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Repasando publicaciones

¡Buenos días! Ayer volví a trabajar con muchas ganas y me saqué buena parte de los asuntos pendientes. Por suerte esta semana es más tranquila a nivel de reuniones y llamadas y eso ayuda muchísimo a concentrarse en el trabajo para avanzar a mil por hora.


Desde que empecé mi andadura con Red Apple Ediciones mi vida literaria ha dado un giro interesante. Rumbo a ninguna parte fue una novela intensa de escritura y con una preciosa historia de amor en la que los protagonistas deberán luchar contra el pasado.
Aurora no era mi primer personaje femenino con un pasado duro, pero sí fue difícil ponerme en su piel en algunos instantes. Es una chica traumatizada, con miedo a abrirse a los demás, pero con muchos deseos de hacerlo. Le cuesta dejarse ir y cuando conoce a Bruno sale a flote su fuerza interior. Acaba construyendo una preciosa historia de amor con él.


A día de hoy todavía hay personas que me escriben para explicarme cómo les ha gustado esta novela y a mí me hace muchísima ilusión porque para mí fue un salto genial a la hora de llegar al público.
Después vino Un último día conmigo donde mi decisión de darle vida a una persona fría, reprimida sentimentalmente y muy alejada de mi personalidad me llevó a construir a Lúa y fue una experiencia increíble. Me costó muchísimo no dejarme llevar por el sentimentalismo a la hora de escribir acerca de ella, pero lo logré y al final conseguí una historia que ha gustado mucho. Es precioso saber que ha llegado a tantas personas porque al terminarla no las tenía todas conmigo. Fue mi primera novela sin intriga.


Perdida en la niebla la escribí antes, pero se publicó más tarde. Sussie tiene rasgos de Aurora, pero es adulta y enfrenta algunas realidades de diferente manera. Es una mujer que ha huido a una situación complicada y poco a poco va rehaciendo su vida. Ernesto aparece como un salvador, la ayuda, la apoya y acaba convirtiéndose en alguien capaz de ganarse su corazón.


Y llegamos a las últimas publicaciones de 2017. La trilogía Sin ti. Julia y Zack han despertado amores y odios, han cosechado buenas y malas críticas y han conseguido acercarme a muchísimas lectoras entusiasmadas. Julia es una mujer fuerte, caprichosa, luchadora, llena de energía y con la fortaleza necesaria para no darse por vencida. Su evolución a lo largo de las tres novelas para mí es mágica y en las tres siguientes aparece solo como secundaria, pero a veces le da luz a una escena.


Tras hacer un repaso de mis últimas publicaciones he de decir que estoy feliz por cómo han ido. Espero y deseo seguir recibiendo vuestro calor con las que están por venir.
Estos días han aparecido tres reseñas de la trilogía. Cada día te espero a ti en el blog Las hojas en el desván (enlace) y en el blog Entérate el último (enlace). En ambos casos hacen una buena reseña. A Jud le ha parecido lento al principio, en cambio a Ana Isabel le ha encantado. ¡Qué bonito leer estas reseñas! Y Ester, de Reading without shopping (enlace), alaba No puedo vivir sin ti como el mejor de los tres. Para mí siempre ha sido el más intenso quizás porque es el último.

¡Feliz día! J

Un poquito de Perdida en la niebla

¡Buenos días! Llevo unos días ausente, he tenido un montón de trabajo y mil instantes estresantes, pero vuelvo a estar aquí con deseos de escribir, sonreír y dejar volar la imaginación.
Con tiempo y perspectiva las cosas se ven mucho mejor. Por fin he conseguido terminar mi maratoniana corrección de LB y estoy dispuesta a que mi mente regrese a la inspiración anterior, con esa agitación interior que me impulsaba a pasarme las horas aporreando el teclado y la excitación propia de la creación.


