El despertar de Vladymir (la trama 47)


            ¡Buenos días! Hoy quería continuar con Vladymir y su descubrimiento del primer cofre, ¡a ver si me da tiempo! He ido a hacerme el análisis de sangre para la operación y me esperan en rehabilitación, así que ya veremos cómo voy a encajar la escritura del blog.
            ¡Voy a intentarlo! Habíamos dejado a nuestro príncipe valquio cerca de la cama donde su padre dormía la borrachera, con la llave que le había substraído del cuello, abriendo el cofre y recibiendo el saber ancestral que ocultaba.
            …Cuando la última letra se fundió en su mente Vladymir se levantó del suelo con una sensación de mareo acosándolo. En su mente sentía un cúmulo de información condensada en los párrafos que había absorbido del cofre, una información que deambulaba furiosa por su interior, descubriendo nuevas maneras de ver, de sentir, de escuchar.
            El cofre había vuelto a esconderse en su lugar. Vladymir acabó de cubrir el escondite con la alfombra, se levantó del suelo con una angustia extraña instaurada en sus entrañas y caminó zozobrando hasta la cama para colocar la llave otra vez en el cuello de su padre.
            El aire parecía viciado con un gas pesado que al introducirse por sus fosas nasales pesaba en la tráquea. Avanzó por el pasillo trastabillando, con un intenso dolor de cabeza y la vista emborronada por el procesamiento las nuevas facultades que le obligaban a parpadear sin descanso.
            Se agarró a la pared para conseguir mantenerse en pie. Su habitación se encontraba en el ala opuesta del castillo y no sabía si conseguiría llegar a ella sin desfallecer en mitad del camino. Sudaba copiosamente, sus músculos estaban flácidos, sentía un hormigueo intenso en sus circuitos internos, como si algo los estuviera modificando.
            Jadeando, con un ritmo cardíaco acelerado y una sensación de mareo intensa, logró arrastrarse hasta su cama. Se estiró sin desvestir, cerró los ojos y resumió en un sueño profundo donde todos y cada uno de los datos que había recibido su cerebro iban reconstruyendo la historia de los prigenios, los avances, los secretos que habían escondido en los cuatro cofres.
            Unas fiebres altísimas lo dejaron postrado en la cama durante cuatro largos días con sus cuatro largas noches. En el interior de Vladymir aquellos códigos genéticos que sus ancestros habían ocultado en el cofre fueron modificando su estructura interna, ampliando su capacidad de usar el cerebro, otorgándole nuevas facultades.
            Despertó de golpe. Fue como si de repente su vida se reiniciara, como si acabara de recibir un soplo de aire directo a sus pulmones que encendieran su conciencia. Se sentó en la cama completamente aturdido, con una percepción distinta de la realidad. Podía discernir con claridad todos los sonidos que lo envolvían, veía con una claridad pasmosa, ¡hasta era capaz de distinguir las motas de polvo en la alfombra!
            Durante los quince días siguientes fue haciéndose fuerte, sus músculos se desarrollaron, su cerebro se acostumbró a procesar las situaciones a una velocidad extrema, su carácter se fue endureciendo y la necesidad de encontrar los otros cofres empezó a acosarlo. Era como si todo su cuerpo necesitara absorber las letras que se escondían en los otros cofres, como si dependiera de ello, como si nada en este mundo fuera más importante que acabar la transformación que había iniciado….
            Bueno, parece que he tenido tiempo de todo. ¡Ya me diréis qué os parece!!!!! ¡Feliz día!!!!!!

Safe Creative #1203061253319

Ocupando el tiempo....


