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Brenda Ortiz (personajes) #Bilogía4ever

¡Buenos días! Se acerca un lanzamiento importante para mí, el de la book box de la #Bilogía4ever, donde encontraréis sorpresas junto a mi querido libro en papel. Estoy muy ilusionada porque es una iniciativa maravillosa por parte de @grupolitworld.
Para mí escribir esas dos novelas fue un viaje alucinante porque me trasladé con la mente al MIT, dibujé en mi imaginación esa habitación de la residencia donde ellos dos se conocen, indagué sobre muchísimas cosas del lugar, me adentré de forma telemática en una cafetería llamada Flour de Boston, en el restaurante chino llamado The Q,  en cada una de las paradas de su roadtrip por la Ruta 66, en la universidad, en la biblioteca, en… ¡Un millón de sitios!


Brenda Otriz es una chica andaluza, de un pequeño pueblo (inventado) cerca de Granada llamado La Laguna. Tiene una gran inteligencia, adora las matemáticas, es luchadora, valiente, sarcástica y mucho más fuerte de lo que Dylan piensa en un principio, a pesar de su pasado.
Llega al MIT desde su pueblecito para conocer una parte esencial de su pasado y para estudiar Matemáticas en la prestigiosa universidad para seguir los pasos de su padre. Y lo hace con ilusión, ganas de salir de La Laguna, de deshacerse de un pasado envuelto en bullying, exento de otros amigos diferentes a su madre y a sus alocadas amigas. Necesita ver mundo, expandir sus horizontes y estar lejos de sus orígenes para encontrarse a ella misma y a alguien más.
No le da miedo embarcarse en esta aventura porque es una chica entusiasta, de esas que intentan encontrar la chispa en cada instante y no dejarse vencer por los acontecimientos ni por las malas experiencias.



Le gusta el café solo y sin azúcar, nada de café americano ni con aderezos. Es adicta a las series de televisión, que suele comentar con el grupo de su madre en un chat, siempre buscando spoilers del siguiente episodio o noticias acerca de nuevas temporadas. Una de sus mayores aficiones es estirarse en la cama con el portátil, los cascos y ver series en modo adicto.
Tiene sus reglas internas, por eso odia ser malhablada, decir palabras malsonantes o escucharlas. Eso es lo primero que le choca de Dy, su predisposición a soltar tacos cada cuatro palabras. 



Nunca ha tenido amigos de su edad ni ha interactuado con un chico más allá de lo habitual cuando ejercía de camarera en un bar de su pueblo. Y es una soñadora porque lleva toda su vida esperando a ese hombre especial con el que experimentar el amor.
Aunque la idea de encontrarlo en Dylan jamás se le habría pasado por la cabeza. Ella se imaginaba en brazos de un chico muy diferente.
No es ingenua a pesar de todo, sabe lo que quiere y no le da miedo enfrentarse a Dylan, aunque también le es fácil perdonar. 
Me gustó crear a Bren, creo que hay muchas chicas que se pueden identificar con ella, entender lo que siente y cómo su relación con Dy la cambia para bien en algunos aspectos, le ayuda a madurar y a entender que a veces la vida no sale como una espera.
Quizá puedan ser felices…
¡Feliz día! J
  

Aurora Flores #RANP (personajes)

¡Buenos días! Hoy me despierto con muchísima energía y con deseos agridulces de llegar casi al final de la novela que tengo entre manos. Ains, qué nervios. Ya casi está, casi la tengo, casi he puesto el broche de oro a la historia para dejarla reposar un tiempo y mi corazoncito está ardiendo por mil emociones contradictorias. ¡Suerte que es la primera parte de una trilogía y tengo Dorian y Ashley (o Madison) para tiempo!
Porque los personajes lo son todo para mí. Se convierten en mis amigos, en mis compañeros, en mis confidentes durante la escritura. Me paso el día y la noche pensando en ellos, acompañándolos, viéndolos crecer…



Aurora Flores fue una protagonista muy complicada de construir y a la vez una maravillosa compañera durante la escritura de Rumbo a ninguna parte. Tiene un enorme corazón y la prohibición expresa de entablar relación emocional con nadie porque si lo hace los pone en peligro. Pero en el fondo desea tanto querer y que la quieran…
Su vida no ha sido fácil, más bien un camino empinado y lleno de espinas venenosas. Un padre maltratador y traficante, una madre sumisa, la sombra de un hombre peligroso, crímenes, odios, dolor. Por eso cuando llega al internado de Suiza, obligada por su padre y el misterioso Salvador, se intenta esconder en una concha donde mantener sus sentimientos a raya.
¿Enamorarse? ¡Ni de coña! ¿Tener una amiga? ¡Estás loca! ¿Fijarse en ese chulo, prepotente, guapo, atractivo, magnético y musculado chico llamado Bruno? ¡No, en serio, no puedo!