A veces necesito esa distancia para relajarme y encontrar la vía directa a escribir con la fuerza necesaria porque las escenas merecen intensidad. Por suerte las ideas no cesan, tengo un montón de ellas para revisar NDDB y quizás empezar una nueva historia, dándole vueltas a una trama que se me ocurrió en un sueño.
Ayer salió una reseña de Perdida en la niebla que me gustó (enlace). Cristina Pardo, la administradora del blog Libreando con Cristina, explicó de una forma poética la historia que podéis encontraros en las páginas de la novela y capta la realidad de Ernesto y Sussie.


En esta novela es importante la ambientación de Puerto Rico para las primeras páginas, el romance lento y pausado que se forja entre dos personas muy opuestas en formas de pensar y de afrontar la vida, esa interacción entre ellos que hace surgir los sentimientos lentamente.
Sussie está instalada en la casa contigua a la de Ernesto. Le gusta salir al porche a observar la playa de noche. Allí es donde poco a poco se conocen con charlas bajo la luz de la luna. Os dejo un trocito del primer día de Sussie en ese lugar:

Salgo al porche con la taza de té entre las manos. Es una taza grande, con una sola asa y las iniciales de Nueva York sobresaliendo de unos dibujos de rascacielos. Supongo que en otra época fue un souvenir de esa ciudad a la que algún día me gustaría ir.
Me siento un rato a mirar al horizonte oscuro y ennegrecido. Son las estrellas parpadeantes las que llaman mi atención, brillan con una luz tan intensa…



Y en esta él camina hacia ella para pasar un rato juntos:

Descubre la luz del porche de la casa de invitados en el mismo instante en el que ella la enciende. Se la imagina con una taza de té en la mano, sentada en uno de los sillones, con aquella mirada extinguida posada en el océano y alguna lágrima rebelde resbalando por sus mejillas sonrojadas a causa de la exposición solar de la mañana.
Son sus piernas las que deciden caminar hasta allí, actúa guiado por un instinto primario.
—¿Es té? —pregunta sobresaltándola.
—Rooibos de vainilla. —Ella sonríe con tensión al cerciorarse de que no hay peligro—. Por la noche no puedo tomar teína si quiero dormir… ¿Te sirvo un poco? La tetera es grande y cabe muchísima agua.
—Yo soy más de bourbon, ron, tequila o vino, la verdad.
Ernesto acepta su invitación tácita y se sienta en uno de los sillones.



Os animo a leer esta novela, en ella hay un romance a fuego lento, un misterio, secretos, intriga, mentiras familiares…

¡Feliz día! J

Copacabana, Ernusie.. Perdida en la niebla

¡Buenos días! Vamos a ir a Puerto Rico un rato, a descubrir alguna cosita del Copacabana, de Sussie, de Ernesto, de su mundo… Con todo el trasiego de la trilogía, los mensajes que recibo, las reseñas, la publicación de UDMST en mayo y el trabajo apenas he tenido tiempo de hablaros de Perdida en la niebla.
¿Cómo decido las localizaciones de mis novelas? ¿Por qué Puerto Rico? ¿Un bar en playa? ¿Una inglesa? ¿Un español? Estas son algunas de las preguntas de mis amigas…


Al empezar la novela no tenía claro donde sería. Escribí el primer capítulo (el prólogo vino muchísimo después) y mientras le daba vida  ese primer encuentro de Sussie y Ernesto supe que era en algún lugar cálido, con clima tropical, olas, surf y la serenidad del oleaje meciendo la orilla.
Continué con el segundo capítulo sin todavía ubicar la historia. Descubrí cómo era Ernesto, su pasado dedicado por completo a vivir al máximo, esa despreocupación natural a definir su futuro y su afición al surf. Ahí empezó mi rastreo por Internet… Una playa de Latinoamérica donde se practicara el surf… Debía ser cerca de EEUU, donde se relacionaran en español tener buenas olas, ser idónea…


