De la A a la Z. La F.


¡Buenos días! Esta mañana me he levantado muy pronto para ver el final de temporada de una de mis series favoritas (vale, de la favorita del mundo mundial) y se me ha quedado cara de tonta con ese final. De verdad, pensaba poner mañana una entrada llamada ¿y ahora que voy a hacer con mi vida? Pero no sé ni si volveré a ver el capítulo y menos si no hay temporada cinco. No me ha gustado, me ha dejado enfadada y esperaba fuegos artificiales, la verdad.
Vamos a la entrada de hoy. Toca la letra F y esta ha sido súper fácil, la verdad.

Una Serie



La fama cuesta y aquí vais a empezar a pagar con sudor.
Es La Frase, así, en mayúsculas. ¿Quién de mi quinta no recuerda las tardes pegados al televisor viendo a los bailarines de Fama aprendiendo en la Escuela de Arte de Nueva York? Las palabras de Lydia eran el pistoletazo de salida del capítulo y era una serie que veíamos en familia, todos sentados en el sofá, felices de compartir esos momentos.
A mí me apasiona el baile y me encantaban las desventuras de los personajes, descubrir cómo aprendían, verlos luchar por superarse.

 Una película



Siguiendo con el baile llegamos a una de las películas que más veces he visto en mi vida. Flashdance. Es de la misma época que Fama y se llenaba de muchos ingredientes parecidos. Aunque Footlose, con un Kevin Bacon bailarín que me encantó y Fiebre del sábado noche, con nuestro alucinante John Travolta también compitieron por esta categoría, creo que la historia de Flashdance se merece el premio. Y la mejor escena, la última, cuando Alex se presenta ante un tribunal y ha de bailar para que la acepten en la academia. ¡Es mi preferida!

Un libro



¿Sois fans incondicionales de la serie Outlander??? Recuerdo cuando hace ocho años descubrí el primer libro. Fue como una revelación casi mística porque me encantó la historia, la pluma de la autora, su capacidad por meterme en la piel de unos personajes alucinantes y de transpórtame con ellos a una tierra lejana, atrás en el tiempo, a un lugar casi mágico.
Forastera es un libro de setecientas sesenta y ocho páginas, un tocho vamos, pero me lo leí en menos de cuatro días. Todavía no tenía lector electrónico y cuando me lo dieron fue con los otros seis de la colección publicados hasta entonces. Me los leí todos en menos de un mes. Quizás por eso soy una fan incondicional de la serie.

Una canción


En la playlist de Perdida en la niebla hay una canción muy especial para mí. For your eyes only, de la película con el mismo nombre de James Bond. Solo para tus ojos.
Cuando conocí a mi marido fue una de las primeras canciones que escuchamos juntos y un día, cuando ya llevábamos un tiempo saliendo, salió a la conversación esa típica necesidad de encontrar nuestra canción. Los dos nos giramos y decidimos esta, porque nos encantaba. Desde entonces cada vez que suena decimos: mira, nuestra canción.

El viernes salió una preciosa reseña de No puedo vivir sin ti de la mano de Blue, la administradora del blog Los mundos de Blue (enlace). Cuando leo opiniones así sé por qué me dedico a escribir. ¡Gracias por leerme!
¡Feliz día! J

La vida es bella


¡Buenos días! Hoy cambio el karma me odia por la vida es bella, ¿ok? Y es que esta mañana me he levantado con la noticia de que al fin mi libro está a la venta y me ha hecho muchísima ilusión descubrirlo.
A ver, soy una persona con un carácter voluble, quizás por eso ayer estaba ansiosa, aunque también se ha de reconocer que cuando algo se retrasa así sabiendo que hay gente esperándolo pone de los nervios.


Esta mañana, sin embargo, cuando he abierto los ojos he visto esto (enlace) y casi salto de alegría, ya que he pasado una noche horrible por temas de trabajo y me ha alegrado descubrir que todo al final encuentra su solución.
Decir que estoy agobiada por la publicación de esta novela es ser demasiado precavida. ¡Estoy aterrada! No es como las otras de la serie, no tiene tanto tira y afloja ni unos personajes indecisos ni una trama de jugar a conocerse hasta que llega el primer beso.


