¡Qué pena!!!!


             ¡Buenas tardes! Tras la experiencia de ayer ya sé que la única manera de colgar el post aquí en la montaña es esperar a que mi familia regrese de las pistas de esquí, comamos, descansemos ante la chimenea y mi marido me lleve en coche a un sitio con cobertura. ¡Así puedo toquetear la pantalla mientras el ronroneo de la calefacción me ayuda a combatir el frío!
          El tiempo pasa volando, las experiencias se acumulan en nuestro baúl de los recuerdos para componer un bagaje emocional que nos acompaña siempre. A veces es un equipaje pesado y difícil de arrastrar, otras se convierte en un peso pluma que nos hace sonreír y nos llena de felicidad.
            Ayer finalmente se cerró para siempre la tienda de mis padres, una tienda que me vio crecer, que ha permanecido inalterable desde que tengo uso de razón. Me siento conmovida, triste, un tanto extraña y con la nostalgia apresándome. Y sí, la nostalgia está hecha de nuestras propias emociones, si echamos algo de menos y llenamos esa ausencia con sentimientos intensos recreamos un mundo lleno de ideales quiméricos que normalmente se apartan mucho de la realidad que vivimos. Pero el ser humano tiende a recordar lo bueno y a rebajar lo doloroso, de manera que cuando invocamos el pasado sólo vemos lo que nuestro subconsciente nos quiere mostrar.
            Para mí esa tienda significa toda una vida, la de mis padres. Y también muchos años de mi vida laboral, unos años intensos, maravillosos y en algunos momentos un tanto tensos.
            Cuando acabé la carrera de empresariales, con mi flamante título bajo el brazo, empecé a trabajar en la empresa de mis padres. En aquel entonces habían abierto seis tiendas en Barcelona y había un montón de trabajo por hacer.
            Empecé cara el público, atendiendo a las señoras que deseaban vestirse. Fueron unos principios muy duros, la verdad, mi carácter no era demasiado apropiado para esa labor y necesité una gran dosis de aprendizaje para dulcificar mi manera de hablar, no ser tan directa y decir la verdad sin ofender. Creo que esa etapa de mi vida fue maravillosa y muy educativa, porque logré ser mejor persona y mejorar increíblemente mi manera de actuar, de pensar y de ser. Pasarse siete horas diarias, de lunes a sábado, tratando con todo tipo de personas te acaba proporcionando un cúmulo de enseñanzas que te moldean bajo un cariz distinto al que tenías hasta la fecha.
            Los dos primeros años fueron intensos. Mientras atendía y aprendía también montaba el piso que mi entonces novio y yo nos habíamos comprado, estudiaba un Máster por las noches y preparaba la boda. ¡Siempre he sido mujer de hacer muchas cosas a la vez!
            Y cuando ya estaba casada, había conseguido mi nuevo título y había aprendido muchísimo del mundo de la moda, vino una propuesta interesante: ¡mi padre me pidió que le llevara las cuentas de la empresa! Siempre se me dieron bien los números, para qué negarlo, aunque en mis años de carrera universitaria jamás pensé en dedicarme a la contabilidad.
            Esa nueva faceta, en la que compaginaba las horas de tienda con mis labores contables, administrativas y fiscales, también me proporcionaó un bagaje increíble. Me encontré de la noche a la mañana con una inmensa responsabilidad, sin casi experiencia y el deseo intrínseco de no fallarle a mi padre. Y fui aprendiendo a base de perseverancia, algún que otro golpe y mucho, mucho tesón. Todavía recuerdo la primera vez que me senté ante un impreso del IVA y lo rellené. Uffff, me sudaban las manos aferrando el bolígrafo, porque entonces no existía la presentación telemática y todo se hacía en papel. ¡Ni os imagináis las colas que había hecho en hacienda! Pero acabé aprendiendo todo el ciclo contable, todas las obligaciones fiscales y mercantiles,…. ¡Y eso me proporcionó una profesión!
            También debo agradecer a las tiendas de mis padres mis principios en la escritura. Cuando un día me senté frente al ordenador para lanzarme a conseguir mi sueño llevaba un par de años llevando una de las tiendas por las mañanas y los números por las tardes. Mis horas de atención al público eran en soledad y cuando no hacía un escaparate u ordenaba o atendía me había acostumbrado a leer, a estudiar ortografía y gramática y a soñar. Por eso cuando me compré mi primer portátil, uno grande y pesado, me iba a la tienda cada mañana con él, desperdigaba por la mesa mis libros de consulta, mi diccionario de sinónimos y antónimos, mis libretas,… ¡Y entre clienta y clienta escribía!
            Pero los años no pasan en balde. Yo decidí dejar la atención al público y centrarme en los números, mi hermana en su carrera de investigadora, ¡por algo estudió biología!, y mis padres, ante la realidad actual, y llegando a su jubilación, han decidido cerrar. ¡Qué pena!
            ¡Os deseo un gran día!
           