Durante una media hora descarté muchísimas opciones hasta que llegué a Rincón en Puerto Rico. Cumplía los requisitos, era un lugar inexplorado por mí y me pareció un  destino perfecto para Sussie tras salir de Cambridge, una playa donde nunca hace frío.
Ella es una mujer marcada por un pasado difícil, necesita la calidez del trópico, esas largas conversaciones con Ernesto en su porche frente al mar, acompañada de una copa, sin dejar de escuchar el melódico oleaje romper en la orilla, oliendo el caliche marino, dejándose acariciar por la brisa cargada de salitre…


Él nunca ha sufrido por el futuro. Tiene dinero, capacidad para decidir vivir sin preocuparse por cómo pagar las facturas, frescura, una sonrisa constante y un negocio que le hace feliz. Conocer a Sussie cambia su manera de avanzar en las relaciones y se lanza de cabeza sin pensárselo.
El entorno es idílico. Pasan las mañanas en la playa, sobre las tablas, aprendiendo a compartir los minutos. Las noches trabajan juntos en el Copacabana sirviendo cócteles, escuchando la música, mirándose, sintiéndose… Ese bar en medio de la playa está lleno de vivacidad, con una decoración caribeña, mesas sobre una tarima de madera. Es el escenario de muchos instantes.


No puedo explicar de dónde salió la idea del Copacabana… Fue una inspiración repentina al escribir el primer capítulo, de repente lo vi y me encantó la idea… Era algo diferente a lo que había hecho, un escenario perfecto para la historia que empezaba a tomar cuerpo en mi mente, y me lancé sin pensarlo demasiado, dejando una huella escrita.

¡Feliz día! J  

¿Te vienes a Puerto Rico?

¡Buenos días! La volubilidad se ha apoderado de mí, no escribo, no consigo centrarme, tengo las ideas revolucionadas y parezco una batidora con mil emociones vapulándome. Paso de la risa al llanto con una facilidad pasmosa, me cuesta enfrentarme a algunas curvas del camino y vibro con las escaladas a la cima. Si no consigo rebajar esta sucesión de sentimientos encontrados me perderé entre la niebla con Sussie… Necesito centrarme, y reencontrar la inspiración.


Hoy ha salido a la venta Perdida en la niebla. Recuerdo con nostalgia las mil ideas que fluían en mi cabeza mientras la escribía, el sonido plácido de las olas meciendo la orilla que se reproducían en mi mente al avanzar en la historia, la música de la playlist de Spotify (enlace) llenando el silencio, las fotos en Pinterest (enlace) con ese color lleno de vida y suavidad, con la cadencia tranquila de Puerto Rico…
Era verano. El calor se filtraba por los poros del asfalto para llenarme el cuerpo de gotas de sudor mientras escribía bajo los rayos de sol, pensando en cómo sería vivir frente al mar, en un lugar donde no existe el frío del invierno, donde los días son una sucesión de sol, calor, algún chubasco y la serenidad del trópico.


Tenía la intención de crear una historia de amor que se fraguara con lentitud, sin abandonar la idea de meter una parte de thriller, con la intención de retratar unos personajes con personalidades dispares que se conocen de la manera más sencilla y llegan a quererse a pesar del momento, de la situación y del pasado de Sussie.


Ernesto para mí es un hombre sincero, sensible, despreocupado, feliz, sin la presión de necesitar un trabajo para ganarse la vida y un pasado de vividor. Le apasiona el surf, vivir frente al mar, llevar su bar situado en medio de la playa, pasear, conocer gente, no liarse en serio con nadie…


Sussie es una mujer frágil, con un pasado doloroso del que intenta huir, pero que le alcanza por las noches llenándola de pesadillas. Trata de no sentir nada por Ernesto, de mantenerse al margen de esa atracción que surge entre ellos tras pasar muchas horas juntos, de adaptarse a su nueva vida dejando atrás su pasado en Cambridge.