            ¡Buenos días!!!! ¡Llegó el lunes! La verdad es que dejar atrás dos días de descanso para reincorporarse a la vida laboral es duro, pero si pensamos en la suerte que tenemos los que podemos ir a trabajar quizás relativicemos la pereza de levantarnos pronto y afrontar la jornada. ¡Hoy en día tener un trabajo es casi como tener un tesoro! ¡Y hay que cuidarlo y mimarlo! ¡Cada día me lo digo a mí misma!
            Ahora que estoy de baja y todavía me falta la operación de rodilla para volver a hacer una vida parecida a la normal estoy dedicando el tiempo a cosas que antes eran impensables, pero que me llenan y me ayudan a pasar los días sin mucho movimiento fuera de casa.
            He vuelto a leer con aquella devoción que me ha caracterizado siempre. ¡Cada cuatro días empiezo un libro nuevo! Disfruto de la lectura, de sumergirme en vidas ajenas, en historias contadas por otros autores, con las páginas que me muestran mundos paralelos llenos de vida y color.
           El blog ocupa también una parte de mi tiempo, buscando autores para las entrevistas, preparándolas, enviándolas, publicándolas… ¡Y también me gusta seguir buscando temas para relatar! ¡Y continuar con Los Cofres del Saber!
            He vuelto a escribir a todas horas, con ansia y alegría, con intensidad, introduciéndome en las historias y ahondando en temas que me ayudan a definir los personajes. Es una ocupación que me absorbe y me hace feliz. Y cada día, cuando me levanto, miro la parte positiva de estar en casa y casi no poder andar bien. ¡He recuperado la ilusión perdida! ¡Y eso es lo mejor que me ha pasado este mes y medio!
            También ocupo mi tiempo haciendo de Comunity Manager de Donatzelli, la empresa de mi marido y mis cuñados, ¡y es algo fantástico! Disfruto muchísimo pensando las entradas en el blog, en Facebook, en Twitter,… Es una actividad que me llena y con la que estoy disfrutando.
            El único problema que le veo a medio plazo a todas mis actividades actuales es que cuando pueda volver a mi rutina laboral deberé buscar unan manera de encajarlas en el día a día… ¡Espero conseguirlo!
            Sigo pensando que tener trabajo es fantástico y que yo tengo suerte con mis compañeros, el ambiente y los lugares donde voy a trabajar. ¡Así que cuando el médico me diga que puedo volver lo haré con ilusión! ¡Y ya veremos qué pasa con todas mis otras actividades!
            De momento voy a avanzar con las novelas. ¡Ayer acabé el primer capítulo de la tercera de la saga! Para mí siempre es el capítulo más difícil, el que ha de enganchar a la persona que empieza a leer y que me ha de servir a mí para abrir la historia que mi cabeza empieza a vislumbrar.
            He dejado reposar la segunda novela, la que acabé hace poco. Creo que para corregir bien he de tomar distancia con la trama y la escritura en sí, de manera que cuando la retome pueda descubrir fallos de estilo. ¡Ahora me faltan opiniones! De momento sólo tengo una fiel y magnífica lectora: M. ¡Y ella me está ayudando a ver pequeñas imperfecciones!
            Ayer por la tarde estuve hablando por Whatsapp con M. ¡Es fantástica la tecnología! Ella en Berna, Suiza, y yo en Barcelona, ¡no importa la distancia! Hablamos sobre muchas cosas y me ayudó en muchísimos aspectos. ¡Gracias!!!!
            En estos momentos me gustaría tener más opiniones sobre Oros, más personas que se sumaran a una lectura con crítica realista al final, de manera que mi corrección pudiera contar con opiniones objetivas de potenciales lectores. ¡Aunque es difícil encontrar a voluntarios! También me gustaría contar con la opinión de mi agente y saber si continúo tocada por las Musas o segundas partes nunca fueron buenas…
            ¡Uffff! Todas estas dudas e inseguridades forman parte de acabar las novelas. A mí me producen sentimientos contradictorios, por un lado estoy satisfecha con mi trabajo y dedicación, pero por el otro me da miedo que el manuscrito sea flojo, que no cumpla con las expectativas del lector, que esté mal escrita,….
            ¡Feliz día!

Buscando autores para las entrevistas....