En Cuando estoy sin ti ya se conocen, ya sienten el flechazo, ya tienen un primer acercamiento, pero él desaparece de escena durante un año. ¿Podrá conquistarla al regresar? ¿O el carácter fuerte de Steff lo hará complicado?
Estos dos personajes tuvieron una química especial desde el principio y a medida que avanzaba en la novela de Luke y Kristie tuve claro cuál era su desarrollo futuro, cómo iban a interactuar después de un año separados y cómo su explosividad les iba a encontrar.
El resultado… Un libro diferente, una historia donde el pasado y los traumas de ambos están presentes, pero con una carga pasional demasiado intensa, una pareja con choques constantes debido a sus formas de ser y una trama llena de intensidad en otros aspectos.


Quizás necesitaba distanciarme de la relación más melosa entre Julia y Zack, darle una vuelta de tuerca a las posibilidades de la romántica, descubrir cómo dos protagonistas con ese carácter tan fuerte pueden vencer los obstáculos y las barreras que les separan y explorar su pasión con esa fuerza arrolladora que me atrapó durante el tiempo de escritura.
Y sí, tengo un miedo atroz a ese cambio en la serie, a esa historia que a mí me pareció intensa. ¿Y si no les gusta a las lectoras? ¿Y si la encuentran demasiado fuerte? ¿Y si echan de menos el tira y afloja?


Supongo que esta clase de miedos son lógicos al encontrarme con una nueva publicación.  Solo he de aprender a controlarlos y todo saldrá bien.
Por suerte siguen apareciendo reseñas de mis libros y muchas son buenas, como esta de No puedo vivir sin ti en el blog Interpretadoras de letras (enlace). Para mí fue la novela más intensa de escritura y me alegra haber llegado al corazoncito de algunas lectoras. Aunque me da pena dejar atrás a Julia y a Zack… Y sí, el final es duro, pero da pie al resto de la serie.
¡Feliz día! J

Estoy segura de que el karma me odia


¡Buenos días! Estoy segura de que el karma me odia. Vale, esta frase es de Mi vida sin ti, se la dice Kristie a Steff en un momento importante para ellas, tras una confesión que da demasiadas pistas acerca de los sentimientos de la hermana mayor y quizás de cómo va a seguir su vida.
Pues ahora la hago mía porque no entiendo cómo tengo tan mala suerte en mis últimas publicaciones. No puedo vivir sin ti tardó meses en llegar en papel, Cuando estoy sin ti no conseguimos que aparezca en Nubico y ahora Mi vida sin ti también parece gafada…  
Ayer debía salir la quinta de la #SerieSinti a la venta, la de Steff y Swan, la que más quebraderos de cabeza me ha creado porque me costó mucho tiempo estar convencida de la historia y la reescribí hasta la saciedad. Es una historia más subidita de tono, más llena de pasión, más complicada e escribir. Quizás por eso estoy más nerviosa con ella.


Me levanté emocionada, cada publicación es como tirar una moneda al aire y ver si va a salir cara (¿le digo a Siri que tire una moneda como Julia? #CDTEAT #NPVST #Zaclia). Pero las horas pasaron con mil mensajes preguntándome por la novela y sin su aparición en Amazon.
Cuando pregunté a la editorial me explicaron que el archivo estaba procesándose y que durante un par de días tanto la Web como el correo de prensa, desde donde lanzan la promoción y gestionan las colaboraciones, iban a estar en mantenimiento.
Y aquí estoy yo el día después, sin rastros de la publicación en Amazon, sin promoción, sin colaboraciones y sin poder contestar con una fecha exacta en la que Mi vida sin ti estará a la venta. En principio saldrá durante el día de hoy, pero como el karma me odia no tengo claro cuándo será.
¿Os apetece volver a leer la sinopsis?



Ha pasado un año desde que Swan y Steff se separaron tras una amarga discusión. Entre ellos existía una atracción de alto voltaje, nada impedía que se enzarzaran en batallas verbales cada vez más crudas y acabaran besándose con una pasión desbordante. Pero Swan se frenaba a tiempo, antes de cometer una locura porque había demasiados obstáculos insalvables.
Sabe que hizo lo correcto, pero no ha pasado ni un solo día sin que esa decisión le pesara. La desea, la recuerda a cada segundo con una necesidad furiosa de tenerla y no puede renunciar a ella ni un día más. No sabe si podrá recuperarla y eso le desgarra el alma.
Durante su año en California ha conseguido dejar atrás la caída libre autodestructiva en la que se sumió al perder a Tess, sus sesiones cada vez más duras de sexo, las peleas y el alcohol. Ahora está dispuesto a ir a por Steff, cueste lo que cueste. Y nada le detendrá.
Cuando el destino les reúne de nuevo en un concierto de la banda de Julia, ella se muestra irritada y sin deseos de perdonarle a pesar de su creciente atracción hacia él y del deseo descontrolado que la posee al verlo. La tensión sexual entre ellos reaparece con fiereza, acercándoles, dejándoles claro que a pesar del tiempo transcurrido siguen deseándose y arrastrándolos por las turbulentas aguas de la pasión.