¿Un cuento a lo Pretty Woman? Algo así… En palabras de Mabel: Si lo miras con frivolidad, la historia va de un súper millonetis que va de guay por la vida y que contrata a una tipa que es un cerebrito para que haga de camarera. Como ella tiene problemas, él le ayuda a solucionarlos gracias a su dinero. Con ese dinero pueden «pasar desapercibidos» viviendo en hoteles de lujo, haciendo viajes en primera clase y comiendo en restaurantes cinco estrellas…


Espero que le deis una oportunidad a esta novela, que consiga llevaros a Puerto Rico y a otros lugares menos calurosos, que desvelarán la parte de la trama de misterio…
Enlace de compra en Amazon. En pocos días estará en el resto de plataformas.



Ayer salió una reseña preciosa de Un último día conmigo en el blog Isla de letras, (enlace). Es una pasada enfrentarme a estas palabras, saber que he llegado al alma de alguien. Poco a poco descubro que tantos años luchando, tantas esperanzas rotas, tanto pensar que nunca estaría a la altura al fin eclosionan en algo positivo. Lúa es una mujer con una evolución importante durante la historia que consigue descubrir la felicidad al romper con todo para irse al Congo con Médicos sin fronteras, donde por fin se encuentra a sí misma.  

Dos días para PELN...

¡Buenos días! A veces me levanto sin temas para llenar este folio y compartirlo con vosotros, otras tengo tantas ideas que me cuesta decidirme por una y otros la claridad de mente se impone a la hora de sentarme frente al teclado y dejar una huella escrita de mi paso por aquí.
Hoy es de los primeros… Las ideas parecen haberse largado de vacaciones, a un lugar paradisíaco con sol, olas plácidas acariciando la orilla, cocteles en una terraza y la vida pausada del trópico, porque no tienen ninguna intención de venir a buscarme.


Esa descripción me lleva a pensar en Sussie, en Ernesto, en el Copacabana, en una playa en Puerto Rico donde la serenidad se entremezcla con la ansiedad del pasado de ella. Y una sonrisa curva con rapidez mis labios al darme cuenta de que solo faltan dos días para compartir esa historia con vosotros.
Al darle vida a una novela mi conexión con el lugar, los personajes y las escenas es absoluta. Siento como ellos, a veces lloro, otras río y en instantes puntuales siento la necesidad de suspirar o de morderme el labio. En los libros dejo un vestigio de mi alma, les cedo un pedacito de ella para intentar alcanzar un corazón.


Todavía recuerdo mis sensaciones al escribir esta novela, mi intención de hacerlo bien, de encontrar una manera de avivar un sentimiento que surge con lentitud, embarcando a Sussie y a Ernesto en un viaje lleno de instantes compartidos, confidencias a la luz de la luna, salidas en surf, lecturas bajo la sombrilla, risas, lloros y emociones…


Siempre he pensado que cada manuscrito tiene su esencia, su colorido, su música, su luz. Cuando creo un tablero de Pinterest para una novela intento buscar esa paleta de colores que me transporte a la historia, pintar cada instante con la brocha y pinceles, dar un tono exacto a la trama.
Para el tablero de Perdida en la niebla pasé mucho tiempo buscando una composición perfecta, con la sensación de que el caliche del trópico podía impregnarse en las imágenes para llenarlas de vivacidad. Me encanta el resultado, a mí me parece acertado porque mezcla los tintes claros de una playa de Puerto Rico con las brumas de Cambridge, sin olvidar la niebla que envuelve a Sussie cada noche. Os invito a visitarlo (enlace) y quizás a desatar la lengua alguna vez para comentar esta entrada…


No sé qué me va a deparar el futuro, si Sussie y Ernesto llegarán a ocupar un resquicio de vuestro tiempo para emocionaros, si vais a criticarlos o a amarlos, pero sí tengo claro que nunca dejaré de sentir esa alegría contagiosa al darle vida a los personajes ni permitiré que las opiniones negativas minen mi capacidad de sonreír cada día. Porque escribir me da felicidad y nunca renunciaré a ella.

¡Feliz día! J

Despacito...