             
            

Impresiones de la entrevista a Blanca Miosi


           ¡Hola! No os saludo como de costumbre porque no tengo ni idea de a qué hora podré colgar el post, así que os deseo buenos días o buenas tardes o buenas noches. ¡Qué más da!
            Hace un día precioso, el sol inunda el paisaje montañoso que me acompaña en esta casa tan querida por mí. Ahora que mi rehabilitación me ha permitido alcanzar un grado de movilidad hemos decidido aprovechar el fin de semana para disfrutar de una salida de Barcelona. Estoy sola, ante la chimenea, corrigiendo mi último manuscrito, esperando a que mi familia regrese de las pistas de esquí y releyendo otra vez la entrevista a Blanca Miosi.
            ¡Me encantó la frescura y la sinceridad de sus palabras! Mi primera mención a la hora de analizar sus respuestas es agradecerle infinitamente esa sinceridad que se destila en su manera de plasmar la realidad. En nuestro mundo no es nada fácil conseguir que alguien te diga exactamente lo que opina de tu trabajo, igual que tampoco es fácil admitir los fallos que encentras en las novelas ajenas.
            Desde aquí hago un llamamiento a las personas que comentan novelas de amigos o conocidos y otro a los propios autores. Cuando dejas leer una novela tuya sientes una extraña angustia en tu interior. Por un lado esperas que te digan la verdad y que te ayuden a mejorar, pero por otro deseas escuchar que tu novela es la mejor para que tu autoestima alcance cotas altísimas. Aunque realmente si se quiere mejorar y tener un material bueno la única manera de avanzar es con críticas constructivas. Y encontrar a la persona dispuesta a dártelas no es nada sencillo.
            Ahora que estoy realizando la primera lectura correctiva al manuscrito, aquella en la que busco los fallos de incoherencia en las tramas, me encantaría conseguir una mente crítica que me señalara dónde encuentra los puntos flacos, porque evidentemente en cualquier borrador existen. Blanca nos explica su primera experiencia, cuando tras acabar su primer libro lo presentó pensando que era una obra maestra a las editoriales. ¡A mí me pasó algo similar! Aunque en mi caso acabé en una agencia donde la persona que ahora lleva mi trabajo me ayudó a encontrar el camino para trabajar muy duro y conseguir pulir mi estilo.
            También coincido con Blanca a la hora de plasmar la novela, de trabajar en ella a partir de una idea cuajada y un final. ¡Incluso tengo su misma técnica! Primero escribo sin parar, consiguiendo que mi mente vaya desarrollando la historia, y luego analizo el conjunto rellenando aquellas lagunas que quedan sin esclarecer. 
            En cuanto a la soledad…. ¡Para mí la escritura es una actividad placentera, maravillosa y solitaria! En estos diez años he contado con poquísimos lectores, mi entorno no lee y las pocas personas que se lo he pedido me han dicho que no o simplemente han recibido el manuscrito y no se lo han mirado. Así que cuando hablo de soledad hablo de eso, de crear, sentir y trabajar sin ese apoyo que al final me dio Lola, mi agente (durante cerca de cinco años ha sido mi única lectora). Aunque en mi familia me han apoyado de muchas otras maneras y siempre he sentido su cercanía.
            Cuando pregunto acerca de la creatividad parece que todos coincidimos bastante en afirmar que se nace con ella, aunque nunca se sabe si se puede cultivar o no… Y el tema de la música ya veis que difiere muchísimo entre los tres autores consultados hasta el día de hoy, así que no puedo sacar conclusiones sólidas al respecto.
            Blanca empezó a escribir tras leer las memorias de su madre, ella no descubrió su vocación hasta hace diez años y entonces inició su camino en las letras. ¡Me parece precioso ese principio! Ya he contado en varias ocasiones que mi caso es completamente distinto, yo siempre soñé con ser escritora, aunque mi disortografía convenció a mis maestros de que jamás lo lograría y ellos me disuadieron a mí. Un día decidí que no se puede renunciar a los sueños y estudié ortografía gramática durante todo un año hasta que me consideré preparada para sentarme ante un ordenador y caminar hacia mi verdadero sueño de toda la vida….
            En cuanto a lo que aporta la escritura Blanca nos comenta que siente satisfacción, aprendizaje y contacto con los lectores. ¡Es algo grande llegar ahí! Así que espero contestar lo mismo algún día a esa pregunta. ¡Gracias Blanca por tus palabras y por tu tiempo!
            ¡Pasad un gran sábado!