¿Y unas cuantas frases de la novela para animaros a esperarla con más ansia?



«—No cambies de tema… —Me coloca un mechón tras la oreja—. ¿Vas a comportarte cuándo vuelva Swan? Necesito saber que la cena de bienvenida o la fiesta o cualquier celebración familiar a partir de ahora no se convertirá en un ring entre los dos.
—Voy a ser una niña buena. —Le pongo morritos deshaciéndome de los últimos vestigios de su recuerdo—. Prometo no hablarle a Swan e ignorarlo durante el resto de mi vida sin poner a los demás en ningún aprieto. Seré un témpano de hielo con él y la de siempre con el resto.
—Steff… —Levanta las cejas.
—No tengo ganas de darle más vueltas. Yo quería un amor secreto, prohibido, conseguir que un tío me hiciera estremecerme y me acelerara el pulso con su presencia. Deseaba cosquillas en el estómago cuando lo viera, temblar si me rozaba y vivir la historia más bonita del mundo. Y encontré al tío de mis sueños, mi gran amor. Pasé dos meses de infarto a su lado, cada beso era como mil de otro tío y me daban igual sus idas y venidas porque sabía que tarde o temprano iba a volver a mí. —Recupero el resuello con una honda inspiración—. Pero me dejó llevándose mi idea romántica del amor».



«—He vuelto dispuesto a hacer las cosas bien contigo. —Arquea los labios en una preciosa sonrisa—. Mi vida sin ti es una mierda Steff, nunca volveré a marcharme de tu lado. Fue una de las decisiones más jodidas de mi vida porque estoy loco por ti. ¿Cómo quieres que me arrepienta de estar contigo con lo que me costó arrancarte un te quiero? No volveré a desaparecer de tu vida, a partir de ahora me voy a convertir en tu sombra. Creo que hasta me suplicarás un poco de espacio porque voy a coserme a ti».



«Suspiro con exasperación.
—¡Estoy enamorada de ese imbécil! —admito con rabia—. Quería enamorarme de un tío que me hiciera sentir cómo cada pedacito de mi cuerpo se licuaba con solo mirarle a los ojos y al encontrarlo se largó dejándome hecha una mierda. Swan me deja sin respiración, el aire de la habitación desaparece cuando él entra y no pienso en otra cosa que en llevármelo a un cuarto oscuro para arreglar lo nuestro sin hablar demasiado. ¡Pero no puedo perdonarlo así de fácil!
—¿Te oyes? —Sonríe mordiéndose el labio—. Ahora las excusas las pones tú. Ya no hay ningún problema para salir con él, solo tu tozudez. ¿Le amas de verdad?
—Más que a mi vida.
—Entonces, ¿dónde está el problema? Ha venido a por ti, vuelve a casa el lunes, no ha dejado de buscarte en toda la tarde y entre vosotros hay una tensión difícil de solucionar sin una cama. Ve a por él Steff, no dejes escapar la felicidad o te arrepentirás.
Asiento, suspiro y camino hacia la puerta del baño, a un metro hacia la izquierda.
—Pensaré en lo que me has dicho —digo antes de abrir la puerta».



Solo os dejo las preguntas del millón: ¿Podrán Steff y Swan superar el año de separación? ¿Les volverá a asaltar esa pasión de antes? ¿O se separarán sin remedio?

Espero que podáis contestarlas pronto, muy muy pronto.

¡Feliz día! J

Mi vida sin ti, hoy a la venta

¡Buenos días! Hoy se publica Mi vida sin ti, una historia diferente a las anteriores, con unos protagonistas fuertes, pasionales, llenos de fuego y que llevan un año separados, amándose en la distancia, sin olvidarse.
Escribirla fue algo mágico porque se nutrió de sentimientos internos, de intensidad, de sensaciones. Y es que Swan y Steff me invadieron el alma de tal manera que necesitaba darle fuerza a su historia.
Hace poco en Red Apple Ediciones me pidieron que escribiera una carta a los lectores para presentar la novela y me apetece compartirla con vosotros:



Estimados lectores,

Cada vez queda menos para terminar la serie y con esta entrega se inicia la recta final para dejar atrás los personajes que han significado tanto para mí.  Mi vida sin ti es una novela diferente porque hay más escenas subiditas de tono. A pesar de conservar la estructura y la esencia de la serie, sus personajes son más intrépidos en algunos temas y tienen un grado de pasión que me alcanzaba hasta a mí mientras escribía. 


