Escribir, divino tesoro


¡Buenos días! Parece mentira que ya se acerque la Navidad porque este año apenas me ha dado tiempo de darme cuenta del cambio de estaciones, de cómo dejaba atrás el verano para internarme en el otoño y luego en el invierno, de la irrupción del frío, de las tardes oscuras y de los cambios en el paisaje.
Llevo un tiempo demasiado enfrascada en el trabajo, tanto que apenas saco horas para disfrutar de la escritura o dedicarme a ella en cuerpo y alma como antes. Quizás por eso hay muchas tardes que al llegar a casa a una hora avanzada acabo leyendo o haciendo puzles.
A veces la mente necesita un descanso, igual que los sentimientos.


Lo noto mucho en mi concentración. No soy capaz para nada de centrarme en lo escrito por mí y mucho menos en lo que viene a continuación. Y empiezo a escribir y a corregir a trompicones, sin la celeridad de antes ni la misma ilusión.
A medida que pasan los años y esa llama incandescente de la necesidad de publicar se apaga, solo busco disfrutar de la escritura, pasar un buen rato con mi creatividad, permitirles a los personajes envolverme hasta convertirse en una parte de mi alma y tatuarse en ella con tinta imborrable.
Cuando releo alguno de mis libros o los recuerdo me emociono. Y es que se han convertido en una parte importante de mí, en un baúl lleno de recuerdos maravillosos que atesoro en mi mente y consigue llenarme el cuerpo de sentimientos cuando lo abro.


El proceso de escritura para mí es igual al de lectura. Quiero saber cómo se resolverá cada trama, cómo actuarán mis personajes, cómo llegarán a ese final que clarea en mi mente.
Eso me empuja a darle a las teclas, a vibrar, a sentir cómo la necesidad de regresar a la historia me absorbe hasta convertirme en un ente lleno de emociones y deseos de continuar escribiendo sin detenerme un segundo.
 Aunque sea difícil de entender, me basta con eso. Es la energía necesaria para vaciar mi mente de los mil entresijos del trabajo, de las sensaciones externas, de cualquier mal momento que me suceda en mi día a día.
Antes deseaba llegar a miles de lectores, descubrir sus emociones al leerme, sumergirme en un mundo donde pudiera compartir las sensaciones de la escritura.


Ahora lo veo tan diferente…
Me encanta compartir ideas con mis amigas, discutirlas hasta darles la vuelta, conocer sus impresiones una vez termino esa historia y pasarme horas describiendo cada parte, dándole una consistencia más real en mi mente, dándome cuenta de aquello que no buscaba decir y sin embargo esa novela dice…
Y sí, creo que la felicidad consiste en esos pequeños momentos en los que te das cuenta de la maravillosa compañía elegida a base de años de búsqueda.
¡Feliz día! J

El corazón de Aldabia


¡Buenos días! Estos cuatro días de fiesta se han llenado de momentos mágicos. He terminado una corrección y he empezado otra. He tomado decisiones. Y he esquiado, paseado, mirado series…
Por fin me dejaron publicar la preciosa portada de mi próxima novela, El corazón de Aldabia, donde puse todas mis emociones mientras la escribía. Es preciosa, no dejo de mirarla…


¿Queréis saber un poquito de qué va?
Todavía no tengo la sinopsis oficial, pero puedo compartir con vosotros la propuesta que he hecho, a la espera de que la editorial me dé instrucciones al respecto.
Ahí va:



Aladi Hustrasga era el segundo en la línea de sucesión al trono de Aldabia, un juerguista empedernido, chulo, despreocupado e irresponsable que se pasaba los días de fiesta en fiesta sin escatimar a la hora de consumir alcohol, drogas o sexo. Hasta el asesinato de su hermano en palacio. De la noche a la mañana se convierte en el heredero legítimo al trono y ha de cambiar sus costumbres para adoptar su nuevo papel en la monarquía del país. Lucha contra esa realidad, pero nada evita su destino.
Isabelle Stoner se ha criado en las montañas junto a su padre adoptivo tras presenciar el cruel asesinato de sus padres. Es una chica camaleónica, instruida en defensa personal y supervivencia, capaz de representar cualquier papel, superdotada y con una licenciatura en física. Su nuevo trabajo es un reto para ella. Va a convertirse en la escolta del príncipe y a fingir ser su novia. Dormirá en su habitación, será su sombra y apenas tendrá derecho a la intimidad,
Ninguno de los dos está preparado para conocerse. Ella marca sus límites. Él es irresistible. Pero ambos deberán unir sus fuerzas para salvar al reino de una trama de mentiras.