            ¡Buenos días! Hoy estoy completamente en blanco. Parece que algo retiene mis ideas, algo extraño y difícil de aplacar. ¡Llevo aquí sentada una larga media hora y no sé qué escribir! ¡Ufffff! Es uno de aquellos bloqueos de escritor de los que hablé hace poco…. ¡Así que perdonad si el post no está a la altura!
            El día se ha despertado gris, las nubes han ocupado un cielo que yo auguraba azul y cálido. El frío ha vuelto a irrumpir en Barcelona con menor fuerza que hace unas semanas, pero está ahí, esperando para calar en mis huesos cuando salga de casa. ¡Y yo me siento como el día! ¡Apagada, triste y helada!
            Normalmente estoy contenta y positiva. ¡Si hasta mis compañeros de trabajo me dicen que se echa de menos mi optimismo en la oficina! ¡Claro que también lo pueden decir para quedar bien! Pero yo me lo creo… ¡Jajajajaja! ¡Más vale mirar el vaso medio lleno! ¡Y ser feliz con lo que te dicen!
            Así que intentaré enumerar las cosas maravillosas que me están sucediendo últimamente a ver si mi visión negra del día va tornándose un poco más brillante. ¿OK?
            En primer lugar está la espectacular subida de visitas en el blog. ¿Os acordáis cuando sólo tenía treinta diarias? ¡Pues ahora la media está en 70! ¡Y últimamente he tenido muchos días de más de cien visitas! Es increíble y todavía no me lo creo… La verdad es que cada vez que veo la cantidad de personas que se interesan por mis palabras pienso que tarde o temprano volveré a las 30-40 diarias que para mí ya constituían un inmenso orgullo.
            He conseguido dos entrevistas más y ayer me pasé la tarde enviando propuestas a muchos autores. ¡Lo que pasa es que de cada diez que envío sólo me responde una persona! Pero he decidido que nada me detendrá, que el no ya lo tengo y que para conseguir un sí hay que intentarlo, ¿no? Así que ya me tenéis rastreando la red a la caza de escritores que quieran participar en mi iniciativa.
            Sé que mi blog es algo muy pequeño en comparación con los medios a los que muchos están habituados y que quizás es una pérdida de tiempo monumental para ellos pasarse media hora contestando mi cuestionario, pero si no lo intento nunca lo conseguiré y la ilusión es lo que me impulsa.
            ¡Me he pasado tantos años soñando! ¡Tantos deseando conocer a escritores famosos! ¡Preguntarles todas las cuestiones que he incluido en el cuestionario! Que ahora me emociona la idea de estar intentando cumplir ese sueño. ¡Forma parte de aquellas ilusiones infantiles que quedaron postergadas en el limbo de la disortografía!
            Creo firmemente que la perseverancia es el único motor que impulsa a caminar hacia delante con firmeza y constancia para alcanzar una meta. Mis metas son muy claras y, aunque en momentos he desfallecido, el resurgir del tesón siempre me ha acompañado en las curvas intrincadas que llevan hacia la cima.
            Por eso ayer me pasé dos horas enviando propuestas a mis escritores favoritos, a muchos de los que admiro y llenan mis estanterías con libros que han calado hondo en mi interior, aquellos que llevaré siempre conmigo y que forman parte de mi bagaje.
            A pesar de que muchas propuestas se van a quedar ancladas en el mail y nunca van a recibir consideración por parte de los autores, yo siempre pensaré que ha valido la pena intentarlo, que todos deberíamos ser solidarios y ayudarnos los unos a los otros y que me encantaría recibir ni que sólo fuera una respuesta, una de aquellas que te alegra el día y te demuestra que no todo el mundo es igual.
            ¡Estoy cruzando los dedos! ¡A ver si sirve para conseguir alguno de mis propósitos! Quizás la Diosa fortuna me sonría con correos electrónicos maravillosos….
            ¡Feliz domingo!            