Hay personajes que me marcan, palabras que necesitan transmitir cada uno de mis sentimientos e historias que me invaden por completo. Swan fue un claro desafío desde el principio. Le di vida con la trilogía que inicia esta serie. Debía ser un secundario, nada más, pero con el paso del tiempo cobró vida en mi mente, se apoderó de mis neuronas y creció hasta darme una visión clara de que necesitaba su historia y más con el trágico final de Tess.
Swan se merecía a alguien como Steff, una mujer llena de vitalidad, fiera, alegre, con ese temperamento arrollador, la sonrisa siempre en su cara, la positividad y los deseos de luchar hasta el infinito y más allá por su amor.


En Cuando estoy sin ti sentí la fuerza arrolladora de esa pareja, esa tensión sexual que se creaba al estar juntos. Esa fue mi premisa a la hora de iniciar esta historia porque mi forma de escribir es tirando de los sentimientos hasta convertirlos en una parte importante del texto. Y los suyos eran electrizantes.
Espero que sintáis esas emociones crecer en vuestro interior al leer las páginas y les cojáis tanto cariño como yo.

¡Gracias por acompañarme en esta aventura!

Pat


Me encantaría compartir con vosotros cada una de mis historias, descubrir si os llegan al corazón, acompañaros en la aventura de los personajes y conseguir despertar algún sentimiento en vuestro interior. ¡Mil besos!
¡Feliz día! J

De la A a la Z. ¡La E!


¡Buenos días! Llegamos al lunes… Esta mañana me he levantado con mono de mi serie y he visto el capítulo acompañada de un nuevo miembro provisional de la familia. Mi hija nos trajo un perrito para que lo acojamos mientras le buscan una familia que lo quiera adoptar para siempre.
Vamos con la entrada de hoy llamada De la A a la Z. Hoy toca la letra E.

Un libro


Aquí solo puede ser uno porque durante muchos años fue mi preferido y ahora sigue presidiendo la élite, aunque ya no está solo en la cúspide.
El ocho, de Katherine Neville.
Recuerdo con mucho cariño el día que mi padre llegó a casa con este libro. Ya de niña era una devoralibros, la lectura ocupaba la mayor parte de mi día y solía buscar material en las estanterías de mi abuela, llenas de romances de la Inglaterra victoriana.
La lectura de El ocho fue un cambio impresionante para mí, gracias a él descubrí qué quería escribir cuando fuera mayor. Y al principio fue así, me decanté por el los thrillers históricos con un punto de paranormal. El tiempo me ha llevado de vuelta al romance…

Una serie


En este punto he tenido controversias… Me gustan varias series empezadas con esta letra, pero solo me puedo quedar con una, así que he decidido poner El internado porque es la primera que me vino a la mente cuando planteé la entrada. Y es que, ¿quién no recuerda ese amor de película entre Julia e Iván? ¿O el de Carol y Marcos? ¿O los mil giros de guion?
Quizás es que todavía tengo alma de adolescente…

Una película


Escribo romántica, así que solo puede ser la película de las románticas por excelencia. El diario de Noa. ¡Bua! La he visto tantísimas veces que casi me sé de memoria los diálogos (aunque no tanto como los de #Jaspenor…). Es una historia preciosa y los actores consiguen emocionarme cada vez, a pesar de conocer hasta la última coma de lo que va a suceder.

Una canción


Every breath you take. The police nos regala una preciosa balada que durante mi Juventus escuché hasta la saciedad. Quizás por eso la usé cuando hablaba del pasado de Matt en Un último día conmigo, cuando recuerda las tardes con su hermana y nos humaniza un poquito al personaje.

