Cerrado por vacaciones


Vuelvo el año que viene... ¡Os deseo unas felices fiestas!!!!!!!

Ya llega la Navidad


¡Buenos días! Me cuesta un poquito escribir aquí últimamente. La verdad es que tengo un aumento exponencial de trabajo y voy bastante agobiada con las mil tareas pendientes. Quizás por eso estoy más perezosa a la hora de dejar constancia de mis pensamientos en el blog.
Por suerte la semana que viene tengo vacaciones y si hago un esfuerzo importante estos días lograré descansar sin el peso del trabajo sobre mis espaldas.


En Cansina’s blog han preparado unos súper sorteos de mis libros. Os animo a participar porque podéis conseguir un ejemplar en papel de Un último día conmigo (enlace) y la serie Sin ti al completo en ebook (enlace). ¿A qué suena bien?
Este fin de semana pasado logré quitarme la apatía con las novelas y avancé un montón en la corrección de la bilogía Forever. Pronto conseguiré enviarla a mis lectoras beta para su análisis. Me va increíble tener sus impresiones para saber cómo mejorar.
Y tengo una idea maravillosa para una siguiente novela, aunque intento no tirar demasiado del hilo para no dejar de lado mi intención de terminar la corrección de la anterior.


¿Cómo se preparan vuestras vacaciones? ¿Tenéis ganas de disfrutar? ¿De pasar unos días en familia? ¿De disfrutar de esos instantes tan nuestros?
La Navidad es una excusa perfecta para reunirnos con nuestra familia y descubrir mil historias que no hemos tenido tiempo de escuchar durante el año.
Es una época del año donde gozamos de tiempo, de conversaciones agradables, de comidas copiosas entre risas, de emociones…
Pronto va a tocar hacer balance del año y hacer unos propósitos realistas para el próximo. Me gusta hacerlo, pararme a mirar atrás y ver el recorrido de los últimos doce meses, descubriendo cada recodo, cada instante maravilloso, cada una de las proezas increíbles que se han sucedido.


A nivel literario no puedo estar más contenta. ¡Ya tengo dieciséis novelas publicadas! Todavía recuerdo cuando no tenía ni una… Cuatro editoriales, algunas autoeditadas, proyectos para publicar dos como mínimo en 2019… Y muchas ilusiones puestas en las nuevas historias sin olvidar las antiguas.
Es bonito. Y lo mejor de todo es sentirme arropada por todos vosotros porque me dais algo que es difícil de conseguir, cariño, soporte, emoción…
¡Feliz día! J

Escribir, divino tesoro


¡Buenos días! Parece mentira que ya se acerque la Navidad porque este año apenas me ha dado tiempo de darme cuenta del cambio de estaciones, de cómo dejaba atrás el verano para internarme en el otoño y luego en el invierno, de la irrupción del frío, de las tardes oscuras y de los cambios en el paisaje.
Llevo un tiempo demasiado enfrascada en el trabajo, tanto que apenas saco horas para disfrutar de la escritura o dedicarme a ella en cuerpo y alma como antes. Quizás por eso hay muchas tardes que al llegar a casa a una hora avanzada acabo leyendo o haciendo puzles.
A veces la mente necesita un descanso, igual que los sentimientos.


Lo noto mucho en mi concentración. No soy capaz para nada de centrarme en lo escrito por mí y mucho menos en lo que viene a continuación. Y empiezo a escribir y a corregir a trompicones, sin la celeridad de antes ni la misma ilusión.
A medida que pasan los años y esa llama incandescente de la necesidad de publicar se apaga, solo busco disfrutar de la escritura, pasar un buen rato con mi creatividad, permitirles a los personajes envolverme hasta convertirse en una parte de mi alma y tatuarse en ella con tinta imborrable.
Cuando releo alguno de mis libros o los recuerdo me emociono. Y es que se han convertido en una parte importante de mí, en un baúl lleno de recuerdos maravillosos que atesoro en mi mente y consigue llenarme el cuerpo de sentimientos cuando lo abro.