¿Os apetece descubrir su historia? Si todo va bien durante el mes de febrero podréis hacerlo…
¡Feliz día! J


Conocernos más


¡Buenos días! A veces nos quejamos de nuestras vidas, de cómo suceden algunas cosas o de los acontecimientos traumáticos que nos salpican. Y sí, los hay dolorosos, otros divertidos, incluso felices…
La semana pasada me mandaron un vídeo que me hizo llorar y reflexionar sobre la importancia de valorar lo que tenemos cerca, de hablar con la familia, de conocer de verdad a los tuyos y de no dejarse llevar por la tecnología hasta el punto de no saber lo suficiente de las personas con las que convives.


En realidad, es difícil llegar al alma de una persona, por muchas horas compartidas que pases, si no quieres llegar a su interior puedes quedarte en la superficie sin ahondar para nada en su verdadera historia.
Todos tenemos una forma de ser, somos capaces de vibrar por algunas cosas y de enfadarnos por otras. En cada persona las emociones se desarrollan de formas diferentes y no hay dos versiones iguales de una misma situación porque la vivimos diferente, según nuestro baremo emocional.
Pero, ¿conocemos de verdad a nuestras parejas? ¿A nuestros hijos? ¿A nuestros padres? ¿A nuestras amigas?
Es difícil contestar a esas preguntas sin formular la más importante: ¿nos interesa de verdad conocerlos? Porque esa es la cuestión, el querer descubrir el interior de nuestros allegados y sus deseos de compartir contigo cada faceta de su personalidad, explicando sus penas y alegrías, expresando cómo se siente ante algo concreto y cediéndote un pedacito de su alma a cambio de la tuya.


A veces somos nosotros mismos los que sin darnos cuenta bloqueamos la posibilidad de darnos a conocer. Muchas veces esa posición responde al miedo al rechazo, a la sensación de que no van a entendernos o incluso a la necesidad de encerrarnos en una concha, como si guardar nuestras sensaciones nos ayudara a superarlas.
Lloré un montón con el anuncio de Ikea, creo que han logrado tocar la fibra sensible de las personas y me parece emotivo, real, crudo y muy difícil de aceptar para muchas personas.
Quizás ha llegado el momento de dar a conocer nuestros interiores sin miedo, a dar un salto al vacío mostrando esa realidad que nos guardamos para nosotros, a no permitir que el tiempo marchite la posibilidad de descubrir las maravillosas personas con las que convivimos.
Ojalá al final podamos sentirnos unidos y felices porque estoy convencida de encontrar un mundo de nuevas y excitantes emociones.


La semana pasada salí esta reseña (enlace) de Cada día te espero a ti en el blog Sabor a Tinta. Me alegro de que se animen a continuar con la trilogía y de que todavía ahora encuentre lectores para iniciar la serie.
También hablan sobre Un último día conmigo en Books for you (enlace). ¡Me han encantado sus pablaras!
¡Feliz día! J

Una sola mirada


¡Buenos días! El tiempo pasa tan rápido últimamente que apenas tengo espacio para respirar y absorber el aire a mi alrededor.
Hay muchas cosas que quiero cambiar, pero a veces la vida te lleva a un lugar donde es difícil dar marcha atrás con esa naturalidad necesaria para darle un giro a tu vida.
Ha llegado el momento de centrarme en avanzar y trazar un mapa de pasos a dar para saltar al vacío en el momento justo. Porque debo hacerlo.


Ayer una breve conversación con una amiga me dio las pistas para analizar bien una parte de mi escritura. Porque la verdad es que los escritores tenemos una serie de temas recurrentes que plasmamos en nuestros escritos.
Para mí los ojos son el reflejo del alma. Adoraba esa serie llamada Miénteme porque hablaba de cómo las expresiones faciales podían indicar mucho acerca de alguien.
Las miradas contienen una esencia y un sinfín de información acerca de los sentimientos de una persona.


