¡Un gran viernes!


¡Buenos días! Estoy molida, con ganas de volver a meterme en la cama y pocos deseos de pasarme la mañana en la cocina… ¡Pero es lo que hay! Hoy celebramos el cumpleaños de mi marido con la familia. Fue el lunes, pero como los niños estaban lejos decidimos aplazar el festejo.
Ayer fue un día de emociones intensas. Primero preparamos el concurso de pasteles en el trabajo. ¡Hicimos una tarta de queso acompañada con granizado de Sandía! No tengo las fotos, pero en cuanto las reciba os las cuelgo… La verdad es que la presentación fue espectacular y el granizado estaba delicioso, tanto que ahora mismo he preparado la primera fase para servirlo este mediodía.
Ya os he explicado en varias ocasiones que mi trabajo consiste en llevar los números y la parte financiera de un grupo de empresas dedicadas al ámbito médico, exclusivamente centradas en la medicina materno fetal. Juntamente con los equipos de investigación del Hospital Clínic realizamos dos actos anuales: en verano un concurso de pasteles, en Navidad uno de tapas. En general el nivel de los pasteles ha superado con creces el del año anterior. Estaban buenísimos y si tenéis en cuenta que nuestra comida consistía en la variedad de tartas que poblaban las dos mesas…
Por la tarde me fui a una clase de zumba. El calor sofocante, unido a una cantidad ingente de personas en la sala, me despertó un sudor implacable. Bailé con un poco de ahogo… ¡Pero así quemé la gran mayoría de pasteles!
Teníamos una cena con un grupo de amigos, hacía tiempo que no nos veíamos, así que nos fuimos contentísimos hacia el restaurante. Como quise ir a comprar zapatos de poco no tengo tiempo de arreglarme, ¡acabé pintándome las uñas en el coche en marcha y sin luz! Ya os podéis imaginar el resultado… Jajajajaja, suerte que era de noche…
Cenamos en un restaurante nuevo que mis padres me recomendaron. Por suerte encontré un descuento en el Restalo que valió la pena. Tomamos tapas diversas y un poquito de foie. Fue una velada agradable, con anécdotas, risas, una comida perfecta…
Total, que me metí en la cama a la 1:45… Y esta mañana a mi cabeza se le ha ocurrido despertarme a las ocho… Grrrrrrrrr.
Bueno, me voy a vestir de cocinera y a trastear para preparar una comida de cumpleaños digna de un rey…
¡Feliz día! J

Pasito a pasito

    ¡Buenos días! Llegó el maravilloso, fantástico y esperado viernes. Con este calor me apetece más que nunca pasarme dos días de tranquilidad, baños y horas de descanso. Aunque bien mirado en la oficina con aire acondicionado no se está mal…
      Terminé la primera vuelta de LMR. ¿Cómo es posible que haya instantes en los que me apasione la historia y otros en los que considere que no vale nada? Supongo que depende del grado de implicación o del momento o de mi predisposición a ser crítica en ese instante.
      La verdad es que la trama tiene una correlación impecable, no hay demasiados errores de concordancia. Lo único que quizás sea un poco justo es un golpe de suerte que lleva a la policía a una pista importante. Aunque en la vida muchas veces pasan cosas de estas, ¿no?
    En nuestro día a día nos enfrentamos a situaciones tan surrealistas que parecen sacadas de un libro o de una película. Es aquello que se dice: a veces la realidad supera la ficción. ¡Y si no que se lo cuenten a mi hermana! La manera de morir de su pareja fue inverosímil.
     Así que he dado un par de pinceladas para que la situación parezca más normal y he decidido que la verosimilitud sea por decreto ley. Jajajajajaja, como mínimo la capacidad de autora me ofrece esas pequeñas libertades. Cuando tratamos la realidad no nos queda más remedio que acatarla tal como viene.
      Ya he iniciado la segunda vuelta a la novela. Esta última será más profunda porque busca los fallos de escritura. Sé que una vez termine esta corrección tendré que dejar la novela en el congelador durante unos meses para tomar distancia.
      Es cierto que cuando tu mente está anclada en una trama en concreto cuesta más abstraerse y encontrar los errores de narración. Aunque para ser sincera últimamente me alejo bastante de las novelas mientras no escribo y mi mente descansa durante horas.
      Supongo que después del verano estaré en condiciones de mandar mis dos últimas obras a la agencia. LME deberá iniciar el periplo a las editoriales y LMR pasará la primera criba de impresión. ¡Y a otra cosa mariposa! ¡Tengo muchísimos proyectos!
       Quiero darle una nueva vuelta a El Secreto de las Cuartetas para entregarlo a la editorial lo mejor posible. Me interesa muchísimo mejorar al máximo el manuscrito para ofrecerlo con un conato de renovación. Y también tengo en mente una nueva trama para mi próxima novela.
      Sí, ya lo sé, pasito a pasito se hace el camino al andar… Así que me lo voy a tomar con calma, con muuuuucha calma.

       ¡Feliz día! J

Vuelta a la normalidad...