El proceso de escritura para mí es igual al de lectura. Quiero saber cómo se resolverá cada trama, cómo actuarán mis personajes, cómo llegarán a ese final que clarea en mi mente.
Eso me empuja a darle a las teclas, a vibrar, a sentir cómo la necesidad de regresar a la historia me absorbe hasta convertirme en un ente lleno de emociones y deseos de continuar escribiendo sin detenerme un segundo.
 Aunque sea difícil de entender, me basta con eso. Es la energía necesaria para vaciar mi mente de los mil entresijos del trabajo, de las sensaciones externas, de cualquier mal momento que me suceda en mi día a día.
Antes deseaba llegar a miles de lectores, descubrir sus emociones al leerme, sumergirme en un mundo donde pudiera compartir las sensaciones de la escritura.


Ahora lo veo tan diferente…
Me encanta compartir ideas con mis amigas, discutirlas hasta darles la vuelta, conocer sus impresiones una vez termino esa historia y pasarme horas describiendo cada parte, dándole una consistencia más real en mi mente, dándome cuenta de aquello que no buscaba decir y sin embargo esa novela dice…
Y sí, creo que la felicidad consiste en esos pequeños momentos en los que te das cuenta de la maravillosa compañía elegida a base de años de búsqueda.
¡Feliz día! J

El corazón de Aldabia


¡Buenos días! Estos cuatro días de fiesta se han llenado de momentos mágicos. He terminado una corrección y he empezado otra. He tomado decisiones. Y he esquiado, paseado, mirado series…
Por fin me dejaron publicar la preciosa portada de mi próxima novela, El corazón de Aldabia, donde puse todas mis emociones mientras la escribía. Es preciosa, no dejo de mirarla…


¿Queréis saber un poquito de qué va?
Todavía no tengo la sinopsis oficial, pero puedo compartir con vosotros la propuesta que he hecho, a la espera de que la editorial me dé instrucciones al respecto.
Ahí va:



Aladi Hustrasga era el segundo en la línea de sucesión al trono de Aldabia, un juerguista empedernido, chulo, despreocupado e irresponsable que se pasaba los días de fiesta en fiesta sin escatimar a la hora de consumir alcohol, drogas o sexo. Hasta el asesinato de su hermano en palacio. De la noche a la mañana se convierte en el heredero legítimo al trono y ha de cambiar sus costumbres para adoptar su nuevo papel en la monarquía del país. Lucha contra esa realidad, pero nada evita su destino.
Isabelle Stoner se ha criado en las montañas junto a su padre adoptivo tras presenciar el cruel asesinato de sus padres. Es una chica camaleónica, instruida en defensa personal y supervivencia, capaz de representar cualquier papel, superdotada y con una licenciatura en física. Su nuevo trabajo es un reto para ella. Va a convertirse en la escolta del príncipe y a fingir ser su novia. Dormirá en su habitación, será su sombra y apenas tendrá derecho a la intimidad,
Ninguno de los dos está preparado para conocerse. Ella marca sus límites. Él es irresistible. Pero ambos deberán unir sus fuerzas para salvar al reino de una trama de mentiras.



¿Os apetece descubrir su historia? Si todo va bien durante el mes de febrero podréis hacerlo…
¡Feliz día! J


Conocernos más


¡Buenos días! A veces nos quejamos de nuestras vidas, de cómo suceden algunas cosas o de los acontecimientos traumáticos que nos salpican. Y sí, los hay dolorosos, otros divertidos, incluso felices…
La semana pasada me mandaron un vídeo que me hizo llorar y reflexionar sobre la importancia de valorar lo que tenemos cerca, de hablar con la familia, de conocer de verdad a los tuyos y de no dejarse llevar por la tecnología hasta el punto de no saber lo suficiente de las personas con las que convives.


En realidad, es difícil llegar al alma de una persona, por muchas horas compartidas que pases, si no quieres llegar a su interior puedes quedarte en la superficie sin ahondar para nada en su verdadera historia.
Todos tenemos una forma de ser, somos capaces de vibrar por algunas cosas y de enfadarnos por otras. En cada persona las emociones se desarrollan de formas diferentes y no hay dos versiones iguales de una misma situación porque la vivimos diferente, según nuestro baremo emocional.
Pero, ¿conocemos de verdad a nuestras parejas? ¿A nuestros hijos? ¿A nuestros padres? ¿A nuestras amigas?
Es difícil contestar a esas preguntas sin formular la más importante: ¿nos interesa de verdad conocerlos? Porque esa es la cuestión, el querer descubrir el interior de nuestros allegados y sus deseos de compartir contigo cada faceta de su personalidad, explicando sus penas y alegrías, expresando cómo se siente ante algo concreto y cediéndote un pedacito de su alma a cambio de la tuya.