Hasta el más vil de los asesinos tiene emociones, incluso aquellos individuos de apariencia fría y letal conservan un calor residual en sus corazones. Porque somos humanos y sentimos.
Los ojos reflejan esa dualidad en personas que suelen esconder sus pasiones bajo comportamientos inflexibles, son el espejo de nuestro interior, pueden dar un brillo claro o estar apagados, pueden mostrar alegría, tristeza, dolor, ansiedad, felicidad…
Y sí, cuando escribo muchas veces recurro a eso, a la intensidad de una mirada, a cómo unos ojos nos pueden dar pistas acerca de su dueño, de cómo esa mirada triste nos envuelve en un halo parecido a nuestros sentimientos o la alegre nos transite buenas vibraciones.


Hay muchas otras expresiones faciales importantes para interpretar a una persona, pero la más difícil de ocultar es la de la mirada porque por mucho control que tengamos los ojos muestran demasiado.
No sé todavía qué me depara el futuro respecto a mis escritos ni al resto de mi vida, solo que esa sensación de hormigueo en el cuerpo cuando escribo, esa compañía de mis personajes, ese hilo invisible que me conecta con el mundo paralelo me llena de energía positiva e ilusión.
Descubrir la parte profunda de la escritura, recurrir a mis sensaciones epidérmicas para mostrar cómo alguien actúa, convertirme en una titiritera con capacidad de decidir sobre sus destinos es una sensación impresionante.
¡Feliz día! J

Punto y final


¡Buenos días! Hoy me despierto con mucha energía, un montón de ganas de caminar con una sonrisa y la sensación de haber dado mucho para llegar hasta aquí.
Prometeo y Maya levantan pasiones, he recibido muchos mensajes de lectoras entusiastas y me hace muchísima ilusión conquistar sus corazones porque esta pareja es especial para mí, muy especial.
Tengo muchos motivos para sonreír, como nuevos contratos, nuevas ideas, nuevos proyectos y retos cada vez más interesantes.


Ayer puse el punto y final a una historia que en muchos momentos dudé ser capaz de terminar porque con esta segunda parte de la bilogía mi inspiración iba y venía, escurriéndose en momentos puntuales y dejándome sin fuelle para caminar por la senda de la trama.
Empecé a escribirla el 23-08-18, hace apenas tres meses y cuatro días, y he terminado con ciento una mil, ciento una palabras en mi haber. Treinta y tres capítulos. Y un final más interesante del que planteé al iniciar este proyecto.
La he escrito a la misma velocidad que las demás a pesar de esa sensación mía de no avanzar deprisa, de no darlo todo de mí.


A veces me pasa y es porque al iniciar una historia tengo tanta emoción por terminarla que siempre me parece poco el tiempo dedicado.
He terminado la historia de Brenda y Dylan. Me ha gustado meterme en su piel, ver cómo evolucionaban, cómo su relación superaba mil obstáculos y cómo mi mente ha conseguido darle un final a la altura después de dejar migajas que no tenía ni idea hacia donde conducían.
Esa es la grandeza para mí de escribir. Mi necesidad de descubrir qué va a pasar, por dónde va a salirme mi mente, hacia qué lugar conduce la trama y cómo voy a solucionar todos los cabos sueltos que van apareciendo durante la escritura es lo que me mantiene fiel a la escritura y despierta mi imaginación.
Es emocionante…
¡Feliz día! J

La maravillosa aventura de leer


¡Buenos días! Sigo un poco atacada por varias cosas de mi entorno y, a pesar de que algunas no me afectan directamente, me alucina cómo hay personas que pueden traicionar la confianza de los demás con esa facilidad sin tener en cuenta las consecuencias de sus actos.
Pero en fin, siempre nos encontramos a algunas personas así y lo mágico es saber cómo sortearlas y encajar su forma de actuar.


Llevo más de noventa y siete libros leídos este año, ya que me propuse como mínimo llegar a cien porque para saber escribir es muy importante nutrirte del trabajo de las compañeras, disfrutar de sus historias, compartir con ellas esa necesidad de darles vida a otros personajes…
He leído libros que me han mantenido absorbida durante horas, sin dormir, necesitada de conocer su desenlace, otros los he dejado tras varios días intentando darles una oportunidad y sin ser capaz de avanzar en la lectura, y algunos han pasado sin pena ni gloria.


No me fijado en si eran libros más o menos vendidos, en si están bien o mal valorados ni en si son los de moda, solo he mirado que me interesara la sinopsis y que me apeteciera leerlos.
Me ha sorprendido la cantidad inmensa de romántica desconocida que tiene un enganche total, algunas de las historias y muchas autoras ignoradas por mí hasta la fecha.
Digo autoras porque en general leo libros escritos por mujeres y no es por una decisión sexista, sino porque en general me atraen esas sinopsis más que las escritas por hombres. También es posible que la romántica sea un género más de mujeres, no lo tengo claro.


