¡Buenos días! Hoy seguro que llego tarde a repasar la entrada y
darle el último retoque para colgarla, tengo una mañana de aquellas que
estresan, con mil cosas que cerrar antes de las diez y una presentación
importante en el consejo de administración.
Uffff, a mí escribir se me da bien, pero hablar en público… Bueno,
espero que me salgan las palabras, que pueda explicar bien la situación
financiera de la empresa y que los cuadros que he preparado sean capaces de dar
una imagen fiel a mis frases…
Supongo que una vez termine podré subir el post, ahora mismo mi
cabeza está en un lugar lejano e inalcanzable, muy dispersa y sin demasiadas
ganas de colaborar. Mañana es el último día de trabajo, tengo mil cosas que
hacer antes de marcharme y encima apenas cuento con tiempo.
Ayer, para relajarme, me pasé la tarde leyendo, cocinando y yendo
arriba y abajo para conseguir acabar los mil recados pendientes. Preparé unas
croquetas, un pastel de atún, una ensalada de tomate, carne a la plancha, crema
de espárragos…
Me cuesta no lanzarme de cabeza a escribir una nueva idea que me
atrapó el fin de semana, seguro que tarde o temprano acabo sentada frente al
ordenador, tecleando con frenesí para darle vida a mis nuevos protagonistas.
Ahora mismo se llaman Sara y Bob, pero quién sabe cómo se llamarán si algún día
empiezo su historia.
Y es que ahora no quiero crear nuevos manuscritos, sino repasar
los antiguos, pulirlos, prepararlos para dar el salto a Amazon o donde sea.
Pero cuando lo intento mi cabeza vuela en otra dirección y acabo jugando con el
iPad o cocinando o navegando por Internet.
Ecos del Pasado me
da continuas alegrías. Es increíble saber que hay lectores anónimos que se
animan a darle una oportunidad. Las descargas son estables, cada día hay nuevas
personas que lo adquieren para leerlo en su Kindle y a mí me parece un logro
maravilloso, algo que últimamente pensaba que no podía pasarme a mí.
Mañana cerraré el blog por vacaciones… ¡Qué ganas tengo de
descansar! Seguro que durante el verano acumulo cantidad de ideas para
desarrollar mi nueva novela mientras corrijo antiguas y para vivir con energía
e ilusión la publicación en papel de El Secreto de las Cuartetas.
¡Feliz día! J
¡Buenos días! Parece que el sol vuelve a lucir con elegancia en el
cielo azul. Las temperaturas no son tan cálidas como los días pasados y parece
que al fin se respira aire de verano. Me quedan apenas tres días de trabajo
para empezar mis ansiadas vacaciones, ya casi siento el aroma sosegado de las
jornadas de asueto, sin el estrés laboral ni las obligaciones.
Tener trabajo es un bien escaso que debo mimar, la ilusión de
antaño de dedicarme únicamente a novelar mis ideas queda relegada a un lugar
lejano e inalcanzable, sin dolor, sin esperas y sin angustias. Escribir es
parte de mí, un impulso primario que me acompaña en el camino.
No se puede renunciar a lo que una es. En el pasado lo intenté, me
propuse dejar de escribir, arrancarme la necesidad imperiosa de darles vida a
mis personajes, pero es algo innato en mi interior, algo que me encanta. Ahora
sé que nada ni nadie me impedirá continuar con esa labor, aunque sea una
escritora con muchos o pocos lectores, siempre permitiré que mi creatividad se
evada hacia los folios vacíos.
Es increíble saber que tras cuarenta y un días Ecos del Pasado continúa dándome
alegrías. Me he propuesto pasar un largo periodo alejada de las redes sociales,
de Internet, del KDP… No sé si lo cumpliré a rajatabla, pero este viernes
cerraré el blog por vacaciones indefinidas para empezar a rebajar mis impulsos
cibernéticos.
Estaré muchos días sin casi cobertura, alejada del mundo
informático, inundada por libros en el Kindle, con un mundo nuevo por descubrir
y muchísima ilusión por viajar a Tailandia, un lugar que se me antoja
enigmático, diferente, exótico…
Respiro el aire viciado de la mañana, con el perfume de la
vegetación que arraiga en los parterres de mi terraza, unos cuantos pájaros
sobrevuelan la distancia frente a la ventana abierta, su aleteo se acompaña de
un canto armonioso y nítido. La casa duerme.