A veces somos nosotros mismos los que sin darnos cuenta bloqueamos la posibilidad de darnos a conocer. Muchas veces esa posición responde al miedo al rechazo, a la sensación de que no van a entendernos o incluso a la necesidad de encerrarnos en una concha, como si guardar nuestras sensaciones nos ayudara a superarlas.
Lloré un montón con el anuncio de Ikea, creo que han logrado tocar la fibra sensible de las personas y me parece emotivo, real, crudo y muy difícil de aceptar para muchas personas.
Quizás ha llegado el momento de dar a conocer nuestros interiores sin miedo, a dar un salto al vacío mostrando esa realidad que nos guardamos para nosotros, a no permitir que el tiempo marchite la posibilidad de descubrir las maravillosas personas con las que convivimos.
Ojalá al final podamos sentirnos unidos y felices porque estoy convencida de encontrar un mundo de nuevas y excitantes emociones.


La semana pasada salí esta reseña (enlace) de Cada día te espero a ti en el blog Sabor a Tinta. Me alegro de que se animen a continuar con la trilogía y de que todavía ahora encuentre lectores para iniciar la serie.
También hablan sobre Un último día conmigo en Books for you (enlace). ¡Me han encantado sus pablaras!
¡Feliz día! J

Una sola mirada


¡Buenos días! El tiempo pasa tan rápido últimamente que apenas tengo espacio para respirar y absorber el aire a mi alrededor.
Hay muchas cosas que quiero cambiar, pero a veces la vida te lleva a un lugar donde es difícil dar marcha atrás con esa naturalidad necesaria para darle un giro a tu vida.
Ha llegado el momento de centrarme en avanzar y trazar un mapa de pasos a dar para saltar al vacío en el momento justo. Porque debo hacerlo.


Ayer una breve conversación con una amiga me dio las pistas para analizar bien una parte de mi escritura. Porque la verdad es que los escritores tenemos una serie de temas recurrentes que plasmamos en nuestros escritos.
Para mí los ojos son el reflejo del alma. Adoraba esa serie llamada Miénteme porque hablaba de cómo las expresiones faciales podían indicar mucho acerca de alguien.
Las miradas contienen una esencia y un sinfín de información acerca de los sentimientos de una persona.


Hasta el más vil de los asesinos tiene emociones, incluso aquellos individuos de apariencia fría y letal conservan un calor residual en sus corazones. Porque somos humanos y sentimos.
Los ojos reflejan esa dualidad en personas que suelen esconder sus pasiones bajo comportamientos inflexibles, son el espejo de nuestro interior, pueden dar un brillo claro o estar apagados, pueden mostrar alegría, tristeza, dolor, ansiedad, felicidad…
Y sí, cuando escribo muchas veces recurro a eso, a la intensidad de una mirada, a cómo unos ojos nos pueden dar pistas acerca de su dueño, de cómo esa mirada triste nos envuelve en un halo parecido a nuestros sentimientos o la alegre nos transite buenas vibraciones.


Hay muchas otras expresiones faciales importantes para interpretar a una persona, pero la más difícil de ocultar es la de la mirada porque por mucho control que tengamos los ojos muestran demasiado.
No sé todavía qué me depara el futuro respecto a mis escritos ni al resto de mi vida, solo que esa sensación de hormigueo en el cuerpo cuando escribo, esa compañía de mis personajes, ese hilo invisible que me conecta con el mundo paralelo me llena de energía positiva e ilusión.
Descubrir la parte profunda de la escritura, recurrir a mis sensaciones epidérmicas para mostrar cómo alguien actúa, convertirme en una titiritera con capacidad de decidir sobre sus destinos es una sensación impresionante.
¡Feliz día! J