¡Entrevista a Blanca Miosi!



1. ¿Cuándo supo que quería dedicar su vida a las palabras? ¿Cómo lo supo?

Muy tarde.  No soy de las que empezaron desde niñas a soñar con ser escritora algún día. Toda la vida fui una lectora, pero cuando murió mi madre, leí su autobiografía escrita a máquina y quedé impresionada por lo bien que relataba su vida.  Casi dos años después quise emularla y empecé a escribir, o sea, hace diez años.

2. ¿La imaginación ha formado parte de su vida desde pequeña? ¿Escribía ya en libretas o en folios?

Nunca escribí más allá de los cuentos que se escriben para presentar en las tareas escolares de lenguaje y gramática. De grande, como secretaria, sabía redactar muy bien, siempre tuve facilidad para ello, pero no se me ocurría que podría escribir una novela.  Fui imaginativa desde pequeña, me gustaba relatar historias que iba inventando sobre la marcha.

3. ¿Cree que la creatividad es innata a las personas o que se puede cultivar?

No lo sé a ciencia cierta. Habría que hacer alguna encuesta al respecto, en mi caso es natural, mi trabajo es creativo y cuanto más se usa la creatividad se puede mejorar, pero no sé si una persona que nunca ha tenido inventiva pueda aprender.


4. A la hora de sentarse a escribir, ¿tiene un lugar predilecto? ¿O puede hacerlo en cualquier sitio?

Prefiero un rincón donde está en la biblioteca en casa, allí tengo el ordenador. Es mi lugar favorito. 


5. ¿Escucha música mientras escribe? ¿O para inspirarse? Si es así, dígame qué tipo de música le gusta para cada circunstancia.

La música me perturba al escribir a pesar de que me encanta, prefiero la tranquilidad del silencio.

6. ¿Sigue algún patrón a la hora de crear? ¿Sigue un horario pre-establecido? ¿O simplemente espera a que le sobrevenga la inspiración para sentarse a escribir?

Soy bastante organizada en ese aspecto, prefiero escribir de noche, a oscuras, solo con la luz del monitor.  La inspiración puede tomarme desprevenida en cualquier momento. Pero si surge la idea durante el día, cuando estoy ocupada, espero a la noche para desarrollarla.

7. ¿Trabaja con esquemas previos, fichas de personajes y subtramas o se lanza a escribir a partir de una idea?