Hay algunas autoras que me han llegado al alma y las he descubierto, aunque me he dado cuenta de que no todas me gustan en cada uno de sus registros.
En ese sentido me han pasado cosas curiosas, como leerme una serie de cinco libros en una semana de una autora y descargarme otra de sus novelas buscando el mismo tipo de enganche y quedarme bastante fría con esa historia.
Supongo que a mí me pasa lo mismo, no en todos los registros puedo encontrar los mismos lectores ni conseguir el mismo tipo de enganche.


Seguiré con mi búsqueda de escritoras y libros que me lleguen al alma y continuaré ilusionándome con cada una de las historias para hacéroslas llegar porque considero que cada registro tiene lectores.
Tengo una noticia genial, Nunca dejes de bailar ya ha llegado a Nubico (enlace). ¿Queréis conocer a Maya y Prometeo?
¡Feliz día! J     

Dejando atrás una mala semana


¡Buenos días! A veces los astros se alían para traer malas vibraciones a tu vida y no es fácil superar esos momentos. Solo puedes apretar los dientes, asentir, suspirar y caminar hacia delante sorteando cada uno de los obstáculos mientras buscas la fuerza para no zozobrar en medio de la tormenta.
Mi última semana ha sido una de esas, sin embargo voy a mirar la nueva con una esperanza renovada porque los malos momentos pasan y solo perduran los que dejamos entrar en nuestra memoria sin luchar por erradicarlos.


Tal como decía John Lennon, la vida es eso que sucede mientras haces planes.

Esta frase ha sido durante mucho tiempo mi lema porque su significado más profundo me da una pista clara de la necesidad de disfrutar de cada momento sin pensar demasiado en esas metas que te impones en tu vida. Solo hay que fijarlas y luchar por conseguirlas sin perder la ilusión por el camino.
Ser madre es un paso importante en la vida, uno del que a veces no eres consciente de su responsabilidad cuando eres joven y quieres sentir cómo una vida crece contigo, pero que el tiempo se empeña en descubrirte con giros inesperados.


Maduras acompañando a tus hijos y aprendes a superar los malos momentos apoyándote en los buenos, esos que siempre superan por mucho los negativos. Porque tener hijos es eso, marcar el ritmo a medida que avanzas por el camino y aprender a caminar a su lado.
Muchas veces me sorprendo mirando atrás y descubriendo cómo esas frases que mis padres me decían de joven cobran sentido. Ya verás cómo te molesta esta actitud cuando estés al otro lado, cuando tengas hijos lo comprenderás, ojalá nunca tengas un hijo que se comporte así


Y es cierto, ¡qué distintas se ven las cosas desde el otro lado! Porque yo he crecido y ahora asumo una responsabilidad que antes no se acercaba ni de lejos a la que ostentaba.
Además, el amor por un hijo es algo más allá de lo conocido y no es fácil a veces enfrentarse a los cambios que imperan en su forma de tratarte a medida que alcanzan la edad adulta.
A veces las circunstancias te hacen reflexionar, ver la vida desde otro lado y encontrar una forma de cambiar algunas de tus certezas.
No solo con los hijos.


Personas que pasan por tu vida y te muestran una cara que luego se desfigura, cambios a los que no quieres enfrentarte porque ves una salida oscura a ellos, decisiones comprometidas y llenas de tensión, sensaciones, dolor y heridas que se abren y han de cicatrizar…
Pero nunca voy a permitir que una semana así me afecte más allá de los instantes lógicos y miraré de absorber a raudales la ilusión de los buenos momentos para no perder nunca la sonrisa.
¡Feliz día! J

Escenas subiditas de tono en las novelas


¡Buenos días! Estoy tan emocionada por todas las compras de ayer, por vuestro apoyo, por cada uno de los posts acerca de la publicación de Nunca dejes de bailar, por los mensajes que recibí…, que apenas soy capaz de dejar de sonreír un segundo.
Hay instantes en la vida en los que me detengo a pensar en por qué escribo. Lo sé, es un poco absurdo darle tanto bombo a la introspección, pero mi mente, ese ente con vida e ideas propias, es muy aficionada a darle vueltas a las cosas una y otra vez, como si entrara en un bucle infinito.