¡Buenos días! Tengo un día de aquellos estresantes y no tengo muy claro si lo voy a superar con nota. A las 11:30 empiezo con una reunión y a las 20:30 de la noche espero haber acabado con todas.
Ayer en clase de Zumba bailamos una canción chulísima que me trajo recuerdos de Perdida en la niebla. Y esta mañana la he sumado a la lista del Spotify porque tiene mucho que ver con Ernesto y Sussie. Se llama Despacito, de Luis Fonsi y Daddy Yankee. Hay un trocito que dice:



Despacito.
Vamos a hacerlo en una playa en Puerto Rico
hasta que las olas griten «¡ay, bendito!».
Para que mi sello se quede contigo.



Es una pasada cómo escuchar una canción puede llevarme de vuelta a algún lugar de las novelas. La letra de esta habla de mis personajes con una certeza que es como si se hubiera metido en mi mente para descubrir las ideas contenidas en ella.


Despacito… Así avanza la relación entre Sussie y Ernesto, en una playa de Puerto Rico donde él tiene un bar en medio de la arena. Se pasan muchas horas preparando cocteles, sirviendo mesas, escuchando la música suave y aspirando el caliche del mar… Luego comparten largas conversaciones en el porche de casa de Sussie, con vista a las olas que mecen la orilla con su movimiento melódico, acompañados de una piña colada o de un vasito de ron…


Despacito… Ella arrastra un pasado doloroso, dejó atrás Cambridge escapando de la niebla y no puede olvidar los sucesos que la empujaron a buscar un lugar donde nunca fuera invierno para esconderse… Él lleva toda la vida siendo un vividor, gastándose la fortuna familiar con salidas nocturnas, juegas y largas sesiones de surf…


Despacito… Se conocen cuando Sussie llega al Copacabana solicitando un puesto de camarera y él siente enseguida esa fragilidad en su mirada, en su postura, en sus ojos… Ernesto le ofrece el trabajo, una casa donde vivir y su amistad, pero no espera que su corazón quede prendado de ella con esa necesidad de avanzar que Sussie intenta evitar…


Despacito… A veces es imposible escapar al pasado, llega un momento en el que te atrapa llenándote de debilidad. ¿Qué pasará cuando Ernesto lo descubra? ¿Será capaz de entenderla? ¿De luchar por demostrarle que se ha metido en su alma para siempre?


Ayer salió una reseña de CDTEAT en el blog Between us (enlace) que me hizo llorar de emoción. A veces pienso en todo el esfuerzo invertido durante muchísimos años, las esperanzas rotas, las emociones, la sensación de fracaso algunas veces, la imposibilidad de tocar el cielo con las manos y los mil obstáculos para llegar hasta aquí y me doy cuenta de que ha valido la pena para vivir esos instantes puntuales. Saber que una lectora ha llorado con mi historia, se ha emocionado, ha vibrado… ¡Eso me hace grande un momentito! ¡Y es precioso!


Es fácil olvidar que detrás de una historia hay un escritor con el alma en espera que solo desea llegar a la de los demás, aunque sean unos pocos. Y es bonito cuando eso sucede…

¡Feliz día! J

Perdida en la niebla

¡Buenos días!!! Ya es día veintidós de febrero… Me parece increíble cómo pasa de rápido el tiempo acercándome a nuevas publicaciones, nuevas alegrías, nuevas sensaciones y mil instantes mágicos. Como decía Van Gaal: «siempre positivo, nunca negativo», así que me quedo con el vaso medio lleno de todo lo que me va sucediendo.
Ayer Cada día te espero a ti estuvo entre los libros más vendidos de iTunes. Son momentos irrepetibles que se quedarán para siempre en la retina de mi memoria para hacerme sonreír en momentos bajos. Porque aunque sea algo efímero y a las pocas horas desparezca de ahí la captura de pantalla siempre me recordará que en un instante ocupó esa posición.


