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¿Y ahora qué hago yo con mi vida?


¡Buenos días! Ayer os decía que quería titular así esta entrada, pero me lo estaba replanteando. Y sí, es cierto, no quería escribirlo porque ayer me quedé en estado de shock después de ese final de temporada y más cuando hace un tiempo los rumores de una no renovación de The Royals para una season 5 son bastante insistentes. Pero al final me he dado cuenta de que necesito dejar constancia de esa realidad que me estresa.


El ¿y ahora qué hago yo con mi vida? va en serio, muy en serio. No puedo buscar spoilers porque todavía no sé si la serie va a continuar y me da rabia porque ese final me disgusta muy mucho. ¡Necesito más!
Quizás sea un frikie como se empeñan en etiquetarme en la oficina. Ayer me levanté una hora antes para poder ver el episodio como cada uno de los últimos lunes. Lo hago porque soy incapaz de no ver los spoilers durante el día y quiero una visión virgen del episodio.
El de ayer contenía una tensión implacable hasta el último momento, ese en el que me quedé mirando la pantalla durante un rato, absorta, alucinada, incapaz de digerir esas últimas palabras de Willow.


¿En serio? Todavía me lo pregunto.
Por la tarde lo volví a ver con subtítulos en español y llené las lagunas que me faltaban para entender algunos aspectos cruciales.
Sí, suelo ver el mismo episodio como mínimo tres veces durante la semana y ahora he vuelto a empezar la temporada cuatro con mi marido, traducida al español. Y en cada una de mis visualizaciones descubro nuevos detalles que me ayudan a amar todavía más la serie.


En el chat común con mis amigas serieadictas como yo vamos a pasarnos un tiempo comentando este final, lo sé. Pero no saber si habrá continuación, quedarnos con ese destino de Robert a pesar de haber tenido nuestro momento #Jaspenor rosa pastel, no saber qué le pasará a Kathlyn, a qué vienen esas reapariciones, cuál es el destino de James Hill, de Liam, de la reina, de Cyrus, de Len, de Jasper…   
Son demasiadas incógnitas para dejarlas en el aire y no entiendo por qué no nos dicen si hay o no renovación. Y si no la hay estoy tentada a escribir un Fan Fiction en Wattpad para quitarme la espinilla.



Mi mente parece un hervidero de ideas. Siempre me pasa cuando una serie o una película o un libro me dejan con ganas de más, sigo con la historia en mi imaginación, la desarrollo, invento teorías…
Espero encontrar pronto un anuncio en un sentido u otro y ver hacia dónde encamino mis pasos serófilos para sacar el título de mi futuro próximo.
¡Feliz día! J
  

Regresar al thriller...

¡Buenos días! Viernes… Es el mejor día de la semana, el que me despierto con una mayor sonrisa, el que me llena de la expectativa de las jornadas de asueto, con mil cosas maravillosas por delante y si tanta presión como en la oficina, aunque los problemas no desaparecen, sí mitigan un poco su existencia.
Ayer conté mis novelas terminadas y a día de hoy tengo veintidós con ese punto y final que me emociona.
Capicúa… Dos patitos…


Cuando me preguntan por qué tengo tantos thrillers guardados en la recámara, a pesar de que hace muy poquito he corregido LB, no me atrevo a mandarla a las editoriales ni decidirme a sacarla a la luz porque las lectoras me conocen por la romántica y me da miedo cambiar de género.
Además, es la primera de cinco con un final a lo CDTEAT. Escribí la segunda hace años y dejé la tercera a la mitad. Debería retomarla con una visión más amplia y un trabajo importante para resituarme en el mismo lugar, aportando nuevas ideas.
Si me atreviera a intentarlo debería ponerme con las historias que faltan y hay algo indudable, han pasado más de nueve años desde que escribí la primera letra de LB. Yo ni escribo como entonces ni tengo en la cabeza le cien por cien de la idea de hacia dónde caminaba.