Sé por qué escribo y también que jamás voy a dejar de hacerlo. Me gusta, me llena, me parece adictivo y es una terapia increíble. Y lo más importante, me ayuda a centrar mis emociones, demasiado intensas en muchísimos momentos, tanto que asolan mi cuerpo con su irrupción desmedida y necesitan una guía para mantenerse a raya.
Las novelas son perfectas para eso.
Ayer me preguntaron por una parte importante de la romántica: las escenas eróticas, el sexo, el trozo más subidito de tono.


He de reconocer que al principio no era capaz de escribir esas partes tan importantes en las relaciones amorosas. Me daba vergüenza, pensaba en la reacción de mi familia al  leerlo y me veía incapaz de darles vida en el papel.
Por suerte a fuerza de leer a otras autoras de romántica un día me lancé y, a pesar que a día de hoy todavía me ruborizo cuando alguien de mi entorno me pregunta por esas escenas, me parecen fáciles de escribir.
Una cosa es imaginarlas mientras estoy en el mundo paralelo de las novelas y otra muy distinta es bajar a la Tierra y hablar acerca de ello porque entonces cobra una dimensión más real.


Como lectora disfruto de las escenas de sexo en las novelas cuando están tratadas con sentimiento y es la historia la que me lleva allí. Pero me disgustan muchísimo cuando son acciones simples y sencillas, sin darles un pensamiento emotivo o llevarnos hasta ellas con un nexo claro que vaya incrementando la tensión sexual entre los protagonistas.
Para escribirlas no me nutro solo de mi experiencia porque cada personaje es distinto y tiene la potestad de ser más o menos pasional, atrevido o incluso deseoso de probar ideas nuevas.
Mi mejor baza es la imaginación, las novelas que he leído al largo de mi vida, las películas, las series…, pero sobre todo la química entre los personajes, cómo lo viven ellos y cómo me llevan a ese instante.


En mis novelas siempre intento dar ese toque de pasión y sentimiento para que el lector se vea arrastrado a la situación sin sentirla un pegote, deseándola como los protagonistas. Sea sexo más o menos explícito, mi intención es siempre buscar un camino hasta ese instante y que sea parte de él, buscar los sentimientos de la pareja, mostrar sus sensaciones…
¡Feliz día! J   

NDDB, ¡ya a la venta!


¡Buenos días! Llegó el instante en el que Maya y Prometeo puede irrumpir en vuestros lectores electrónicos y quién sabe, quizás podrían despertaros algún tipo de sentimiento mientras leéis.
Ya ha salido la primera reseña del libro, de manos de un blogera a la que le pedí opinión tras finalizar la escritura. Belén nos cuenta con mucho detalle lo que podéis encontrar en las páginas de esta novela (enlace). Su blog, Viajera entre páginas, es muy interesante y os lo recomiendo muchísimo.


No quiero repetirme en mis entradas, aunque escribiendo cada día es difícil no hacerlo.  Pero hay algo importante para mí resaltar hoy, en medio de la emoción de la publicación, de la reseña, de la sensación de que poco a poco voy consiguiendo avanzar en el mundo de la literatura y es la opinión generalizada de mis libros que suelen plasmar las reseñadoras. Una que me hace muy feliz porque plasma una sensación mía interior. Hablan acerca de cómo mi pluma les hace entrar en la historia y sentir como los personajes.


Y sí, como os digo normalmente una novela es un mapa de sentimientos para acompañar a cada una de las personas que ocupan sus páginas y entrar dentro de sus cuerpos para vivir sus aventuras.
Porque la lectura para mí es eso, sentirme transportada a otro lugar, irrumpir en una vida muy ajena a la mía y ser capaz de acariciar esos sentimientos que traspasan las páginas para ocupar mi cuerpo.
Nunca dejes de bailar es diferente a mis anteriores novelas porque destila sensualidad dese la primera página. Además, el misterioso Prometeo me parece el gancho perfecto para querer desentrañar su historia, para poder sentir cómo deseas averiguar qué esconde y cómo es ese mundo tan oscuro al que pertenece.