El día despunta para mostrarme la emoción de vivirlo, de sentirlo,
de permitir que la ilusión dirija mis pasos mientras me adentro en los últimos
días de trabajo antes de partir hacia lo desconocido. Es agradable la sensación
de que pronto dejaré las obligaciones para abrazar las emociones.
Seguro que de este viaje salen ideas para una novela de aventuras
y amor…
¡Feliz día! J
¡Buenos días! Las nubes se dedican a empañar las posibilidades de
ver un brillante y magnífico sol en el cielo, llenan la atmósfera de humedad y
acaloran más de lo normal la mañana, creando un sofoco pegajoso en el cuerpo. ¡Tengo
ganas de luz!
Hoy se cumplen cuarenta días desde que Ecos del Pasado salió a la venta. Me he levantado en el puesto
cuarenta del Top100, ahora está en el treinta y nueve… Os dejo una foto porque
estos momentos han de inmortalizarse, quizás no los volveré a vivir nunca más…
Y es que tantos días encadenados en una posición tan perfecta es algo que no te
pasa todos los días.
Desde aquí quiero agradecer la lectura a las personas que han
decidido descargarlo para darle una oportunidad, ¡incluso se vende en
Amazon.com! ¡Mil gracias!
Ayer salió publicado un post en el blog Perdida en un Mundo de Libros en el que se anuncia un sorteo de mi
libro. Si todavía no lo tenéis puede ser una manera de ganar un ejemplar
gratuito… Solo debéis pinchar en el enlace y apuntaros siguiendo las bases.
Ufff, creo que hoy estoy completamente errática, sin centrarme en
un tema para abordar en mi entrada diaria. Quizás mi mente ya está de
vacaciones y se niega a colaborar en algo tan sencillo como encontrar una idea para
reproducirla en el blog.
La verdad es que desde el punto y final de DUO apenas he encadenado tres frases seguidas. Por las tardes voy a
hacer recados, juego un poco con el iPad y leo, pero nada de abrir el portátil
para teclear o corregir o buscar una idea para una historia nueva.
Suerte que en pocos días empezará mi periodo vacacional y podré
desconectar de todo. Creo que las emociones de estos cuarenta días entre los
más vendidos de Amazon son tan intensas que no tengo manera de canalizarlas
para recuperar la inspiración. O quizás pese el esfuerzo de cinco novelas en un
año y medio…
¡Feliz día! J
¡Buenos días! Hoy empezamos la jornada intensiva en el trabajo…
¡Qué ilusión! La auditoría terminó el pasado viernes y me quedan cinco largos y
preciosos días para ponerlo todo en orden.
Hay muchísimo que hacer y poco tiempo, lo que significará un
esfuerzo considerable, pero vale la pena porque luego tendré vacaciones.
Este fin de semana en la montaña ha sido memorable. Desconexión
total, sin Internet ni listas ni agobios. Ni siquiera me llevé el ordenador…
Quería leer, descansar y no escribir, creo que tras cinco novelas en dieciocho
meses mi cabeza necesita un espacio para recomponerse.
Me decidí por Juego de Ángeles, el final de la trilogía Almas Oscuras de María Martínez.
¡Me encantó! La autora tiene una pluma sublime que destila intensidad en cada
uno de los capítulos y te atrapa entre sus páginas. El final fue inesperado en
una parte y no me decepcionó para nada. ¡Os lo recomiendo!
Al llegar ayer a casa, tras recoger a mi pequeña de sus quince
días de convivencias en una casa en medio de las montañas, descubrí con emoción
que Ecos del Pasado continúa en el Top100, con altibajos en su posición, pero
con un número nada desdeñable de ventas diarias. ¡Es maravilloso!
Hoy he descubierto una nueva reseña en la Web, de Selin. Parece
que en general gusta el cambio de estilo, la nueva faceta que experimento con
mis libros y el suspense que teje la trama. Aunque a Selin no le acaba de
convencer el final…
Os invito a leer sus opiniones en el blog Susurros.
Y en la Web Leerlibrosonline.com, Aryam también lo ha leído y reseñado,
señalando los puntos flojos y los fuertes… ¡Un cuatro sobre cinco! ¡Es una gran
puntuación!
En otro orden de cosas os diré que mi hija regresó a casa con un
cansancio supremo, feliz y con mil anécdotas que contar. Suele ser una chica
poco habladora, sin demasiado interés en compartir con nosotros sus vivencias,
así que me alegró la noche escucharla, sentirla cerca y que volviera a ocupar
su habitación.