Ella lo intenta con todas sus fuerzas. Tiene demasiados esqueletos en el armario, es peligrosa de verdad, como una bomba de relojería, no puede confiar en nadie ni abrirse ni fiarse porque su padre y Salvador siempre están acechando, su naturaleza violenta está presente en todo momento, no puede arriesgarse.
Pero conocer a Bruno le hace entrar en una lucha interna donde sus prioridades se desdibujan y ha de decidir si sigue a su corazón o a su razón. Porque el amor no se puede domar a tu antojo y lo que empieza como un choque de trenes entre dos personas que se atraen puede acarrear consecuencias catastróficas.



Su lucha interna, esa riada de emociones que la sobrevienen, sus momentos de debilidad, su acercamiento a Emma en algunos instantes, su amor incondicional por Bruno, su dolor, cómo encara sus recuerdos… Hay tanto en ella que su creación fue compleja y a la vez gratificante porque a veces el interior de una persona puede cambiar tu percepción de su exterior. 
Aurora siente, ama, odia, sufre, llora, ríe, se emociona… Y tiene tanto que explicar… A veces pienso qué habrá sido de ella y me la quiero imaginar feliz junto a Bruno, en algún lugar donde su bola del mundo los lleve, sin secuelas por ese pasado doloroso. 
¡Feliz día! 

Lúa #UUDC (personajes)

¡Buenos días! Parece que los fines de semana el sol se quiere esconder y durante los días laborables prefiere asomarse para acompañarnos.
A mí los días grises me apagan y los soleados consiguen arrancarme sonrisas. Y hoy no dejo de levantar las comisuras de mis labios para abrazar la ilusión de ver los rayos de sol colarse por mi ventana mientras escribo.
Ayer tuve una preciosa conversación con una amiga acerca de los personajes literarios, de cómo nos afectan y me encantó porque en mi casa es difícil que me comprendan o que puedan llegar a percibir siquiera esa atadura emocional que desprenden cuando leo o escribo. Y es intensa, incluso a veces deja resaca.


Uno de los protagonistas más difíciles de crear para mí fue Lúa, de Un último día conmigo. Es la persona más diferente a mí que he conocido y muchas veces debía reescribir porque le daba demasiado peso emocional cuando ella se reprime constantemente, hace litas de pros y contras, lo analiza todo veinte veces e intenta dejar fuera de las decisiones sus sentimientos.
Pero no es fría ni calculadora ni nada parecido. Solo es una persona reprimida, alguien que ha pasado toda su vida escondiendo lo que siente, buscando una forma de racionalizar todo cuando le sucede. 
Tiene una meta en la vida. Se casa con su amor de toda la vida, su único amigo, el hombre que ha vivido con ella en un pequeño pueblo de la Costa Brava desde que sus padres se casaron y con quien lo ha compartido todo durante muchísimos años.


Pero a veces las metas trazadas se desdibujan. Y eso afecta mucho a alguien como Lúa porque ella es fiel a sus ideas, sabe qué quiere y cómo lo quiere, por eso puede seguir con su forma de sentir. 
Su marido la engaña, en el hospital le niegan la plaza que le habían prometido… No puede continuar el camino recto hacia la cima porque esa cumbre ya no existe.
Le cuesta enfrentarse al final de su matrimonio porque no solo deja atrás a un marido, sino a toda una vida, a su único amigo, a todo cuanto tiene. Y dejar el hospital también la hunde.