¡Gracias Alberto! ¡Gracias compis de baile!!! :-)


            ¡Buenos días!!! Hoy tenía varios temas que tratar deambulando por mi cabecita, esa que no para ni un momento y a la que no le gusta dejarme dormir, pero me he levantado y he encontrado algo maravilloso en mi correo del Facebook y estoy tan emocionada que hasta he derramado alguna que otra lagrimita.
            Sí, ya sé que soy demasiado sensiblera y que cualquier cosa emocionante me despierta el lagrimal, aunque hablemos de una emoción tonta, pero qué le vamos a hacer. ¡Si lloro con las copas del Barça y no me gusta el futbol! ¡Y cuando miro una película un poco ñoña mi hija va tocándome las mejillas para ver si están húmedas! Así que llorar no me cuesta, pero para hacerlo he de ver algo que me toque la fibra sensible, algo que me emocione de verdad, algo que despierte esas lágrimas saladas que anidan en mis ojos. Y entonces, ala, ¡a llorar como una tonta!
            Que me encanta bailar ya lo sabéis todos y que echo tantísimo de menos mis cuatro clases semanales también. ¡Si últimamente hasta me pongo a mover el cuerpo estirada en el sofá! ¡Y abro el Spotify para mover el esqueleto de cintura para arriba! Bueno, eso lo hago cuando no hay nadie en casa. ¡A ver si se van a pensar que me falta un tornillo!
            La semana pasada me puse a bailar en el coche. Mi hija había grabado un CD con músicas actuales y salió la del David Getta, una que Alberto nos pone mucho en la clase, y me puse a moverme dentro del coche. ¡Mi marido me hizo parar! ¡Me dijo que le distraía, que así no podía conducir! Pero es que cuando escucho canciones movidas mi cuerpo exige baile….
            Esta mañana, cuando he abierto el FB me he encontrado con una magnífica sorpresa, ¡un vídeo que me ha grabado Alberto (mi profe) con una clase de baile! He vuelto a ver el interior de la sala, a mis compañeras, los pasos nuevos que ha preparado, las sonrisas, los movimientos,… ¡Ufffff! ¡Ya lloro otra vez!
            Al final del vídeo me decían cosas y yo me he sentido transportada de nuevo a la clase, con ellas, a mi sitio al lado de Alberto…. ¡Gracias chicas! ¡Gracias Alberto! ¡Creo que hoy voy a tener una sonrisa perenne en la cara!
            Ahora voy a acabar el post, a colgarlo y a aprenderme los pasos de memoria. A ver si cuando regreso a mi sitio hago el ridículo… ¡Son unos pasos chulísimos! ¡Y también dificilísimos! ¡Jo! ¡A ver si el día que pueda volver a bailar he desaprendido todo lo que sabía!
            Chicas, ¡sois las mejores! ¡Os movéis perfectas! ¡No os equivocáis! ¡Así que sois la bomba! Os he mirado a todas, una por una, y es fantástico cómo seguís la coreo. ¡Incluso os he visto sonreír!!! He de admitir que echo mucho de menos las charlas en el vestuario, los momentos antes de entrar en la clase, sentadas en el sofá rojo de la entrada, los estiramientos en la barandilla, los cotilleos, las risas…. ¡Gracias por acordaros de mí!
            Alberto, ¡qué pasos más chulos! Se nota que te gusta darnos clase y ayudarnos a mejorar. ¡Me he sentido ahí! ¡Casi he ocupado con la mente el sitio de tu derecha! ¡Aunque mis pies iban un poco traspuestos! ¡Jajajajaja! Pero he puesto las caras de siempre: como si hubiera mordido un limón cuando me equivoco, sonrisa cuando saco el paso, enfado cuando se resisten,… ¡Gracias por el vídeo! ¡De verdad que me ha hecho muchísima ilusión!!!!!!
            ¡Un beso a todas y a Alberto!
            ¡Y para el resto, feliz día!!!!!!!

Impresiones de la entrevista a JJ Hernández!