Me lanzo a escribir cuando ya tengo cuajada una idea en la mente. Siempre tengo el principio y el final. La parte más difícil es lo ocurre en medio; suelo escribir pensando en mis lectores y eso ayuda mucho.  Cuando la novela está terminada es cuando la estudio, la diagramo, la ordeno y empiezo a recortarla o a agregarle trama.

8. ¿Cuál sería su consejo para todos los que escribimos y seguimos en la sombra?

Asegurarse de que lo que hayan escrito sea un buen material. Algunas veces tenemos una percepción muy equivocada de nosotros mismos.  Si la novela en cuestión no ha pasado por un filtro confiable y sincero de una persona crítica, tenemos la tendencia a creer que escribimos muy bien y que nuestra novela es excelente.  La mayoría de las veces no es así.  Y no estoy refiriéndome solo a fallas gramaticales u ortográficas.

9. ¿Cómo logró publicar su primer libro? A todos los escritores noveles nos interesa conocer de primera mano si nuestros desvelos también han acosado a los editados.

Mi primera novela, “La búsqueda” tenía muchas fallas, a pesar de que yo pensaba que era una maravilla porque los amigos y familiares que la habían leído así me lo habían confirmado. Y les creí.  La presenté a Alfaguara y un mes después la directora de publicaciones habló conmigo y me entregó la carta del evaluador: “La novela es muy interesante, tanto, que se lee sin parar desde el principio hasta el final, pero pareciera que el idioma materno de la autora no fuese el castellano, pues está pésimamente escrito.  Recomiendo su publicación si se logra hacer de la novela un libro legible, es un diamante en bruto que hace falta pulirlo”.  Decía más, pero es el extracto. Yo estaba muy agradecida, era la primera vez que alguien me decía la verdad y a partir de ese momento empecé a buscar ayuda.  Cuatro años después de haber hecho infinidad de versiones, la volví a escribir en primera persona y encontré en un foro literario a un amigo que me ayudó muchísimo: sin piedad me señaló los errores y de pronto un día sentí como si un bombillo en mi cerebro hubiese hecho “clic”.  Empecé a detectar las fallas que empezaba a reconocer y a comprender. Cuando terminé de corregir la novela la envié a Editorial Roca y quince días después firmaba con ellos.

10.¿Cuáles son sus libros imprescindibles? ¿Aquellos que le han hecho vibrar?

¿Imprescindibles? ¡Son tantos los que me han hecho vibrar! No voy a mencionar a los clásicos que los escritores se sienten en la obligación de mencionar. Me referiré a los que los lectores prefieren: Morris West, y “La salamandra”, por ejemplo, Irwin Wallace y “El séptimo secreto”,  Stephen King y “Mientras escribo”,  Oriana Fallaci con “Inshallá”; Guy Des Cars con “Siete mujeres”, Jeffry Archery con “Una cuestión de Honor” y por último uno que me parece que nunca dejaré de leer: Friedrich Nietzsche con “Así habló Zaratustra”.  Hay muchos más, pero lo dejo así.

11.En muchos momentos, al sentarme frente al ordenador, siento la soledad del escritor. ¿Usted cree que plasmar nuestros mundos paralelos en el papel es un camino solitario?

Para mí la escritura es una labor muy placentera, Pat.  Plasmar esos mundos paralelos como los llamas, requiere de soledad y concentración, pero no necesariamente de un camino solitario. Me encanta compartir lo que escribo con otros escritores, de manera que no tengo la soledad del escritor.

12.Usted estudió dibujo y alta costura, así que debemos suponer que la creatividad convive con usted desde pequeña ¿Cuándo se planteó realmente parar del pincel a las letras?

Tuve un atelier de costura hasta hace poco donde dibujaba diseños, y empecé a escribir hace diez años, de manera que hacía ambas cosas. Pero no he dejado de trabajar para dedicarme solo a la escritura, sería una ilusa. Represento a una empresa Taiwanesa de maquinarias industriales.