Por eso, cuando su mundo se desmorona, rompiendo todos y cada uno de sus esquemas, decide dar un giro a su vida para seguir los pasos de su padre e irse a África con Médicos sin fronteras.
Ahí descubre la importancia de sentir en alto, de dejarse llevar a veces por las emociones, de dejar de mantenerlo todo bajo control. Porque no podemos decidir a quién amar ni a quién querer ni quién nos va a caer bien. 
A través de los sucesos, Lúa descubre la amistad y el amor.
Poco a poco va relajando su actitud, su forma de mantener los sentimientos enjaulados y, aunque nunca deja de escribir sus listas, es capaz de expresar emociones, de dejarlas salir y de arriesgarse.
Porque la vida es riesgo, y más en el tema de las relaciones.
¡Feliz día! J

  

Dylan McLaren #4ever (personajes)

¡Buenos días! Tras varios mensajes privados de lectoras me toca hablaros de Dylan McLaren porque entiendo muchísimo vuestro desconcierto con ese final de 4ever 3A, incluso vuestro revoltijo de sentimientos hacia su forma de actuar. Y sí, Dy es difícil de descifrar y hasta de querer.
A veces la empatía con un personaje es básica para avanzar en una lectura, pero a mí también me parece importante que cada uno de los integrantes de un libro puedan llegarte al alma de una u otra forma. Porque si alguno te cae mal o te parece odioso o consigue sacar tu ira, es que lo he hecho bien al definirlo con palabras y actos.


Dylan es egocéntrico hasta la médula, tiene una autoestima por las nubes y se cree invencible, un semental, incapaz de amar ni de dejarse enredar por una mujer. Es chulo, capullo, pagado de sí mismo… Es un malhablado, está lleno de tatuajes, va por la vida pisando fuerte, como si fuera el dueño de todo. Y hay instantes en los que entrarías en su mundo para darle una colleja.
Pero también tiene un fondo menos odioso. Un pasado. Un presente donde no sabe cómo lidiar con sus nuevos sentimientos. Porque, ¡sorpresa! Dylan McLaren, conocido como Mac en el MIT y como Dy por Brenda, tiene sentimientos. 


Brenda entra en su vida como un torbellino. No la esperaba así, sarcástica, luchadora, intensa, habladora, llena de vida y sin deseos de venirse abajo a la primera de cambio. No llora ante sus continuos desplantes, no se amedranta con sus malas pasadas, no se derrumba cuando él lo intenta. Y eso le desconcierta.
Porque a pesar de su fachada, de su situación, de su forma de ver la vida y de no creer en el amor, quizá su corazón todavía pueda latir por alguien con mucha fuerza.


Ella despierta algo en Dy. A veces sucumbe a la fuerza magnética que desprende Bren y que le atrapa en una espiral de necesidad, y desnuda su alma, se muestra de verdad, le ofrece esa parte de él mismo que lleva guardando bajo llave desde muy niño, cuando Danny se fue.
Pero luego regresa a su coraza, la vuelve a erigir, la levanta, la abraza…
Aunque hay un factor importante en estos cambios de personalidad, y solo podemos entenderlos si llegamos al final de la primera novela.
Porque en I8U vamos a ahondar más en él, a descubrir cómo es en realidad y si es capaz de entrar en nuestros corazoncitos.


¿Queréis conocer un poquito el gran concepto que tiene de su persona? Así se presenta ante Brenda:

—¡La duda ofende! —Me señalo la cabeza—. Tengo un jodido cerebro privilegiado, soy el puto amo, ya te lo he dicho algunas veces. A los doce ya había usado los ordenadores del cole para piratear webs por dinero. Así me compré mi primer PC. A los quince dominaba cualquier programa de programación y sacaba la hostia de dinero gracias a mis dotes. ¡Hay tantos pijos a los que contentar a cambio de pasta!  



Y se cree que tiene a todas las chicas en el bote. Os voy a poner un fragmento para que lo conozcáis un poquito más. Está desde el punto de vista narrativo de Brenda:

Tiene los ojos abiertos y una sonrisa socarrona en los labios cuando termino mi cuarta ronda de repaso desde sus piernas hasta la cara. Me sobresalto componiendo una expresión avergonzada que logro dominar pasados los primeros segundos de sorpresa. 
—¿Te gusta lo que ves? —pregunta cuando me quito los cascos—. Estoy bueno, ¿eh? Debes haber mojado las bragas, como el cien por cien de las tías cuando descubren mi cuerpo perfecto. 
—Sí, claro, me basta con mirarte a hurtadillas para aumentar exponencialmente mi cota de deseo. —Me sonrojo de forma involuntaria, aunque mantengo el tipo con uno de mis sarcasmos—. Y ya puedes cambiar el porcentaje al noventa y nueve coma noventa y nueve por ciento. Yo represento el cero coma cero uno restante. Aunque antes de aceptar ese tanto por ciento, necesitaría pruebas empíricas.  
—¡Tu inocencia es la hostia! —Me manda un beso socarrón y me lanza una mirada cargada de lascivia—. ¡Si hasta te has puesto roja como un tomate! Vamos, mojigata, admite que te has puesto cachonda, como todas las tías cuando miran mis músculos. Y no están así por casualidad, los trabajo mazo para ofrecerte estas vistas perfectas. 
—Tienes un cuerpo alucinante, ¿para qué te voy a engañar? —Mis cuerdas vocales deciden hablar sin permiso y traicionan mi intención de contestarle con ironía. Las reprendo y añado:— está claro, si quisieras ganarte la vida como modelo serías millonario. Lo de ser un vanidoso te viene de serie. —Intento mantener mi respiración a raya y quitarme el rubor de las mejillas porque necesito sonar segura de mí misma a pesar de estar a punto de colapsarme por la vergüenza. ¿Cómo se me ocurre decirle que está bueno?—. Y sí, sobresales de la media. Pero sigues pareciéndome una mala imitación de un chulo piscinas. No sé, para mí la vida es más que sexo y diversión, aunque es muy difícil explicárselo a alguien incapaz de querer a otra persona que no sea él mismo.  
—¡Eso duele, tía! —Se incorpora poniéndose un cojín en la espalda—. Tengo corazón y acabas de destrozarlo con ese discurso. 
—No tardarás ni dos segundos en pegarlo con Super Glue. —Levanto las cejas y suelto una carcajada buscando esa serenidad que mi respiración se niega a darme—. Tus trucos son patéticos. ¿Eres consciente? —Suelto otra risa, ocultando el amago de infarto que asoma por esos latidos acelerados—. ¿Corazón? ¿En serio intentas convencerme de que tienes uno?  
—¡En serio, tía! ¡Eres imposible!


¡Feliz día! J


    

Swan Nelson #MVST (Personajes)

¡Buenos días! Llegamos a un viernes en el que estoy muy pendiente de la llegada de noticias, tanto literarias como laborales… Hace años decía que me costaba encontrar la paciencia y me preguntaba demasiado a menudo dónde se compraba. Ahora me doy cuenta de que con el tiempo he aprendido a ser más pausada, pero también es lógico estar algo nerviosa cuando esperas la respuesta final a un trabajo que te apasionaría.
Crucemos los dedos porque aposté y espero haber acertado.


Hoy me gustaría hablaros de mi personaje masculino favorito, ese que me hace estremecer al pensar en cómo lo creé y se apoderó de mis pensamientos con una fuerza inusitada.
Es extraño, porque en mi vida real no estoy casada con alguien así y soy muy feliz tras casi veinticuatro años de matrimonio… Pero a nivel literario Swan Nelson ha creado un precedente en cuanto a un protagonista que se me metió muy dentro, mostrándome su interior con facilidad y llenándome de emociones.


Chulo, impulsivo, con un carácter fuerte, convicciones firmes y un gran amor por su familia, Swan lucha por su hermana, por su amigo Zack, por su primera novia, Tess, y en Mi vida sin ti lo hace por su gran amor, Steff. Porque cuando se ama de verdad nada puede apartarte de esa persona a la que has entregado tu corazón.
Quizás Swan se perdió al final de No puedo vivir sin ti. Lo hizo por una razón y tardó demasiado en encontrarse, pero al conocer a Steff su vida cambió. Aunque le costó aceptarlo, aunque cometió errores, aunque debía abandonarla porque lo suyo no podía ser. Pero su pasión desborda los límites del papel para inundar los corazones de los lectores. Porque cuando Swan ama lo hace a lo grande.


Swan es Ingeniero aeroespacial y piloto de cazas, pero tras descubrir la perica de Zack a los mandos de un F18 decide que dedicará su vida a la ingeniería y volará solo por placer. 
Le gusta su trabajo, disfruta de la creatividad a la hora de darle vida a máquinas interesantes, por eso se traslada durante un año a la base Edwards para participar en un proyecto conjunto de la US Air Force y la NASA.
Es un año complejo. Por un lado tiene a Steff metida en el corazón y por el otro todavía no ha superado del todo lo de Tess. Y se ha perdido. 
Pero su fondo es tierno, por eso cuando el destino lo lleva de nuevo a la vida de Steff consigue mostrarnos su alma, esa que ama sin reservas, que haría lo necesario para mantener a su chica al lado, que quizás se pasa de celosa, pero que es pasional, explosiva y leal.


