hace sol y parece que hoy tendremos temperaturas altas y una jornada de pleno verano, como las que a mí me gustan… La piedra sigue en mi interior, ayer me pasé la tarde entera en urgencias mientras me hacían pruebas de todo tipo y al final la encontraron escondida. ¡Por eso me encontraba tan mal por la mañana!
Hoy tenía que ir a trabajar en algo súper chulo, la presentación oficial del libro de recetas para embarazadas que ha lanzado una de las fundaciones que gestiono, pero va a ser que no, me tocará quedarme en casa o en la piscina bebiendo litros de agua y dopándome para que desaparezca el puñetero dolor.
Duele muchísimo. Es como si tuvieras un alfiler clavado en el riñón y en la vejiga que no parara de pincharte una y otra vez. Ayer me inyectaron un voltarén en vena y seguía notándolo y esta noche no es que haya dormido demasiado.
Aunque al principio, al llegar a urgencias, el médico me dijo que no podía tener un cólico nefrítico porque no me encorvaba por el dolor, no estaba pálida y podía quedarme quieta. Mientras me hacían una prueba detrás de otra me preguntaba qué tenía.
Mis amigas y mi hermana me riñeron por irme sola a la clínica, pasé cinco horas de un lado a otro sin compañía, con un dolor agudo y muchas ganas de irme a casa. Y es que me dejaron más de una hora sentada en una silla de la sala de espera interior sin medicación. Y entonces sí que tenía dolor.
Odio las agujas, con ellas tengo una relación nefasta. ¡Y me pincharon varias veces! Que si análisis de sangre, que si una vía para meterme el contraste y el calmante… Jolín, ¡tengo los dos brazos agujereados!
Al fin detectaron la dichosa piedra gracias a un TAC de contraste y entonces me estiraron en un BOX y me chutaron el calmante. Mi marido apareció en ese momento, tras una reunión importante. Y el médico entró con una pauta de medicación para evitar que el dolor sea intenso.
¡Vaya tarde de viernes! Yo me la quería pasar con el ordenador en el regazo, escribiendo. Pero no pudo ser, ¡qué le haremos! A ver si hoy me resarzo de esas largas horas en urgencias y aprovecho las horas de reposo para avanzar en DUO. ¡Estaría bien!
Lo que sí hice ayer es preparar un artículo súper interesante acerca de el asteroide Apophis, (link). Es el punto de partida de la novela El Secreto de los Cristales que ahora mismo está a 0,92 euros en Amazon. ¡Un chollo!
¿Y vosotros? ¿Qué planes tenéis para hoy? Si vivís en Barcelona y os interesa podríais acercaros al acto del Cosmocaixa, será entretenido. Aquí tenies el link para informaros (link).
¡Feliz día! J



Fin de la semana... ¡Por fin! Jejejeje

¡Buenos días! Mi riñón sigue molestando, parece que no he erradicado la arenilla… Por suerte estamos a viernes y dentro de poquitas horas podré descansar. A mí me hace muchísima falta…
Termina una semana rara, de aquellas que quedarían mejor archivadas en la memoria del olvido. No me encuentro bien, pero tengo un par de reuniones importantes y no puedo quedarme en casa como debería hacer. Solo pido aguantar hasta el mediodía para luego tumbarme en el sofá sin hacer nada , donde si puedo escribir daré el tiempo por bien aprovechado.
Hay veces que la historia que llevo entre manos va más allá de mi imaginación y me despierta emociones enterradas. Eso me pasa con DUO, es una novela sensible, con un argumento basado más en los sentimientos que en los misterios, algo diferente a lo que a día de hoy ocupa mi librería de manuscritos propios.
Últimamente me marco retos, es la mejor manera de avanzar hacia una madurez literaria. Me gusta variar de temática, tocar varios géneros y darle vueltas a las ideas. Construir personajes bajo el paraguas de la inmensidad de posibilidades que ofrece la raza humana me reporta una gratificación personal inmensa.
Ayer finalmente recibí un regalo de mi marido por mi cumpleaños, ¡una caja sorpresa con un masaje relajante de noventa minutos en un sitio precioso! Pedí cita para de aquí a dos semanas y cuento las horas para ir. Seguro que será una experiencia inolvidable.
Recuerdo cuando era pequeña y se acercaba mi cumpleaños, las mil cosas que me pedía de regalo… Siempre tenía un montón de ilusiones, con una sonrisa bobalicona en la cara y una emoción intensa de que llegara el día.
Ahora ya no lo veo igual, cada año de más me acerca a la madurez y me reporta nuevas y fascinantes experiencias, como la de publicar mi primer libro en papel de la mano de una editorial de verdad. ¡Eso sí que es un regalo! Sueño con ello desde pequeña…
Aixxxx, suspiro de emoción, una lagrimita fácil y una sonrisa de oreja a oreja. ¡Me hace tantísima ilusión! Tener por fin un libro en papel, olerlo, sentirlo, admirarlo en la estantería… ¿Y si al fin un día voy a algún lugar y me encuentro a alguien anónimo leyéndolo? Uffff, eso sería lo mejor que podría pasarme.
¡Feliz día! J