13.Últimamente ha publicado con gran éxito algunas de sus novelas en Amazon. ¿Cree que el futuro está en los libros digitales? ¿O sigue creyendo que los de papel nunca desaparecerán?

El libro digital es el futuro.  Seguirán los de papel en menor cantidad, pero creo que llegará un momento en que todo será digital. Tienen más ventajas que desventajas.

14.Uno de los libros que más me ha impactado de los suyos fue El Legado. ¿Qué parte de la historia está basada en la realidad?

La correspondiente a la historia alemana y todo lo que ocurrió en la II Guerra Mundial. También una parte de la vida de Hitler.

15.Por último, tras agradecerle su dedicación, me gustaría que sintetizara en una única frase qué le aporta esta profesión.

Satisfacción. Aprendizaje. Contacto con mis lectores, no hay nada más agradable que recibir sus correos y llegar a desarrollar amistades, conocer personas de las que jamás habría tenido conocimiento si no fuese por haber escrito unas novelas.  Yo no la veo como una profesión, es más un pasatiempo, pues no vivo de ella. Aún ahora, el que me den el título de escritora me parece excesivo. 

Facetas


            ¡Buenos días! Sé que tenemos pendiente continuar nuestra querida historia de Los Cofres del Saber, pero es que he tenido una semana tan intensa que apenas he podido pensar en ello…. Así que si os parece haremos lo siguiente: ahora os cuento un poquito sobre la entrevista de mañana, el sábado os doy mis impresiones (aunque os aviso con antelación que no sé a qué hora podré colgar el post) y el domingo intentaré seguir con Sara e Ignacio. ¿OK?
            ¡Es que me he metido en tantas cosas para no acordarme de que no puedo andar que vuelvo a ir a 500 por hora! Y yo lo quiero de verdad es volver a caminar, a bailar, a valerme por mi misma…. Pero me quedan tantos meses para eso…. ¡Así que es mejor llenarme las horas con actividades intensas y no pensar mucho en la realidad! ¡Como mínimo no paso frío! Jejejejeje
            La verdad es que mi inspiración llevaba un año en tierra de secano, había perdido la esperanza, la ilusión y la alegría tras tantos años esperando a que algo mágico sucediera, así que mi instinto me llevó a volcarme en mi trabajo remunerado, en el baile, en la casa, en los niños, en las amigas, en el blog… ¡Así postergaba todo lo que tuviera que ver con la escritura!
            Quizás mi ligamento decidió romperse para darme una tregua y permitirme que Oros se acabara, porque fue quedarme quieta y empezar a escribir como una posesa, con las tramas pululando casi dejarme ni respirar. ¡Ahora tengo claro las secuencias de las tres novelas que me faltan para terminar la saga! ¡Y tengo clarísimo que voy a luchar para conseguir mi sueño!
            En mi faceta de entrevistadora he conseguido varios autores interesados en contestar a mis preguntas, aunque muchos a los que se lo he enviado ni me han contestado. Mañana voy a colgaros la de Blanca Miosi, una escritora que ha logrado emocionarnos con sus novelas. La Búsqueda, publicada por editorial Roca, se basa en la vida de su esposo, superviviente de Auschwitz. El Legado nos cuenta la influencia en Hitler de Erik Hanussen, considerado el mejor vidente de Berlín en su época. Recientemente ha publicado El Manuscrito en Amazón, donde lleva muchas semanas en lo alto de la lista de libros más venidos en español.
            ¡Así que mañana no os perdáis la entrevista! ¡Será súper interesante! Os dejo el enlace al blog de Blanca (enlace) para los que quieran conocer un poquito más acerca de ella.
            Mi otra faceta, como dice José Antonio, es la de “crítica literaria”. Lo pongo entre comillas porque no sé hasta qué punto puedo considerarme preparada para criticar a otros cuando todavía tengo mucho que aprender, pero lo que sí hago es intentar objetivizar mis impresiones.
            He leído varios libros de compañeros de blog y les he dado mis impresiones reales a cada uno de ellos, aunque es una tarea un poco difícil… Me estoy dedicando a leer libros de inéditos y de editados que quieren opinión de un lector, ¡y es algo que me encanta! Siempre he disfrutado leyendo….
            En el blog no pongo todas las reseñas, sólo os voy contando cositas, pero ayer Sergio me pidió que la escribiera y lo hice. ¡Pienso que entre todos debemos ayudarnos! ¡Así que ya lo sabéis! ¡Aquí estoy! Aunque el día que me den el alta y vuelva a la oficina no sé yo de dónde voy a sacar el tiempo para todo….
            ¡Mañana no os perdáis la entrevista!!! ¡Feliz día!