En Steff encuentra la pareja perfecta, una chica que no le teme a nada, valiente, atrevida, sin miedo a decir las cosas por su nombre, capaz de darlo todo por amor y a la vez de mostrarse combativa cuando la situación lo requiere. Positiva, feliz, optimista, llena de vitalidad… Son una pareja increíble.
Pero Swan también sabe estar en su lugar en momentos tensos, porque su vena militar sale a la superficie. Lo vemos en una angustiosa escena de Mi vida sin ti, cuando no puede seguir sus impulsos si quiere actuar con tino. 
Es un chico 10.
¡Feliz día! J  
   

Ernesto #PELN (personajes)

¡Buenos días! Acabamos de estrenar a un nuevo año donde conseguiremos todos nuestros propósitos luchando cada día, sin perder la sonrisa y sin dejar de creer en las mil posibilidades que se abren a nuestro alrededor.
Me siento un poco como Ernesto, el protagonista masculino de Perdido en la niebla, con su despreocupación, esa forma tan suya de ser, tan altruista y a la vez feliz, sin detenerse a pensar en las consecuencias de sus actos o de sus pensamientos. Él simplemente se lanza a conseguir sus sueños. Aunque he de admitir que su herencia le otorga una capacidad increíble para hacerlo.


Ernesto tiene un bar en una playa de puerto Rico, el Copacabana, y se pasa los días haciendo surf, sirviendo cocteles, disfrutando de la vida, hasta que Sussie aparece en escena. Un impulso le lleva a darle cobijo, a ayudarla a adaptarse, a convertirse en su amigo, en su jefe, en su casero…
Tras una infancia exenta de cariño, con unos padres ausentes y un hermano con el corazón roto, Ernesto ha desarrollado un muro de despreocupación que lo protege de la parte sentimental. Tiene amigas de paso, historias con turistas que aparecen en el bar para luego fundirse en el recuerdo. Aunque le gusta profundizar, hablar, pasar horas con ellas… También tiene una amiga con derechos, pero sin ataduras ni promesas. Es un alma libre.
Sussie desbaratará sin quererlo esa visión de la vida ayudándolo a encontrarse y a descubrir que hay más aparte de compartir unos días con alguien.


Cuando se conocen, Ernesto es capaz de ver más allá de ella, de descubrir su alma herida y de permitirle a sus sentimientos de necesidad de ayudar a los desvalidos tomar cuerpo en su mente para actuar de forma compulsiva. Por eso le ofrece la casa de invitados y comparte con ella sus momentos hasta convertirse en amigos.
La enseña a hacer surf, pasa horas con ella en la playa, disfrutando del mar, del sol, de la serenidad, y las noches, después de trabajar codo a coso en el bar, se sientan los dos en el porche de la casa de la playa a tomar una infusión o una copa de ron mientras comparten confidencias.


Ernesto intenta que Sussie se abra a él, que le cuente ese secreto que esconde y la corroe por dentro, pero ella tarda demasiado en mostrarle su verdad. Cuando lo hace, el Ernesto despreocupado ha desaparecido para traernos a un hombre capaz de dejarlo todo por ayudarla. Porque en el fondo siempre ha sido un alma caritativa, alguien con un corazón dañado que solo desea curarse y ayudar a sanar a los demás.
¡Feliz día! J


Geni #CEDNE (protagonistas)

¡Buenos días! Hace tres veranos me fui con mi familia a un viaje inolvidable a Filipinas y allí forjé cuatro personajes que me han acompañado durante mucho tiempo mientras escribía Cuando el destino nos encuentre, dos historias en dos épocas separadas con unos protagonistas llenos de roturas que poco a poco se van suturando.
Una de las dos mujeres que lideran esta novela es Geni, un diminutivo de Eugenia. 
Cuesta encontrar el tono y la forma de hablar de alguien como ella porque aunque nos cueste aceptarlo hay muchas personas con una situación dolorosa, viviendo una realidad dura, llena de obstáculos, sumidas en la oscuridad…


Geni acaba en manos de un mal hombre, alguien que la obliga a bailar en un local de stripteasemientras se convierte en su «novio» y le pide muchas otras cosas.
A veces el destino se convierte en puntas afiladas contra tu corazón y puede romperte en mil pedazos.
No os voy a explicar cómo acaba Geni con dieciséis años en esa situación ni cómo va creciendo ni cómo llega al inicio de la novela porque si os decidís a leerla vais a descubrirlo más adelante. Pero sí puedo avanzar que su historia es muy dura, aunque ella consigue salir de la oscuridad.


