La importancia de las palabras...

7:07 Pat Casalà 2 Comments

    ¡Buenos días! Hoy no tengo demasiadas ganas de escribir, sigo con mi bloqueo… Pero he decidido que no hay mal que por bien no venga, seguro que unas vacaciones novelísticas me ayudarán a recuperar la inspiración. Voy a emplear mi tiempo en volver a leer.
      Hace unos días os hablaba de la importancia de poner punto y final a las historias, creo que realmente cuando algo queda abierto en nuestros corazones es difícil acatar la incertidumbre. Por suerte siempre encontramos la manera de cambiar de página y dejar la anterior en el olvido, aunque no sea el desenlace que esperabas.
     La cobardía muchas veces nos impide despedirnos, a buen entendedor pocas palabras bastan… A veces nos encontramos en una encrucijada y sentimos que la situación nos supera y entonces es más sencillo darse la vuelta y cerrar los ojos. Aunque lo valiente sería despedirse con unas frases fáciles…
       Me alucina la capacidad de algunas personas para sonreír a pesar de las adversidades… Es gente luchadora, valiente, con muchas ganas de comerse el mundo y dejar atrás los malos momentos. ¡Increíble! Me encanta caminar a su lado.
      Suspiro. Mi tendencia a empatizar con los demás y a desear que la ruleta de la suerte se pare en el número que se lo merece a veces me induce a elegir un sendero equivocado, sintiendo lo que no debería.
      Idealista hasta el infinito… Jajajaja, siempre con la ilusión de que cada historia termine perfecta, sin fijarme en las señales que indican lo contrario. Me gusta ver la parte positiva, lo bonito de cada instante. Y siempre espero a que mi manera de imaginarme las cosas se materialice en una realidad.
      Una de mis lectoras beta, S, la más crítica, está con EDP… La define como una novela pastel, con tintes románticos y con un amor demasiado idílico… Tiene razón, para mí los flechazos son reales, la química entre dos cuerpos se dispara desde el inicio, juntándolos más allá de la razón.
       Llevo unos días con dudas acerca de esa visión de la vida, con la sensación de que está muy alejada de la realidad. Y quizás es cierto, pero he decidido que me da igual, quiero escribir historias de amor bonitas, con alegrías y algún desengaño, con finales sublimes y buen sabor de boca. Ya es demasiado duro enfrentarnos a los retos que se abren en nuestro camino como para no disfrutar con la lectura de un romance precioso.
       Así que se terminaron las dudas, la ansiedad de no encontrar las palabras y la idea inicial de DUO, una novela que ahora muta lentamente en mi cabeza para encontrar una senda distinta…

       ¡Feliz día! J

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2 comentarios:

  1. Jejeje,

    que se pastel, romántica e idílica no implica que no sea entretenida.
    Besos,
    S.

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