Casi respiro el aire tranquilo y sereno de las vacaciones… ¡Tengo
unas ganas! Os voy a dejar para correr al despacho y sacarme de encima las mil
y una tareas necesarias para apagar el ordenador el viernes…
¡Feliz día! J
¡Buenos días! Los truenos invaden el exterior con su sonido estridente,
parece que de un momento a otro se desatará la tormenta intensa que se prepara.
El día está oscuro, las nubes copan una extensión nada desdeñable del cielo y
tapan el maravilloso sol de verano.
Es viernes… Tengo ganas de descansar, esta semana ha sido dura en
trabajo, nervios y un sinfín de instantes tensos que me encantaría dejar en el
olvido. Es lo que tienen las auditorías…
Ecos del Pasado ya lleva treinta y seis días en el Top100 de
Amazon. ¡Es increíble! Me parece un sueño hecho realidad, uno de aquellos del
que no quiero despertar, aunque soy consciente de que tarde o temprano se desvanecerá
en el olvido. La vida es un pozo lleno de sorpresas agradables que te
sobrevienen cuando menos te lo esperas.
Los comentarios y las reseñas que hay en Amazon y en la web son en
general positivos y eso me llena de una energía que me revitaliza cada día,
dejando a un lado las tristezas. Aunque también las hay negativas…
Soy consciente de que cualquier escrito se puede mejorar y cada
una de las opiniones que de manera respetuosa señalan algunos posibles cambios
consiguen darme las pistas para prever nuevas maneras de encarar correcciones
posteriores.
Es bonito que tu historia guste a los demás, que los lectores te
den un voto de confianza y que durante unos días la novela se venda bien. Sé
que los gustos varían y que las opiniones personales de las reseñadoras están
condicionadas por sus ideales, por eso valoro tanto esos escritos donde se
señalan los puntos fuertes y los flojos, porque me dan una visión realista de
las lecturas ajenas.
Las primeras gotas de lluvia repiquetean contra el suelo con
serenidad, como si su cadencia melancólica quisiera recordarme que pronto, muy
pronto, voy a descansar, a tomarme unas merecidas vacaciones, a no pensar, a no
escribir, a no consultar las listas del KDP (jajajajaja, ¡esto no me lo creo ni
yo!).
Mirad la entrada que Marisa ha realizado en el blog Entre Mil Letras. Anuncia que participo en el concurso. Esta predisposición de las
administradoras de blogs a ayudar a los indies es loable y me llena de
vibraciones positivas. ¡Gracias a todas!
¡Feliz día! J
¡Buenos días! Hay millones de razones para sonreír cada mañana y
muchas de ellas vienen con el piloto automático para que no nos percatemos de
ellas… Me parece increíble que la vida me ofrezca la posibilidad de vivir un
sueño y que siga dándome alegrías diarias.
Recuerdo con una mezcla de emociones el primer libro que terminé,
aquella idea idílica de que las letras hablarían por sí solas y que enseguida
triunfaría… Uffff, ¡cuánto ha llovido desde aquello! Entonces trabajaba en unas
galerías comerciales frente al edificio Planeta y cada mañana me paraba
enfrente para mirarlo con un guiño de esperanza.
Luego vino la época turbulenta, las esperas infructuosas frente al
teléfono y el email, los días de ansiedad y frustración. Seguía contemplando el
edificio Planeta cada mañana, con la sensación de que algún día entraría en sus
fauces cargada de ilusiones y manuscritos.
¡Cómo cambian las cosas cuando uno desea ser feliz! Quizás era una
inmadura en ese campo, pensaba que con trabajo duro, esfuerzo e ilusión se
alcanzaban unas metas demasiado elevadas y volqué toda mi energía en conseguir unos
fines equivocados.
Ahora también paso cada mañana frente al edificio Planeta, pero ya
no sueño con entrar en él cargada con mi portafolios virtual. Disfruto con cada
venta, con cada comentario, con cada momento de emoción. Y con eso me basta
para ser feliz.
Hoy me iré a trabajar con un traje hecho a base de ilusiones, una
sonrisa construida a base de realidades y no de ficciones como antes. ¡Me queda
poquísimo para mi merecido descanso vacacional! ¡Tengo unas ganas!
No pienso perder el optimismo ni la positividad ni mis ganas de
comerme el mundo. Es importante encontrar ese instante de tu día para saborear
cada instante y darle el color necesario para que brille en tu interior. ¡Ojalá
la vida siga tan emocionante!
¡Feliz día! J