Geni parte de una triste realidad, pero nos muestra enseguida cómo su personalidad luchadora quiere salir adelante y encontrar una salida. Porque en la vida hay que tomar riesgos, ser proactivo, no quedarse quieto en un rincón esperando a que todo se solucione por sí solo. 
En la primera parte de la novela, destinos rotos, conocemos su ahora y cómo va a buscar una salida, cuánto tiempo lleva planeándolo, quién está de su lado y cómo llega a Filipinas.
Porque a pesar de los traumas inherentes a su situación, a su deseo de salir adelante, de alcanzar la felicidad, de deshacerse de su pasado, Geni ha de enfrentarse a su pasado para avanzar y conocer a Dan la ayudará a dar un giro a su vida en muchos sentidos.


Tiene una conexión importante con Eugenia que va a ir explorando a lo largo de toda la novela y que la va a unir más a Dan.
Su carácter es decidido y a la vez comedido en algunos aspectos porque la vida la ha convertido en una persona que debe luchar para superar cada uno de sus traumas. Pero ella lo hace. Aprende a buscar nuevos horizontes, se aficiona a la lectura, al buceo, a conocer Filipinas, a soñar.
Una de sus pasiones es el baile. Durante sus años oscuros esa pasión la ha mantenido cuerda porque lo ha disfrutado a pesar de las circunstancias. 


En su viaje por Filipinas aprende muchísimo y descubre otras aficiones llenas de intensas emociones que nos ayudarán a conocer el país, a ahondar en cada una de las islas que conoce junto a Dan, a ver a través de sus ojos cómo Eugenia vive en el momento histórico de la revolución filipina, a encontrarse a sí misma. Porque a veces necesitamos un viaje para poner nuestra vida en perspectiva.
¡Feliz día! J


Julia Nelson #CDTEAT (personajes)

¡Buenos días! ¿Alguna vez os habéis despertado con la sensación de que os apetece recordar una serie que os acompañó durante un periodo de vuestro pasado? A veces son historias que se quedan impresas en nuestra alma y nos cuesta dejarlas marchar porque han marcado una época y se han asido a nuestro interior creando un mundo mágico.


Julia Nelson es una de mis protagonistas femeninas más incomprendidas por algunos y, como no, más criticada, y más queridas por otros. Yo la adoro, porque para mí carece de algunos de los defectos que algunos lectores le atribuyen y me recuerda a una de mis heroínas de juventud, a esa Sara Miranda que me mantuvo enganchada a la pantalla durante mucho tiempo. 
Una vez la serie se fundió en el olvido, yo seguía viendo los vídeos de YouTube, las reposiciones, algunas escenas sueltas, aprendiéndomelas de memoria.


Uno de mis retos al empezar Cada día te espero a ti fue el de encontrar guiños a esa historia de amor que me zarandeó hacía años. Porque desde que empecé en la escritura me propuse llegar a delinear algún día una historia parecida, aunque aportándole mi imaginación, mis ideas, mis giros personales.
Julia nació en mi interior como una joven impetuosa, decidida, insistente y luchadora. Porque a veces no se puede tener lo que se desea sin darlo todo. Sus diferencias con Sara son notables. Julia es cantante, tiene un grupo de amigos, a Penny como íntima, un hermano al que adora, sueños y una vida en una base militar, como hija del general. 


Pierde a su madre de una forma horrible, se enamora de uno de los mayores amigos de su hermano, con quien se lleva once años, un oficial de las Fuerzas Aéreas a las órdenes de su padre, uno de los mejores pilotos de la base. Y, en vez de darse por vencida, lucha con todas las armas a su alcance para convencer a un Zack que huye de sus sentimientos porque no son factibles.
Para algunos lectores su insistencia ante las negativas constantes de Zack es un alarde de chica caprichosa, para mí es fortaleza, perseverancia, lucha por conseguir a ese hombre a quien sus acciones le traicionan y muestran sus verdaderos sentimientos por ella.