Quedan apenas tres semanas y un día para mi próxima publicación. No es de la Serie Sin ti ni tampoco una New Adult, se trata de una Romántica Adulta con un thriller de fondo. La ambientación para mí es idílica. Una playa de Puerto Rico, con las olas perfectas para practicar surf, un bar en medio de la arena, conversaciones a la luz de la luna, paseos por la playa a media luz, largas sesiones de sol bajo la sombra de una sombrilla…
Sussie fue una protagonista femenina muy interesante de crear porque arrastra un pasado doloroso, algo que la aparta instintivamente de la posibilidad de dejarse llevar por sus sentimientos. A medida que avanza la narración vamos conociéndola, aprendiendo a quererla, a entenderla, a descubrir por qué se comporta así.


Ernesto fue una explosión de colores. ¿A quién no le gustaría conocer a un millonetis con esa visión tan optimista de la vida? Durante años ha despilfarrado la fortuna familiar sin centrar sus intereses, solo pasándoselo bien, surfeando, dejando que la vida le atrapara con su emoción. Hasta que encuentra el Copacabana, un bar en medio de la arena que compra y convierte en su medio de vida. ¡Me encanta este personaje! Es feliz, despreocupado, lleno de energía y con una manera muy positiva de ver la vida.
Conocerse cambia el curso del futuro de ambos. Sussie está perdida en la niebla del pasado, recuerda demasiadas veces esa huida precipitada de Cambridge y se recluye en una paz momentánea durante el día porque durante la noche la asaltan las pesadillas. Ernesto acaba descubriendo su secreto y decide dejarlo todo para ayudarla. ¿Conseguirán ser felices? ¿O la vida les separará irremediablemente?
Os voy a dejar la sinopsis oficial:



Sussie pasa los días en Puerto Rico intentando olvidar su vida en Cambridge y la huida desesperada al cobijo de la niebla. Allí encuentra trabajo y refugio  en el Copacabana, un bar de playa. Quiere empezar de nuevo, lejos de todo, pero el pasado la persigue y parece imposible librarse de él.  
Ernesto se ha pasado la juventud dilapidando la fortuna de su padre. Criado en prestigiosos internados, su mayor ilusión es surfear y el Copacabana. Cuando Sussie irrumpe en su vida, no solo le ofrece trabajo y un lugar donde vivir, sino también su amistad. Pero pronto ambos desearan mucho más. Sin embargo el pasado secreto de Sussie sigue allí, amenazándolos desde la niebla.

¡Feliz día! J


PD: Hay un sorteo en digital de Cada día te espero a ti (enlace).

Sin dormir...

¡Buenos días! El frío es intenso, se nota incluso en casa, es como si un aire gélido se colara por la campana extractora de la cocina para llenarme el cuerpo de escalofríos.
Esta noche casi no he dormido. Mi marido está en Madrid por trabajo y estoy sola. Entre el frío y la soledad mi insomnio crónico suele aparecer con virulencia.
Ayer vi por segunda vez el último episodio de The Royals y me rompió el corazón. No sé si aguantaré una semana para ver si Jaspenor se reconcilia porque considero que los guionistas se han pasado.  ¿Por qué les complican tanto la vida?


A veces no hace falta separar a las parejas una y otra vez para enganchar a los espectadores ni hacernos sufrir así… Hay series, como Otlander, en las que vemos a los protagonistas quererse felices, entendemos cómo su amor les hace fuertes y vibramos con el avance de los capítulos sin necesidad de rupturas ente ellos.
En fin, esta noche mi mente ha tejido las mil opciones para arreglar el descosido. Ahí es donde entra mi imaginación y creatividad porque le doy un final a mi gusto y consigo pintar un futuro rosa pastel, con momentos mágicos perfectos para suspirar feliz.