Y Maya es simplemente toda sentimiento. Con esas sonrisas felices, su ilusión por vivir cada momento con toda la magia que le ofrece y la espontaneidad de su comportamiento logra traspasar la coraza de Prometeo.
Pero el destino no puede cambiarse y el suyo cambia por ese encuentro y solo el tiempo tiene la potestad de poner a cada uno en su lugar, de ver si hay posibilidad de rehacer la felicidad a pedacitos.
¿Podrán hacerlo?
Os dejo a vuestra imaginación el saber cómo trastoca la vida de ambos ese encuentro casual en Nicaragua y si al final la vida les pone de nuevo en el camino…
¡Feliz día! J  

NDDB... ¡Mañana a la venta!


¡Buenos días! Hay tantas emociones hoy flotando en el ambiente… Y es que mañana sale a la venta Nunca dejes de bailar, un libro donde intenté darle vueltas a las relaciones con fecha de caducidad y de cómo pueden afectar en la vida definida de una persona.
Recuerdo con nostalgia cuando lo escribía, cómo mi pasión por el baile me impulsaba a darle vida a una bachata, a un chachachá, a un reggaetón… ¡Hay tantos bailes latinos con alma!
Decidí empezar la historia en un hotelito perdido de Nicaragua donde Maya va a trabajar durante un tiempo antes de iniciar su vida como bailarina. Solo tiene dieciocho años, ha vivido siempre en hoteles donde sus padres trabajan y tiene una visión muy entusiasta de todo, es feliz, espontánea, idealista…


La oscuridad de Prometeo le llega al alma para despertarle una curiosidad inmensa y como ella es directa, se sienta a su mesa a preguntarle cómo es posible que un hombre joven y guapo se pase el día sentado, bebiendo ron y sin hablar con nadie ni disfrutar del mar y de la playa.
Será un baile el que despertará la pasión entre ellos. Y Maya, a pesar de las advertencias de su jefa acerca de la forma de ganarse la vida del colombiano, se lanza de cabeza a seguir la estela de sus deseos.
¿Quién es Prometeo? ¿Qué esconde? ¿Por qué solo puede estar unas semanas en el hotel? ¿Podrá cambiar su destino al conocer a Maya?


Ella es inocente en muchos aspectos, pero absorbe la vida a bocados y se llena de esa emoción del primer amor a ritmo de música latina, de movimientos acompasados, de emociones, de paseos por la playa, lectura, baile…
Prometeo tiene un pasado oscuro y un futuro todavía más negro, no puede revelar datos acerca de su verdadera identidad, es demasiado peligroso, y sus secretos son una sombra que acecha en su relación con Maya.


Me gustó crear este personaje porque tiene aristas, demasiados secretos y un dolor que intenta aplacar a base de Bacardí.
No quiero spoilear más porque deberíais descubrir la historia por vosotros mismos, pero sí voy a decir que hay un instante de inflexión en la trama, uno donde el título juega un papel importante. Y es que… ¿Y si de repente aparece la posibilidad de recuperar el pasado? ¿Tiene el amor una fecha real de caducidad? ¿O a pesar del tiempo perdura?


Nunca dejes de bailar es un registro distinto a las novelas que he escrito hasta ahora, se nutre de sensualidad, pasión y de unos personajes muy intensos, sin olvidar la gran concentración de bailes y música en sus páginas.
Visitad su playlist y veréis qué ritmo tiene... (Enlace).     
¡Feliz día! J

Y era él... ¡Mi Dylan!


¡Buenos días! El miércoles pasado, en el gym, me encontré cara a cara con mi Dylan. Fue algo del todo casual y me llenó de una magia intensa porque, ¿qué posibilidades existen de ver a uno de mis personajes reflejado en un chico que bajaba las escaleras para ir a machacarse en las máquinas?
Fue una sensación rara, de esas que todavía ahora me hace pensar y darme cuenta de cuánto me son cercanos los personajes.


Me quedé bastante parada y ahora me doy cuenta de mi comportamiento tonto. ¡Debería haberle detenido y pedido una foto! ¡Incluso el teléfono para que participara en una futura portada!
Pero pasó muy rápido y no reaccioné…
Yo subía las escaleras enganchada a mi libro digital y un chico todo vestido de negro las bajaba. Tenía los brazos tatuados, como Dylan, era moreno, musculoso, con un aire así chulesco… ¡Y Dios! ¡Me di cuenta de que era él! ¡Mi Dy! ¡El mismo que mi cabeza reproduce mientras escribo!
Debió pensar que estaba un poco ida porque emití una especie de gemido y lo observé alucinada, con una sonrisa extraña y una sensación inquietante en la barriga, como si miles de alas se batieran en ella.