¿Caprichosa? Quizás sí. Empieza la novela con dieciséis años y, aunque sea madura para algunas cosas, para muchas otras sigue siendo una niña idealista. ¿Acosadora? También. Pero todos hemos tenido esa edad y nos hemos enamorado sin remedio, dejando fuera de nuestro universo todo lo demás. Por eso ella le persigue y él es errático, no consigue mantenerse del todo firme y le da pie a continuar con ese juego de acoso. ¿Luchadora? Hasta la médula. Nunca ceja en el empeño de convertirse en una gran cantante, de conseguir que Zack admita su amor por ella, de ayudar a sus amigos, de crecer, de hacer locuras.


Es una chica despierta, alegre, intensa, con una gran estima por sí misma, amiga hasta el infinito, cariñosa, decidida, fuerte, con tendencia a hacer locuras… 
A medida que avanzan los libros de la serie va madurando más y más, consiguiendo un comportamiento más templado a pesar de no perder su chispa. Porque todos debemos ser fieles a nuestra forma de ser.
¡Feliz día! J



Maya #NDDD (personajes)

¡Buenos días! Hoy voy a hablaros de los personajes. Porque a veces no son las historias las que me inspiran en un prime momento, sino la personalidad de alguien, su traza en mi mente, su forma de meterse en mi interior hasta sentirlo muy cerca.
Hay veces que ese personaje surge antes de la novela, e incluso creo la historia a partir de su personalidad, de cómo se adentra en mi interior, de cómo lo siento. Porque según la forma de actuar de una persona la trama puede dar más o menos de sí según hacia donde la conduzca.


Decir que uno de mis protagonistas es mi preferido sería mentir porque es como cuando te hacen elegir entre uno de tus hijos. ¡Tú los quieres a todos por igual! 
Con los personajes me pasa algo intenso y soy capaz de recordarlos con nostalgia una vez he terminado la novela porque siguen siendo parte de mí.
Pero hoy quiero hablar de Maya, de Nunca dejes de bailar. Recuerdo cómo un día apareció en mi mente la idea de crear una chica alegre, feliz, despreocupada, adicta al baile, con una sensualidad intrínseca en cada uno de sus movimientos y un futuro delineado ante sus ojos que de repente se tambalea.


Normalmente elijo personajes con un pasado doloroso, pero en este caso era su contrapunto, Prometeo, quien tenía traumas importantes. Ella empieza la novela como un alma libre de pesos emocionales, con una vida bonita, unos padres que la adoran y un sueño para cumplir.
A veces la impulsividad y la ilusión de una persona pueden ser parte de su encanto. Tal como escribí en la sinopsis, Maya es espontánea, feliz, despreocupada, fuerte… Encara la vida con positividad, buscando la felicidad en los pequeños momentos, sin agobiarse con el rumbo que puedan tomar sus decisiones. Aunque la vida le aseste golpes, ella siempre consigue quedarse con la mejor parte de lo ocurrido.


Al empezar la historia es una joven de dieciocho años con toda una vida por delante. Y al lado de Prometeo descubre el verdadero amor. 
Cuando alguien como Maya se enamora se da por completo, a pesar de saber que esa historia terminará porque no hay otra salida posible. Pero su personalidad permanece intacta mientras descubre cómo es capaz de sentir al lado de Prometeo. La ingenuidad la convierte en una mujer feliz.
¿Y cómo una persona así puede romperse? ¿Cómo se recompone después cuando un mes cambia el rumbo de su destino? ¿Puede dejar de amar? ¿O hay amores que jamás se olvidan?


Esa parte para mí fue la más difícil, proyectar cómo le afecta a alguien como Maya un revés como el que ella recibe, si cambiaría su carácter, si la amargaría…
A veces ponerse en la piel de otro es difícil, y menos cuando son tan diferentes a ti…
¡Feliz día! J


Crear personajes

¡Buenos días! Este fin de semana he trabajado muy duro para terminar la quinta corrección de NDDB. En números he de decir que desde mi primer borrador he sumado más de diez mil palabras y veinte folios.
Me gusta muchísimo el resultado. La ayuda de Senda siempre es inestimable porque aunque algunas veces me ofusque al escuchar sus opiniones, al final encuentro la forma de adaptarlas para mejorar de forma notable el texto.
En CDTEAT sus aportaciones llevaron a escribir dos novelas más y a alargar el principio, creando la magnífica salida de Zack y Julia a la feria y los bailes en el Maggi’s.