            ¡Buenos días! ¡Llegó el fabuloso viernes! De antemano os deseo a todos un feliz fin de semana. El viernes es un día mágico…. ¡Es la antesala a dos largas jornadas de descanso! Cuando voy a trabajar en viernes no me saco la sonrisa de la cara, porque sé que a la hora de salir tengo dos días libres…
            Estoy muy agobiada con los misterios del blog, la verdad. El lunes me enfrenté a un incomprensible cambio de diseño y ayer muchos de los posts habían desparecido y sólo quedaba de ellos el título. ¡Suerte que guardo copias de todos ellos en el Word! Pero estoy preocupada, ¿puede la persona que me lo piratea cambiar mis palabras? Si es así deberé abandonar… Pedí ayuda a un conocido, pero no me ha contestado a los mails. Por favor, si veis algo raro en algún post, avisarme.
            ¡Me haría mucha rabia tener que dejar el blog!!! ¡Y más ahora que el contador de visitas ha alcanzado un ritmo brutal! ¡Ayer la entrevista a JJ trajo 153 visitas! Así que en ese sentido estoy muy contenta y os doy las gracias por estar ahí. Ahora tengo dos entrevistas más preparadas…. ¡A ver si os gustan!
            Las respuestas de JJ fueron sinceras y medidas, cosa que les dan una dimensión muy interesante. Como la mayoría de escritores a los que he preguntado la avidez por la lectura surgió de pequeño, cuando descubrió los maravillosos mundos que se ocultan en las páginas de un libro. Yo siempre he creído que para poder escribir se ha de leer mucho, es la manera de ayudar a tu imaginación a encontrar una vía de salida hacia las hojas en blanco.
            Es curioso que JJ escriba a máquina. ¡Eso es bastante nuevo entre los entrevistados! El ordenador te permite ir adelante y atrás con facilidad, mientras que en la máquina de escribir has de corregir reescribiéndolo todo, así que es un trabajo más duro. Ahora me imagino a JJ sentado en su habitación, con la máquina de escribir, como si estuviéramos en una de esas películas donde retratan al típico escritor. ¡Yo con una máquina de escribir no apretaría ni una tecla! ¡Ufff! ¡Con las veces que me equivoco al teclear no acabaría ni en tres años!
            Estoy totalmente de acuerdo con JJ que las historias es mejor que vayan tomando cuerpo a medida que avanzan. ¡Parece que me haya leído la mente! Yo también creo que lo maravilloso de crear es no saber qué va a pasar a continuación. Aunque algo de idea de por dónde irán los tiros hay que tener antes de lanzarse a la piscina de la creación…
            También coincidimos en dos puntos importantes para mí: la soledad del escritor ante su tarea y el alma que queda impresa en los folios. Crear es una tarea solitaria, aunque vives inmerso en unos mundos imaginarios que te acompañan a todas partes, la gente de tu alrededor no puede enriquecerse con ellos si no lee lo escrito y muchas veces tu cabeza está llena de ideas que todavía no has plasmado en el manuscrito.
            En cuanto al alma del autor… ¡Inevitablemente se puede descubrir mucho acerca de quien escribe a través de sus páginas! ¡Es imposible no dejar la huella de tu personalidad impresa en tus novelas! Los personajes reaccionan como tú te imaginas que reaccionarías, hay situaciones que reflejan algunas de las que tú has vivido, si tienes algún tema recurrente que te preocupa tarde o temprano se plasma en las hojas,…
            Para terminar con mis impresiones me gustaría mencionar que la sinterización del aporte de la profesión que ha hecho JJ me resulta perfecta. ¡Escribir es maravilloso! ¡Y aporta un sinfín de experiencias que jamás encontrarías en otro lugar!  
            ¡Os deseo un feliz día!

¡Entrevista a JJ Hernández!!


1.¿Cuándo supo que quería dedicar su vida a las palabras? ¿Cómo lo supo?
               
Desde niño me gustó mucho leer, recuerdo que muchas veces, cuando los libros acordes a mi edad me aburrían, pedía a mi hermano alguno de los que leía él, y uno de esos libros fue “La llamada de lo salvaje”, de Jack London. Cuando leí esa novela, supe con certeza que quería escribir algo tan maravilloso como aquello.
Al principio no pensaba que fuese a escribir nunca una novela, pero pasé años escribiendo pequeños relatos. Cuando estaba en el instituto, uno de esos relatos no me dejaba dormir, lo reescribía una y otra vez hasta que finalmente, supe que era una novela lo que quería escribir.

2. ¿La imaginación ha formado parte de su vida desde pequeño? ¿Escribía ya en libretas o en folios?