Reseña de El Ladrón de Compresas de Sergio G. Ros


           ¡Buenos días! ¡Estoy eufórica!! Ayer terminé la segunda novela de mi saga, puse aquel punto y final que por un lado me libera del yugo de la historia y por otro me da pena. Terminar significa rebajar la intensidad en la que mi cabeza se acerca a los personajes, a sus vidas, a sus desvelos. ¡Y siempre quiero más! ¡Mantener ese cordón umbilical! También me pasa cuando leo algo que me encanta y se acaba, mi cabeza se pasa días enteros pensando qué pasará después, analizando cada secuencia, diseccionando cada trama….
            Hoy voy a hacer una reseña del uno de los libros que un compañero bloggero ha decidido publicar en Amazon por el irrisorio precio de 0,89 euros. Últimamente muchos autores se lanzan a la publicación de libros electrónicos, una práctica que necesita de grandes esfuerzos personales para lograr un marketing decente.
            Sergio G. Ros, autor del blog El Alma Impresa, se ha lanzado a la piscina de Amazon con tres libros: El Valle del Demonio, Transmutación y El Ladrón de Compresas. Siempre he creído en la solidaridad entre inéditos, así que decidí comprar El Ladrón de Compresas (que está logrando colocarse en un alto lugar en el ránking de lecturas deAmazon) y escribir aquí mis opiniones. ¡Mucha suerte Sergio!

Enlace AMAZON

         El libro se engloba dentro del género de la novela negra. A pesar del título, que a priori no llama mucho la atención, la trama se entreteje con un buen ritmo que consigue despertar el interés del lector.
           Parte de un secuestro, el de Sofía Jiménez, una universitaria de veinte años. A partir de una borrosa fotografía que recibe un antiguo compañero suyo de instituto se desarrollan dos investigaciones paralelas: una a cargo de Mulero, un ambicioso policía que no se detiene ante la falta de ética, y la de Susana Ruiz, una joven e intuitiva inspectora de policía que avanza con más tino hacia la resolución del caso.
         En general El Ladrón de Compresas me ha resultado un libro ameno, fácil de leer y con un argumento sólido y bien explicado. Los personajes están bien definidos, aunque quizás necesitaría leer la historia corta que el autor menciona para entender de una manera más intensa la relación entre Susana y Eduardo.
            La idea de intercalar las impresiones de Sofía en primera persona me gusta, le da un toque de terror y realismo muy interesante. Vargas me resulta un tipo extremadamente peculiar y con una personalidad bien definida. Mulero borda su papel de ambicioso.
          El estilo está bien medido, igual que la largura de los capítulos, la suficiente como para proporcionarte información y dejarte con la intriga. Se hace fácil de leer, cosa que se agradece, y la historia es ágil.
            Lo único que quizás me gustaría es que fuera un poquito más largo, saber un poquito más acerca de las motivaciones del asesino, conocer su historia… Personalmente soy de las que establecen un vínculo con los personajes y a las que les gusta analizarlos desde todos los ángulos. ¡Aunque os recomiendo la lectura!
            

            ¡Feliz día!