Cumpleaños agridulce

¡Buenos días! Parece mentira que ya estemos a jueves… El calor asirse a la atmósfera, hay algunas nubes en el cielo y el día parece digno de verano, con una temperatura exageradamente alta y un sonido propio de esa época del año.
Ayer fue un cumpleaños agridulce, de aquellos en los que te planteas demasiadas cosas y te suceden acontecimientos agradables y otros que te hieren. Pero a pesar de los pesares acabé la noche con una sonrisa, aparcando mis cavilaciones y soplando las velas de un súper pastel de chocolate y tofe que preparé yo misma.
Las arenillas que todavía se resisten a abandonar mi riñón me molestaban, evidentemente el grado de dolor de ayer no se podía comparar con el del día anterior. Igualmente me levanté a la hora para irme a trabajar, en el despacho nada espera a que te reestablezcas.
Las sorpresas desagradables aparecieron en forma de email, uno en el que las formas me hicieron daño y me hizo darme cuenta de que hay cosas que no cambian por mucho empeño que se ponga, no se puede dar la vuelta a las situaciones que vienen dadas.
Y es que a veces hay que dar un puñetazo sobre la mesa para tomar decisiones difíciles y no permitir que la falta de humildad te sacuda. Durante la mañana de ayer he de admitir que estuve muy tocada por un pequeño problema en el trabajo, uno que me afectó demasiado… Ahora me reprendo porque me salté todas las normas que me había impuesto para no despertar la ansiedad dormida.
Comí con mi marido, tarde, como cada miércoles y me pasé el resto de las horas de arriba abajo para preparar una cena digna de una bacanal de Astérix y Obélix. La verdad es que la tarta de tofe y cobertura de chocolate me quedó impresionante.
La agradable cena con mi familia me ayudó a sonreír y el concierto que mi hija y mi padre me ofrecieron al final fue espectacular, a mi suegra le saltaron las lágrimas. Irene toca la guitarra perfectamente y tiene una voz… ¡Emociona! Ojalá todo ese talento lo utilizara para estudiar…
No tuve regalos, pero sí ciento treinta y una felicitaciones en Facebook, muchísimas llamadas, un montón de Whatsaaps y a mi familia al lado, ¿qué más se puede pedir?
¡Feliz día! J


Un año más...

¡Buenos días! Un año más… Parece mentira pero levantarse el día de tu cumpleaños con felicitaciones y sonrisas es la mejor medicina para dejar atrás un día gris. ¡Cómo duele el cólico nefrítico!
Por fin expulsé la piedra y, a pesar de las molestias de algunas arenillas que quedaban, pasé la jornada de ayer más tranquila, bebiendo agua y descansando tras una noche de calmantes, dolor y un poco de estrés.
¡Cómo pasan los años! Vuelvo a estar en plena escritura del post el día de mi cumpleaños, con mil cosas en la cabeza y una ilusión propia del momento. Y es que he conseguido tanto estos últimos doce meses que me parece mentira que pueda ser así.
Por fin aparqué la ansiedad para abrazar la felicidad de levantarse cada día con nuevos y excitantes proyectos, ya no me pesa la falta de noticias de mi agente o de las muchas editoriales con las que soñaba ni necesito saber que los escritos llegarán lejos.
Y lo mejor fue el contacto que mantuve con Ediciones Javisa23, la firma del contrato de edición y el saber que El Secreto de las Cuartetas será una realidad en papel el próximo mes de octubre. Tantos años persiguiendo un sueño… Tantas energías puestas en ese manuscrito… Tanta energía a la hora de pulir, corregir, preparar…
El viernes, mientras asistía a la súper presentación de un compañero indie descubrí los matices que quiero aportar en la mía, dándole vueltas una y otra vez a la fecha, a la manera, a la parte gráfica… Y me di cuenta de un detalle, uno que me hizo muchísima gracia.
El Secreto de las Cuartetas es una novela de fechas, donde hay una en concreto que desemboca en una aventura a través del globo terráqueo. Para mí es un thriller con muchísima acción que tiene como base ese inicio. Marta Noguera celebra  su cuarenta cumpleaños con una fiesta en Calella de Palafrugell a finales de octubre… ¿Y si intento que coincida con el día de la presentación? ¡Me encantaría!
Así que esta mañana me he dicho, ¿por qué no?, y he decidido intentarlo. Voy a mandar un email a la editorial proponiéndoles esa fecha, en una librería… ¡Y a pensar en el material gráfico y visual! Ojalá me digan que es posible… Sería un regalo perfecto para hoy.
Anunciaros también que El Secreto de los Cristales está a 0,92 euros y que el mejor de los regalos sería que hoy vendiera algunos ejemplares. Jejejeje, ¡me encantaría batir un récord!
¡Feliz día! J




Una piedra...