Sería un cambio de registro importante, meterme en la piel de Pam Casas otra vez, darle vida a Hugo Sánchez, enredarme con María, Sofía, Raúl, Javier, Miguel, Flora… Regresar al thriller, con el asesino de la baraja haciendo de las suyas. Profundizar en la personalidad de algunos secundarios que van cobrando importancia, recuperar mis notas, volver a estudiar algunos misterios ocultistas…
A veces echo de menos la adrenalina de crear asesinos y meterme en su mente, pensar laberintos intrincados para que los personajes pasen desventuras, tengan miedo, descubran engaños y secretos del pasado que les ponen en situaciones límite.


Quizás cuando termine la larga lista de proyectos que tengo en mente pueda retomar la Saga El pentáculo, dándole la profundidad necesaria para convertirse en una historia digna de llegar a vuestras manos algún día.
Hay unos cuantos romances, pero no es una romántica. Se parece a El secreto de las cuartetas, aunque hay muchísimas más voces. Y me gusta, trabajé durante dos meses en ella para reescribirla al completo, reconecté con los personajes, descubrí su verdadera personalidad, trabajé con ellos y me enamoré de la trama.

¡Feliz día! J

Series y lecturas

¡Buenos días! Ayer no pude escribir en el blog, me fui a Madrid muy pronto para asistir a tres largas reuniones de trabajo y llegué a casa a rozando las diez de la noche. Fue un viaje productivo a nivel laboral, aunque el hecho de ir es en sí una enseñanza.
Hace un par de días empecé por casualidad a ver una serie de televisión que no tenía muy claro si me iba a gustar. Y he de admitir que estoy completamente enganchada, tanto que ayer me pasé hasta las 1:30 viendo un episodio tras otro, ansiosa por conocer el devenir de los protagonistas. Hace años decidí dejar de ver series o películas de escritores, editoriales… Era doloroso en muchos aspectos porque me recordaba de una forma demasiado visceral mi lucha por lograr una meta inalcanzable.


Younger está ambientada en una editorial americana, la protagonista trabaja en ella y nos descubre algunos entresijos interesantes.
Me gusta, la disfruto y, a pesar de algunos flecos, la encuentro muy interesante. La parte del mundo editorial retrata en muchos momentos la realidad que nos toca vivir a los autores y cómo se plantean los manuscritos, aunque en España no es del todo igual.
Mientras espero el regreso de mi querida, amada y añorada The royals, voy intercalando lecturas con series. Oultander también está a la vuelta de la esquina, y los nuevos episodios de Teen Wolf


En la lectura llevo un tiempo sin acertar demasiado. He descubierto que hay libros imposibles de leer para mí. Cuando una historia me engancha la devoro en cuestión de horas o días. No puedo dejar de leer. Soy capaz de aprovechar cualquier instante para avanzar, ansiosa por descubrir el contenido de los capítulos.
Sin embargo hay otras novelas que se me hacen repetitivas, aburridas, difíciles de seguir. Es como si la forma de narrar no lograra cautivarme y me quitara de la historia todo el rato, dejándome sin ganas de continuar.
En estos casos me fuerzo muchas veces a terminar, pero al final siempre termino dejando la novela porque me doy cuenta lo poco que me importa conocer el desenlace.


Los años de corrección de mis escritos, de aprendizaje constante, de mejoras, de intentos de encontrar los tonos y de trabajar con perseverancia para conseguir una mayor fluidez de escritura, me han convertido en más exigente a la hora de escoger lecturas.
Necesito pasión, emociones impresas en las palabras, una narración sólida donde en pocas palabras se explique la situación, unos personajes cautivadores y una historia por la que valga la pena seguir leyendo.
Nunca diré que se trate de malas novelas. Queda clarísimo que la opinión siempre es algo subjetivo a cada persona y que mis preferencias no son las mismas de otro lector.
Ayer empecé otro libro que esta vez sí me ha atrapado. ¡Por fin!

¡Feliz día! J