A veces necesito un empujoncito para crear esa magia que acaba de dejar redondo un manuscrito, ver más allá de mis narices, descubrir dónde alargar o dónde cortar, cómo aportar elementos que consiguen más o menos intensidad, qué escenas no son creíbles o incluso algunos aspectos de la trama que no acaba de cuajar.
La mirada crítica es necesaria y más a mi velocidad de escritura. Y contar con personas capaces de darme su opinión sin sentirse intimidadas, sin mentir, exponiéndose a mis réplicas, es más importante que le propio proceso creativo. Porque ellas son quienes aportan esa luz que ilumina el manuscrito para brillar.


Ser capaz de rectificar es una cualidad imprescindible para mejorar. Lo sé desde el inicio, cuando absorbía cualquier crítica para adaptarla a mis escritos, cuando me dedicaba a subrayar frases importantes en los libros ajenos, cuando grababa conversaciones para mejorar diálogos.
Una de las mejores formas de nutrir los escritos de emociones y verosimilitud es observar el entorno. Desde niña he tenido la mala costumbre de fijarme en las personas que me rodean al salir de casa. En los restaurantes escucho las conversaciones ajenas, me fijo en las reacciones de los comensales, estudio sus gestos, su forma de ser. A veces incluso verbalizo mis impresiones acerca de su diálogo.


Crear personajes significa cambiar el punto de vista en una misma situación para vivirla a través de sus ojos. Es uno de los ejercicios más enriquecedores de esta profesión porque mientras me pongo en el lugar de alguien distinto a mí logro evaluar cómo afecta cada acontecimiento desde diversos prismas.
Yo soy pasional, empática, impulsiva, controladora, creativa… A veces ponerme en el lado racional de algunas situaciones me cuesta un montón, por eso es enriquecedor buscar retos en cuanto a personajes se refiere, meterme en las mentes ajenas, pensar de otra manera.

¡Feliz día! J

Malo malísimo

¡Buenos días! Parece que por fin la lluvia ha dejado de aparecer en las calles para llenarlas de luz y color. ¡Qué bonito será el día con sol! Y más con un precioso fin de semana largo a la vuelta de la esquina.
Ayer avancé muchísimo en la última revisión de Un día más sin ti.  Me gusta esta historia, tiene el grado suficiente de intensidad para que las lectoras puedan conectar con los personajes. Maduran, aprenden a lidiar con el dolor y crecen, aunque quizás cueste entender a Zack.


Para esta serie decidí crear a un personaje con una personalidad muy negativa y especial. No voy a dar el nombre del malo malísimo para no estropear la sorpresa a las personas que todavía no han leído la primera parte, pero sí me gustaría hablar acerca de él.
Quería a alguien diferente a los psicópatas sanguinarios de otras de mis novelas. Una persona que disfrutara haciendo daño a los otros de una manera retorcida, destruyéndolos una y otra vez, sin darles la oportunidad de rehacerse de un golpe antes de volver a mover ficha para asestarles un nuevo golpe.


Es un malo maquiavélico. No tiene nada que ver con el psicópata de Ecos del pasado ni con el malvado de Perdida en la niebla ni con el Asesino de la Baraja ni con Ángel Ponsard, el marido de Marta en El secreto de las cuartetas.
Utiliza su ingenio para destruir a las personas sin moverse de la silla, goza viendo cómo sufren, cómo se desmoronan, cómo los lleva al límite con sus acciones pensadas y medidas con la idea de hacer daño.


Mis otros malos sentían placer matando, torturando, viendo cómo sus víctimas morían en directo. En cambio este personaje prefiere una tortura psicológica. Es perverso. Y a medida que avanzan las novelas aumenta su grado de maldad, hasta hacer pasar un infierno a los protagonistas en la última novela.
Crearlo ha sido una gran hazaña, su manera de intensificar el acoso a los protagonistas gana terreno con el paso del tiempo, se siente confortable en su papel, tiene deseos de herir y aprende a gozar del padecimiento ajeno haciéndose adicto a él.


Su coeficiente de genio le otorga la capacidad de jugar con las autoridades, las personas a las que asedia y los sentimientos ajenos. ¿Podrán atraparlo? ¿Detenerlo? ¿Conseguir vivir en paz? ¿Averiguar la razón de esta manera de actuar?

¡Feliz día! J