¡Buenos días! Me ha costado mucho ponerme a escribir estas líneas, me he pasado la mitad de la noche en urgencias por un cólico nefrítico y ahora, por fin, me encuentro un poquito mejor.
Cuando me contaban lo doloroso que era no me lo imaginaba así. A ver si en pocas horas logro eliminar la piedra… Seguro que después me encontraré mejor. Esta noche me han chutado un montón de potentes analgésicos para que me relajara y al final he logrado dormir un poco. Ahora estoy metida dentro de la cama, con molestias y deseos de terminar.
Beber mucho agua ayuda, por eso me tomo tés de vainilla y de otras especies, para ayudar a la naturaleza. Dentro de una hora me harán una ecografía para ver cómo anda la cosa… ¡Espero que genial!
Ayer avancé muchísimo con la novela y después me fui con mi marido a pasear por Barcelona. Bajamos en moto hasta el inicio de las Ramblas y las recorrimos hasta el Maremagnum acompañando a los turistas que visitan nuestra ciudad.
La vivacidad de mi ciudad es perfecta para que las horas te pasen rápido. Mientras caminas rumbo al mar descubres las paraditas cambiadas hace unos años, las figuras típicas de esa parte de Barcelona, los turistas felices que se hacen una foto…
Caminamos acompañados de una agradable temperatura, con un sol de tarde que se ocultaba sobre los árboles y la brisa llena de salitre que nos mecía con su dulce movimiento. Llegamos a Colón con un helado en las manos, disfrutando del paseo.
Durante la bajada varios trabajadores nos invitaron a tomar una paella en sus restaurantes. Es curioso que te hablen en inglés en tu propia ciudad… Yo no tenía nada de hambre, eran cerca de las siete y a esa hora no cenamos, pero el resto del mundo sí.
La pasarela que cruza el mar para llevarte a las galerías comerciales estaba llena de gente de diferentes nacionalidades. A medida que avanzaba me dedicaba a observar los zapatos, las vestimentas, las compañías y las expresiones de mis compañeros de caminata.
Me encanta imaginar historias a cada una de las personas que se cruzan en mi camino. Es interesante saber que tienen una vida y que yo la puedo pintar de cualquier color.
Al final entramos en las galerías comerciales y acabamos comprándonos algo de ropa en las tiendas. Estaban a rebosar de gente, con los probadores llenos y un sinfín de colas para pagar. Pero encontramos lo que buscábamos y valía la pena esperar un poco para conseguir esas prendas.
Bueno, me voy a duchar, a ver si en pocos minutos me voy a la clínica a descubrir dónde está la dichosa piedra…
¡Feliz día! J


¡A escribir que son dos días!

¡Buenos días! Ya estoy repuesta de la boda y con muchísimas ganas de escribir, descansar y encontrar la manera de llegar cada día a más lectores. De momento quiero anunciar que he decidido bajar el precio de El Secreto de los Cristales un tiempo, a ver si os animáis a leerla.
Tengo que continuar con la narración de la novela que tengo entre manos para luego dedicarme a corregir otras que están en el tintero, creo que ha llegado la hora de apostar por ellas, aunque sea en Amazon. Como me han dicho varias veces últimamente: es absurdo dejarlas en el ordenador para que acumulen años de desuso.
Con DUO voy muy lenta, entre la tarea de documentación y las mil y una cosas que atesoro en mi mente apenas cuento con minutos para proseguir una historia que me conmueve. Por fin he conseguido un argumento sin crímenes ni investigaciones y que se aguanta por sí solo.
Amor, pasión, traiciones, guerras… ¡Qué más se puede pedir!
Son dos historias que se entrecruzan en un momento determinado, ambas tienen los ingredientes necesarios para convertirse en una narración intensa, con matices y sensaciones, acompañada por algunas notas especiales y con un alto contenido de lloros, alegrías y emociones.
Mi anterior novela, EDP, era para un público más joven, con personajes un poco estereotipados con los que llegas a conectar, un amor de aquellos que te arrancan una sonrisa y un misterio que acaba por darle un giro inesperado a la narración en el momento justo.
Ambos manuscritos consiguen emocionarme cuando pienso en ellos. Creo que tienen el grado justo de intensidad para sumergirte en los mundos apasionantes de los protagonistas y sentir con ellos el peso de los acontecimientos.
Por lo que parece EDP no encuentra una editorial decidida a editarla. Cuesta entrar en una sin que te avale un éxito anterior y, sin una oportunidad, es complicado conseguirlo. Tengo una portada maravillosa realizada por mi sobrina, una estudiante de último curso de diseño de moda con una mano perfecta para el dibujo. Si me decido a subirla a Amazon os la mostraré, ¡es chulísima!
Este fin de semana le he dado muchas vueltas a las mil ventajas que nos ofrecen las plataformas de autoedición. Poco a poco aquel pensamiento romántico de la edición tradicional se diluye entre las oportunidades que no puedo desaprovechar.
En Amazon tu libro está vivo durante años, no se descataloga ni se muere en el limbo de la fama efímera o supeditada a las ventas de tres semanas. Desaparece el condicionante de los contratos que te privan de los derechos sobre tu obra durante años, a pesar de que la editorial decida descatalogarla.
Quizás de aquí unos días me descuelgue anunciando a bombo y platillo la publicación de Ecos del Pasado en Amazon… ¡A ver dónde me lleva el viento!

¡Feliz día! J