Happy day


            ¡Buenos días!!!!! Hoy es un día en el que el amor triunfa… Bueno, como mínimo eso dicen, ¿no? Para mí es un día de celebrar que hace catorce años traje al mundo a mi precioso niño, aunque ahora eso de niño le queda un poco pequeño….
            El paso del tiempo es algo extraño, a medida que vamos avanzando hacia la incuestionable madurez nos percatamos de que los años anteriores se han fundido en la bruma de la memoria y aparecen sin una correlación exacta. Recordamos instantes, escenas, sentimientos, pero somos incapaces de sentir la estructura de las horas que han ido avanzando con nosotros.
            Evocar un recuerdo concreto puede traernos de nuevo aquel sabor dulzón que tanto nos encantó al probar un helado por primera vez, aquellas cosquillas inquietantes en el estómago que nos atraparon al conocer a nuestro primer amor (y al segundo y al tercero y….), el estrés del primer día de trabajo… ¡Nuestra mente es capaz de reutilizar todos nuestros sentidos para recrear el pasado!
            En mi caso ese compendio de imágenes y sensaciones que compone mi bagaje consigue ayudarme a tejer el mundo paralelo que mora en mis escritos y me acerca a sentimientos, texturas, colores, sonidos….
            Hoy dicen que triunfa el amor, aunque, como dice mi hermana, yo creo que el amor se celebra todos los días, porque la pareja hay que cuidarla desde principio a fin y se debe trabajar unidos para sortear los escollos del camino. ¡Siempre hay alguno!
            La verdad es que yo vi clarísimo que había encontrado mi media naranja cuando conocí a mi marido, y no, no tengo poderes como Pam Casas o Marta Noguera (protagonistas de mis novelas), sólo tengo intuición. Por eso aquel día, con dieciocho años y sin que existieran los móviles, me fui a una cabina de teléfono (estaba en Mallorca), marqué el número de mi casa y le anuncié a mi madre a bombo y platillo que acababa de conocer al hombre con el que me casaría.
            Como madre puedo entender perfectamente la reacción de la mía ante las palabras que había escuchado. La risa me llegó un poco ahogada desde el otro lado del hilo telefónico y yo, altiva, me enfadé y volví a repetir mi discurso, claro y conciso, con absoluta seguridad en mis palabras.
            Realmente fue así, cinco años más tarde me vestí de blanco y me casé, así que mi intuición fue cierta. El recuerdo de aquel día, yo de pie en una cabina bajo la casa en la que estaba viviendo en Mallorca, con el corazón cabalgando en mi pecho a una velocidad de vértigo y el sofoco de la emoción acompañándome, forma parte de mi gran baúl, aquel en el que guardo bajo llave mis momentos álgidos e intensos.
            El nacimiento de mi hijo también está ahí (y el de mi niña, claro). Y hoy celebramos catorce años desde ese día. ¡Uffffffffffff! ¡Qué mayor me hace eso! Acabo de mirar las fotos de Álex cuando era pequeñito y apenas levantaba cuatro palmos del suelo y me parece mentira que ahora sea una torre que emprende el camino a la adolescencia.
            Hoy me gustaría conminaros a todos a pasar un día genial, unos en pareja y otros en otra compañía, ¡de amigos o familiares! Hay tantas clases de amor… Se puede querer a los hijos, a los padres, a los hermanos, a los amigos…. ¡Y el triunfo de querer a alguien siempre está ahí!
            En mi casa vamos a celebrar un cumpleaños en familia y vamos a querernos todos mucho… ¡Desde que nació Álex así celebramos San Valentín!
            Os voy a contar un dato curioso… Tengo una amigo que se llama Valentín y el día en el que se casó Irene estaba naciendo, por lo que no pude ir a la boda. Así que cada uno de mis hijos tiene algo de él: uno el santo y el otro la boda. ¡Curiosidades de la vida!
            ¡A pasar un happy Valentine’s Day!