Quizás por eso escribo romántica. Me gusta asistir a cómo se gestan las relaciones, ser parte activa en la idea de cómo deberían evolucionar y cuando las series o las películas o los libros no avanzan hacia el lugar que me dicta mi corazón me da coraje y les pinto un mundo de color rosa en mi mente.
A veces dejo de ver una serie durante varios capítulos cuando se pasan con los obstáculos para los protagonistas. Me pasó incluso con mi serie fetiche, con Lucas y Sara, porque llegó un momento que no podía soportar la distancia entre ellos ni la tensión que se respiraba. Y cuando dieron un golpe de guion liando a Sara con Aitor, ya casada con Lucas, dejé de ver la serie para siempre. Prefería quedarme con el otro final.


Ayer abrí la ficha en la Web de la última novela de la trilogía Sin ti, No puedo vivir sin ti, y hoy voy a abrir la de Perdida en la niebla para tener todas las próximas publicaciones al día. La sección libros de la Web ha quedado impresionante (enlace), en septiembre van a ser doce los publicados y me hace muchísima ilusión.
Os dejo la maravillosa portada de Perdida en la niebla para que os hagáis una idea del mimo con el que Romantic Ediciones van a tratar la preciosa historia de Sussie y Ernesto. El dieciséis de marzo está a la vuelta de la esquina… ¿A qué es preciosa?

¡Feliz día! J

¡Finalista en el I Premio Romantic!

¡Buenos días! Mi sonrisa parece decidida a no abandonar mis labios, a curvarlos cada día más hacia arriba y a resplandecer en la cara con aquella sensación de que a veces algunos sueños se cumplen, aunque sea en formato pequeño.
Ayer por la tarde empezaron a llegarme whatsapps de mis compañeras manzanitas felicitándome y dándome suerte. Yo flipé. Miraba una y otra vez los mensajes sin entender, con la sensación de que a lo mejor se equivocaban de persona. Contenté: «¡Gracias!!! Pero suerte por qué??? 😊😊😊».


Estaba en el gimnasio, cambiándome para una apoteósica clase de Zumba y acabé de vestirme con el móvil dentro del bolso, en la taquilla. Subí a la sala para bailar ritmos latinos y alguno marchoso, siempre con una sonrisa, bailar es una manera perfecta de vibrar y ser feliz.
Fue una clase de remembers, con canciones de otro tiempo y un sinfín de emociones encontradas. Hay temas que me recuerdan a algunas novelas o a momentos determinados de mi vida.


Cuando bajé al vestuario vendí otro libro a una compañera. Desde luego el grupo de Zumba se ha portado genial y son un gran apoyo a la hora de ver cumplido un sueño maravilloso como ver mi libro en papel en manos de otra persona.
Una vez envuelta con la toalla abrí el bolso para hacerme con el móvil, sin recordar las felicitaciones ni los buenos deseos de mis compañeras manzanitas. Y ahí estaba la explicación, en un cartel increíble donde mi nombre aparecía entre las finalistas del I Premio Romantic con Perdida en la niebla (PELN), una historia que escribí hace tiempo y que presenté al concurso sin decírselo a nadie.


Y me cogió un ataque de risa nerviosa. Me senté en el banco con la toalla enrollada en el cuerpo, riendo y llorando a la vez, sintiendo que los años de lucha, de constancia, de ilusiones rotas y esperanzas marchitas por fin tenían algún fruto y me proporcionaban la posibilidad de volver a soñar.
Me fui a la ducha llorando. Sí, soy de las que llora cuando se emociona, aunque no sea demasiado racional. Y me pasé las siguientes horas explicando a mi familia y amigas que me había presentado al concurso en secreto, sin decírselo a nadie porque no tenía ninguna expectativa en ganar.


Sigo pensando que no voy a conseguir el primer lugar, pero igualmente me parece una maravillosa noticia aparecer en ese cartel junto a nueve finalistas más entre ciento doce manuscritos.
Y sí, a veces los sueños consiguen atraparte, llenarte de ilusiones y ofrecerte la posibilidad de creer en imposibles. ¡Gracias por leer estas líneas! ¡Por acompañarme en estos momentos! ¡Por hacer posible esta maravillosa noticia! Sin lectores nunca lo hubiera conseguido.

¡Feliz día! J