Fue solo un segundo de contacto visual, el suficiente para que mi corazón se acelerara y mi respiración le siguiera en la escalada hasta resuellos intensos.
Cuando empiezo una novela busco a mis protagonistas entre los famosos, pero después, mientras escribo, esos personajes se llenan de alma, de corazón, de emociones y forma de ser, de ideas, pensamientos y sensaciones. Entonces su imagen inicial puede cambiar un poco en mi mente, convertirse en alguien parecido, pero a la vez diferente.
Y es que cada uno de ellos evoluciona a medida que avanza la historia, madura, cambia, se adapta a las situaciones y me muestra una imagen clara de cómo es.


En mis tableros de Pinterest (enlace) elijo los protagonistas iniciales. Sus características físicas me ayudan a hacerme una composición de lugar, a darles un espacio en mi mente y a no desviarme nunca de cómo son. Sin embargo la escritura muchas veces los convierte en personas con rasgos un poquito más adecuados a mi imaginación.
Estoy decidida a pararle si me lo vuelvo a encontrar, a armarme de valor y explicarle la realidad, a ver si no me toma por loca, y si tengo esa suerte, si otro miércoles me cruzo con él, prometo conseguir su imagen para la portada de mi libro el día que termine la continuación y me lance a la búsqueda de editorial para su publicación.
¡Feliz día! J   

De la A a la Z... ¡La V!


¡Buenos días! Este fin de semana lo he pasado en la montaña, acompañada por mi marido y Amor, mi perrita. El tiempo ha sido increíble, hacía sol, buena temperatura, era agradable pasear, descansar, ver series, leer, escribir y disfrutar de la naturaleza.
Me quedan pocas letras del abecedario para terminar esta sección y la verdad es que me da mucha pena porque me ha gustado buscar los títulos, recordar algunas series y películas míticas de mi adolescencia, volver a ver algunos capítulos…
Bueno, ahí va la V.

Una serie



Tenía casi once años cuando emitieron una serie que pronto se convertiría en un fenómeno de masas. V, la historia de unos extraterrestres que llegaban a la Tierra con la intención de colonizarla aunque fingían ante los humanos. ¡Se comían los ratones! ¡Y en realidad bajo la apariencia humanoide se escondían reptiles!
Durante tres años fuimos adeptos a las peripecias de Singer dentro de la resistencia, quien intentaba dar a conocer la verdadera intención de estos extraterrestres nada amigables en realidad.
Era una época distinta, no había tantísimos canales, la tela a la carta era algo impensable y todas las familias solíamos ver lo mismo por las noches en el sofá, con esa emoción de saber que al día siguiente todos iban a estar hablando de lo mismo porque tampoco había más oferta.     
¡Qué tiempos!

Un libro



Una de mis series de libros preferida es sin duda Oultander, de Diana Gabaldon. O, como la conocí yo: Forastera.
Soy de esas personas que se emocionan mucho con este tipo de historias, tanto que me he leído los libros tres veces y he visto las dos primeras temporadas de la serie tres veces también.
Tal como me pasó en los libros, la segunda temporada me costó muchísimo, en cambio la tercera… ¡Bua! ¡Fue un subidón de esos alucinantes! Viajera, ese es el título del libro y me recuerdo devorando sus páginas con ansia esa primera vez que lo leí y no dejando de deleitarme con las escenas de la serie una vez la emitieron en Movistar.   

Una película


Este apartado me ha costado muchísimo porque hay muy pocas películas con esta letra que haya visto, por no decir que solo hay una. O sea, que tenía demasiado poco donde elegir.
Veronica Mars, esa es mi película, una que me entretuvo, ya que también había visto la serie de televisión y me lo pasé bien con la idea de una chica que ayuda a su padre detective privado a resolver crímenes…

Una canción



Me acabo de dar cuenta de que no la tengo en ninguna playlist y eso que esta canción es una de aquellas que puedo escuchar en bucle sin perder ni un segundo la sonrisa, con las emociones a flor de piel y esa sensación de que a partir de ella puedo llegar a conquistar un corazón.
Vivo por ella, de Andrea Bocelli y Marta Sánchez. Le cantan a la música y tiene una tonada embriagadora. Sus voces son perfectas, me ponen la piel de gallina cuando las escucho y la letra es maravillosa…

¡Feliz día! J