No quiero acabar la entrada sin mencionar dos reseñas maravillosas que han aparecido este fin de semana de Cada día te espero a ti. Y es que a quince meses de publicarla todavía hay lectores que inician la trilogía. Una en el blog Leo la lluvia al caer (enlace), donde Ali da un resumen sin spoilers de la historia. La otra es en el blog La estantería de Morgana (enlace) y podéis ver que a ella también le ha gustado mucho.
¡Feliz día! J

Darte un beso (CDTEAT)


¡Buenos días! Tras un pequeño descanso vuelvo a escribir una entrada interesante. Me ha sentado genial el break en compañía de mi amiga. A veces no nos damos cuenta de cuánto necesitamos parar para recuperar las fuerzas.
El otro día os hablaba de dos canciones con la D. Fui incapaz de centrarme en una sola porque ambas significan mucho para mí.
Hoy hablaré de Darte un beso, de Prince Royce. Esta canción me trae recuerdos de una novela intensa de escritura, tanto por la historia en sí como por las reminiscencias a una serie que me marcó un montón.
Cada día te espero a ti.


Julia tiene solo dieciséis años, Zack veintisiete. Ella es cantante y estudia en el instituto, él es un militar a las órdenes del padre de Julia. Lo suyo es imposible, un amor prohibido, por eso Zack lucha contra sus sentimientos con todas sus fuerzas porque si cae en sus brazos podría perderlo todo.
Cuando ella se sube al escenario y él la ve por primera vez siente cómo su ansiedad aumenta de forma impredecible:



Le hago una señal a Penny para que siga nuestro plan. Ella le manda un enlace a Zack con un traductor instantáneo de letras y un mensaje donde le explica cómo usarlo para entender mis palabras.
Mientras suenan los primeros acordes de Darte un beso las chicas empiezan a moverse y yo camino hacia ellas siguiendo el ritmo de la bachata. Dos pasos y golpe de cadera, otros dos pasos y golpe de cadera…
Empiezo a cantar sin perder el movimiento.



Amarte como te amo es complicado,
pensar como te pienso es un pecado,
mirar como te miro está prohibido,
tocarte como quiero es un delito.
Ya no sé qué hacer para que estés bien
si apagar el sol para encender tu amanecer,
falar en portugués, aprender a hablar francés
o bajar la luna hasta tus pies.

Hacia la derecha, dos pasos y golpe de cadera…
Mientras me deslizo por el espacio frente a la barra cantando sin desafinar y bailando con mis compañeras sin perder el compás, observo las expresiones de Zack. Parece conectado a mí por un hilo invisible. Tiene los ojos muy abiertos, los labios separados y se los humedece con la lengua muchas veces.



Yo solo quiero darte un beso y regalarte mis mañanas,
cantar para calmar tus miedos,
quiero que no te falte nada.
Yo solo quiero darte un beso,
llenarte con mi amor el alma,
llevarte a conocer el cielo,
quiero que no te falte nada.

Siento la mirada de Zack repasarme el cuerpo cuando levanta la vista del traductor de canciones como si le faltara el aire. Le sonrío mordiéndome el labio un segundo sin letra y él suspira.
Zack vuelve a leer el traductor mientras entono la siguiente estrofa. Los años de estudio de español consiguen otorgarme un acento decente. Enfilo la última parte con una sonrisa sudando por el esfuerzo, pero feliz, con los ánimos levantados.
Él parece desencajado, como si su mundo acabara de volverse del revés. Sus emociones se vuelven locas y se descontrolan. Me fijo en sus ojos verdes, tienen un brillo especial y una expresión honesta al mostrarse vulnerables ante mí.
Ninguno de los dos aparta la mirada en un largo instante. Volvemos a hablarnos sin necesidad de palabras y su decisión de mantenerse alejado de mí se tambalea.



Si el mundo fuera mío te lo daría,
hasta mi religión la cambiaria.
Por ti hay tantas cosas que yo haría,
pero tú no me das ni las noticias.

Canto las últimas frases con una sonrisa, esforzándome para no perder la concentración. Ahogo un jadeo al terminar, me siento como si mis sentimientos fueran una fina lámina de cristal transparente capaz de mostrar al mundo por quien suspiran en silencio. Él cierra los ojos, niega con la cabeza y cambia otra vez el discurso de su expresión rompiéndome el corazón en mil pedazos.
Unos aplausos increíbles llenan la sala. Agradezco a mis compa-ñeras su colaboración animándolas a repetirlo otro día. Ellas me besan en la mejilla antes de retirarse a la mesa con Penny. Están agitadas, reciben los halagos de los presentes en su camino y se ríen emocionadas, como si ser el foco de atención durante unos minutos las encendiera.
Regreso al escenario para la última canción.

Encima la canción me chifla.
¡Feliz día! J