He sido un lector ávido desde mi infancia, creo que esa pasión por la lectura me permitió desarrollar una imaginación muy poderosa, o tal vez mi imaginación era la que me exigía leer sin parar.
Desde niño he disfrutado mucho usando sólo mi imaginación, incluso hoy día sigo haciéndolo.
Empecé en los cuadernos del colegio, usando páginas que luego arrancaba. Pasé a tener una libreta para mis relatos y al final, cuando me compraron una máquina de escribir, empecé a hacerlo en folios que grapaba y guardaba en una carpeta.

3.  Cree que la creatividad es innata a las personas o que se puede cultivar?
                              
Se nace con ello, sin lugar a dudas, aunque eso no significa que realmente te sirva de algo, porque tienes que desarrollarlo de la forma adecuada para sacarle provecho.
Cuando se quiere ser escritor, creo que no hay que pensar nunca que ya se sabe todo, o se tiene todo lo necesario. No se trata de escribir mejor o vender más que nadie, sino de conseguir expresar lo que tenemos en la cabeza de la mejor manera posible, y eso sólo se consigue a base de cultivar un talento con el que ya contamos.

4. A la hora de sentarse a escribir, ¿tiene un lugar predilecto? ¿O puede hacerlo en cualquier sitio?

Puedo escribir una novela en cualquier sitio, aunque prefiero mi habitación. Lo que no puedo hacer es escribir a mano o a ordenador, necesito mi máquina de escribir.
Todas mis novelas están escritas a máquina, el golpeteo contra la hoja de papel me ayuda a relajarme, y poder pasar los dedos sobre el texto impreso, me encanta.

5.  ¿Escucha música mientras escribe? ¿O para inspirarse? Si es así, dígame qué tipo de música le gusta para cada circunstancia.

Todo depende de lo que esté escribiendo, ya que hay veces en que me pongo música y otras, una película para escucharla de fondo.
No puedo decir que me guste un estilo concreto, sólo me atraen canciones de distintos grupos, desde metal hasta música clásica. Escucho varias canciones durante horas, una y otra vez, y cuando me canso, pongo otras.
Cuando escribo escenas de acción, batallas o similares, entonces sí que prefiero una música concreta, escogiendo gothic metal casi siempre.

6.  ¿Sigue algún patrón a la hora de crear? ¿Sigue un horario pre-establecido? ¿O simplemente espera a que le sobrevenga la inspiración para sentarse a escribir?

Me siento ante la máquina, coloco un folio en blanco y lo miro. Escribo un par de líneas y luego todo viene solo, hasta que se me acaben las ideas.
No tengo un horario, aunque para no molestar, intento evitar la escritura nocturna cuando en casa se han ido a dormir.
Normalmente me voy a la cama y al levantarme, ya tengo ideas para escribir. Sólo escribo cuando estoy inspirado para ello, y si no puedo seguir con mi proyecto, al menos trato de escribir un relato, lo que sea para no encallarme.

7.  ¿Trabaja con esquemas previos, fichas de personajes y subtramas o se lanza a escribir a partir de una idea?

Nunca planifico nada, eso me resulta tremendamente aburrido. Siempre he pensado que si tengo una idea, tengo que recordarla hasta el momento que tenga que usarla, si no, no era tan buena.
La parte que más me gusta de escribir, es crear. Escribo porque me gusta leer, y a nadie le gusta leer un libro cuyo final conoce. Prefiero dejar que los personajes actúen. Al empezar una nueva novela, nunca sé qué pasará a continuación, ni siquiera puedo aventurar qué personajes aparecerán, y eso me encanta.
Escribir así a veces provoca datos contradictorio, por lo que voy anotando los datos que quiero cambiar, como una pequeña guía para el momento de pasar al ordenador y corregir, pero mientras escribo a máquina, todo es improvisado.

8. Cuál sería su consejo para todos los que escribimos y seguimos en la sombra?

Nunca he pensado que esté en posición de dar consejo a otros escritores, ya que no tengo ni la edad y ni experiencia suficiente, pero si diese uno, tras ver todo lo que he visto a los noveles, mi consejo sería este: No tener en la cabeza escribir algo porque puede venderse bien.
Cuando escribo, lo hago por placer, escribiendo lo que quiero, lo que me gusta a mí. Al empezar una novela no tengo en mente editarla, sólo escribirla y hacerlo de la forma que más me llene. No me gusta meterme presiones innecesarias con algo que amo tanto como la escritura, y no lo aconsejo.