      ¡Buenos días! ¡Menuda tormenta ha caído esta noche! Rayos, truenos, mucha agua… Me he despertado por el rugido de las gotas al caer con intensidad sobre la baldosa de mi terraza, acompañada por clamores de tempestad. ¡Parecía que el suelo quisiera deshacerse en mil pedazos!
      Una vez ha cesado el sonido estridente del exterior he vuelto a dormirme con la tranquilidad de saber que mis hijos duermen tranquilamente en sus camas, que ya están en casa, que hay que volver a la normalidad.
    Àlex explicó algunas de las mil y una experiencias de Malta. Es una isla preciosa, con rincones para explorar y un calor increíble. Àlex me aseguró que rozaban los cuarenta grados y que con solo salir a la calle la ropa se les empapaba de sudor.
      Han disfrutado de días de playa, mar, paseos en barca, visitas al beach club, a un parque acuático… Incluso cogieron un barco para ver la isla desde el mar. Se ve que la costa es preciosa y que hay espacios inéditos para explorar con una lancha motora.
    En fin, llegó entusiasmado…
    Irene también tenía peripecias que contar tras unos días en el lago de Banyoles, junto a su inseparable amiga Adela y nuevas compañeras de viaje. Lo que más le gustó fue la escalada… Bueno, eso y bañarse en la piscina, ir a la Escala un día, la canoa… ¡Se lo ha pasado genial!
     Me da un poquito de rabia que a veces no hablen demasiado, pero es normal a su edad, comparten lo justo al llegar a casa y poco a poco se irán soltando (bueno, eso espero).
    Empieza la recta final para las vacaciones de verano. En casi todas las empresas la gente se prepara para repartirse el período estival o para cerrar durante unos días concretos. Yo voy a descansar tres semanas de agosto… ¿Y vosotros? ¿Cuándo cogéis vacaciones?
    Parece que el sol quiere asomar esta mañana para iluminarnos el día. Yo tengo una larga jornada de trabajo por delante y una tarde de cocina. Mañana hacemos un concurso de pasteles en el despacho y me va tocar hacer una parte del de mi equipo. ¡A ver si también ganamos algún premio esta vez! En invierno fuimos el equipo con la mejor tapa…
    ¡El sábado os cuento cómo quedamos!

    ¡Feliz día! J

Días de cine

      ¡Buenos días! Hoy vuelven mis retoños a casa… ¡Me hace muchísima ilusión volver a tenerlos conmigo! ¡Y escuchar sus batallitas de las colonias! Aunque vendrán tan cansados que poco nos contarán hoy…
Llevo unas semanas yendo al cine de manera regular, hemos visto el nuevo Superman, la de Star Treck y ayer una llamada El Hipnotista. ¡Les doy buena nota a las tres películas!
     El Hombre de Acero es una adaptación que me gustó bastante, aunque me encontré con un derroche de peleas un poco exagerado. La historia era interesante, con algunos matices que me engancharon desde el principio. ¡Incluso el traje me pareció cien veces mejor! Supongo que es algo normal cuando modernizan las cosas, ¿no?
     Star Trek en la oscuridad me encantó. Disfruté de cada fotograma, de las peleas, de la manera de actuar del malvado, de la falta de sentimientos de Spock, de las reminiscencias a la mítica serie, del actor que encarna al capitán Kirk… Cuando presentaron al malísimo Khan no pude más que pensar en que él res mi Sherlock… Pero he de admitir que interpreta tan bien el papel que acabas descubriendo el cambio de registro de este magnífico actor.
       Ayer, con El Hipnotista, me tapé los ojos en diversas ocasiones… Es un thriller psicológico de los que te producen sobresaltos en los minutos que menos te lo esperas. Gran trama, muy buenos actores, una perfecta puesta en escena y el suspense justo. Mi crítica hacia esta película es positiva, quizás ahora debería comprarme el libro para valorar si la historia se ajusta al texto, pero de momento os diré que salí del cine con un buen sabor de boca.
      Hay películas que te marcan de manera intensa, las hay que prefieres olvidar solo salir de la sala de proyección y luego están las incunables, aquellas que te acompañan durante años… A mí me gusta muchísimo el cine, aunque intento encontrar ofertas para ir, es carísimo… A veces hay pelis por las que no vale la pena pagar esas cantidades, así que las veo en la tele.
      Supongo que ahora que mis hijos regresan la posibilidad de ir con asiduidad al cine se verá mermada… Espero que durante el verano estrenen alguna peli para ir los cuatro y que nos valga la pena pagar las cuatro entradas…
      Mis gustos cinematográficos son muy claros. Huyo de las películas tristes o de miedo. Soy muy impresionable, demasiado diría yo, eso quiere decir que los films con demasiados efectos pavorosos me impiden conciliar el sueño durante días. Y los tristes me dejan hecha polvo, con la pena asida a mí durante demasiados días.      Por eso busco películas que me distraigan, me hagan reír o me muestren la resolución de un enigma complicado, con una trama compleja como la de ayer.
       ¿Y a vosotros? ¿Qué tipo de películas os gustan?

       ¡Feliz día! J

Corregir...