9.Cómo logró publicar su primer libro? A todos los escritores noveles nos interesa conocer de primera mano si nuestros desvelos también han acosado a los editados.

Tuve una suerte inmensa en ese aspecto. Muchos escritores hablan de cartas de presentación, propuestas literarias y estudiar el panorama para mandar la obra a todas las editoriales que puedan estar interesadas.
Mi primera novela la envié a una editorial, sólo a una. No tenía prisa por editar, escribía a mi ritmo mientras esperaba y me dijeron que editarían, pero cobraban al autor y, entendiendo que en tan poco tiempo ni la habían evaluado, les dije que no me interesaba la coedición.
Encontré en un foro una editorial que acababa de abrir, les mandé la novela y, en mi segundo intento, con una presentación mediocre por mi parte, la aceptaron.
Creo que mi pasividad ante este tema me ayudó de alguna forma, porque eso me permitió decidir a quién mandaba la obra y cómo lo hacía.

10.¿Cuáles son sus libros imprescindibles? ¿Aquellos que le han hecho vibrar?
                                      
La llamada de lo salvaje y Colmillo Blanco, dos novelas de Jack London que son muy importantes para mí por la forma en que me marcaron en mi juventud.
Destacaría también la trilogía del elfo oscuro, de R. A. Salvatore, libros con los que empecé a entusiasmarme por la fantasía.
Son títulos que destaco entre todos los libros que me han gustado, tal vez por lo mucho que me han marcado.

11. En muchos momentos, al sentarme frente al ordenador, siento la soledad del escritor. ¿Usted cree que plasmar nuestros mundos paralelos en el papel es un camino solitario?

Siempre lo he visto así, la verdad es que nunca he sido el tipo de persona que asiste a todos los eventos y sale con los amigos cada fin de semana. Prefiero la soledad para poder estar con mis personajes.
Soy una persona solitaria, llena de manías y hábitos extraños que prefiere aprovechar el tiempo delante de la máquina de escribir a cualquier otra cosa, lo que siempre me ha mantenido un poco apartado de lo sociable.

12. Sus dos libros publicados forman parte de una saga llamada Los Diez Reinos y muestran un mundo imaginario. ¿En qué se ha inspirado para crearlo?

Empezó como un relato más, pero cada vez que lo reescribía, veía que quedaba corto, y empecé a darle forma. Me gustaba mucho la trilogía del elfo oscuro, por lo que mis primeros personajes tenían parecido con los protagonistas de esas obras. A medida que la saga crecía me iba alejando de ese modelo, tomando uno propio, modificando esos primeros personajes para adaptarlos, pero manteniendo, a modo de tributo hacia Salvatore, un personaje que usa las mismas armas que el elfo oscuro.

13. ¡Cuéntenos sus futuros proyectos literarios!
                                                            
Tengo ideas, pero no muchos proyectos. Estoy trabajando en una nueva novela de fantasía épica en la que intento trabajar cada día. En un futuro me gustaría alejarme un poco de la fantasía para probar otros estilos que me empiezan a atraer, principalmente el terror. Sin embargo, nunca sé lo que escribiré hasta que empiezo a escribirlo, así que me centro en lo que tengo en mente, fantasía épica con un estilo cada vez más cercano al terror.

14.  Siempre he creído que a través de las páginas de un autor puedes llegar a su alma. ¿Está de acuerdo conmigo?
                                      
Estoy de acuerdo, inevitablemente, un fragmento del escritor se queda atrapado entre las páginas de su obra. Sobre todo pasa con los noveles, que empezamos muchas veces escribiendo lo que nos pide el corazón, y más fácilmente dejamos esa huella.
                      
15.  Por último, tras agradecerle su dedicación, me gustaría que sintetizara en una única frase qué le aporta esta profesión.

Me permite entrar a un mundo lleno de emociones que no se pueden vivir de otra forma, experiencias maravillosas y, sobre todo, de historias que merecen ser contadas.