      ¡Buenos días! El calor abrasador de este verano es insoportable… Ayer por la noche fuimos a celebrar el cumpleaños de mi marido con unos amigos, cenamos en una terraza junto al mar y no me puse el jersey… ¡Increíble! En tirantes a las once…
      Los días sin niños tocan a su fin, hoy es mi último día de soledad… Àlex volverá de Malta con la emoción de quince días fuera de casa, con mil experiencias que contar y un sinfín de anécdotas para aumentar su bagaje. Irene también regresa mañana de unas colonias súper activas. Ha hecho piragüismo, escalada, espeleología, trekking, BTT,… Les va a costar un mundo bajar a la realidad.
      Recuerdo con emoción mis años de colonias infantiles y juveniles, los veranos en Inglaterra, las mil y una cosas que descubría sin la presencia de mis padres, las ilusiones del verano…
      ¡Cómo me hubiera gustado un Gran Hermano particular en Malta! Me imagino a mi hijo interactuando con la familia maltesa y me entran unas ganas locas de ver cómo les habla inglés, cómo se desenvuelve…
      Hoy quiero ir al cine para celebrar que mañana mis dos adolescentes ya dormirán en casa. No sé qué ir a ver ni me importa… ¡La cuestión es distraerse un rato!
      He iniciado una corrección de LMR. Es la primera, aquella en la que busco los fallos de concordancia o los errores en la historia. Me gusta, aunque he de reconocer que según el momento me engancho más o menos a la trama. Y eso que ya sé cómo acaba…
      Cuando envío mis libros a lectores profesionales pienso que es tan subjetivo que un les guste o no… Depende de tantos factores… A mí hay épocas que me gusta un tipo de lectura y otras en el que no me atrae, y viceversa. Así que es difícil valorar el contenido de los libros de una manera neutra.
      Para mí hay cosas mejorables en todos los libros, pero hay un momento para colgar el traje de correctora y dar una rúbrica final. Ahora toca la corrección más fácil, porque solo hay que encontrar los deslices que surgen cuando escribes sin esquemas y permites que sea la historia y los personajes los que te guíen a través de las páginas.
      Luego vendrá el pulido… ¡Eso es lo que menos me gusta! Pero hay que hacerlo…
      ¡Me voy a trabajar! ¡Feliz día! J

Punto y final... ¡LMR ya está terminada!

     ¡Buenos días! He pasado un fin de semana maravilloso en la montaña con mi marido. Sin vecinos, sin niños, sin gente… ¡Simplemente genial! Aunque el sábado el tiempo no nos acompañó demasiado.
      El viernes fue un día intenso, lleno de emociones y de logros de mi querida hermana. Fuimos a escucharla exponer su tesis y desde el minuto cero me sentí incapaz de entender una sola palabra de las que salían por su boca… ¡Me sonaba a Suajili! Pero el tribunal pareció satisfecho con ese derroche de palabras ininteligibles y la consideró apta para convertirse en la doctora Carla Casalà. Pronto sabremos la cualificación.
     Durante el fin de semana se ha activado mi inspiración de una manera extraña… Llevaba días anunciando que LMR estaba en sus últimos capítulos, pero nunca llegaba al final, no le encontraba el tono adecuado. Para mí el coste-oportunidad de las horas dedicadas a escribir es importantísimo. El día que no soy capaz de teclear algo coherente ni de aprovechar hasta el último segundo que tengo para avanzar en la novela es mejor dedicarme a otra cosa.
     No sé si fue la soledad de la montaña o la lluvia o simplemente que era el momento, la única realidad es que el sábado por la mañana empecé a escribir a una velocidad de vértigo, con las palabras enredadas en un sinfín de emociones. Las frases llenaron el folio con una facilidad pasmosa mientras sentía el peso de ese final tan intenso.
     Cuando abandoné mi casa para dar una vuelta con mi marido mi cabeza continuaba anclada en la trama, había encontrado el tono perfecto para recrear el final. A las cuatro en punto tenía hora en la peluquería y me llevé el ordenador, la inspiración me abocaba a escribir sin descanso y la idea de abandonar mi nuevo Mac me parecía imposible.
     Así que ya os lo podéis imaginar, llegué a la peluquería, acompañada por la tromba de agua que se empeñaba en anegar el exterior, me senté en la silla, le contesté con monosílabos a la peluquera y abrí la tapa del ordenador… ¡Me pasé tres horas enteras tecleando sin darme cuenta de las esperas ni de lo que pasaba a mi alrededor! Debieron pensar que era una adicta al trabajo…
     Llegué a casa en la recta final de la novela, me costó un mundo recorrer la distancia en el coche, sin tener a mano un teclado para finalizar. Y cuando me senté en mi sillón, frente a la chimenea apagada, puse el punto y final a la historia principal. Ayer por la mañana terminé la novela, ahora está lista para la primera lectura correctiva. El resumen de la novela es: dos meses y tres semanas, 83.364 palabras, 58 capítulos y 150 folios…
     Poner el punto y final a una novela me llena de sentimientos encontrados. La esencia de la historia me acompaña más allá de ese punto y me da pena abandonar a los personajes, pero la satisfacción de rubricar ese FIN me llena el corazón de ilusión…
     ¡Feliz día! J