Adoro mis ideas locas

¡Buenos días! Llevo cuatro días ausente… Entre las auditorías, las horas dedicada a promocionar las novelas y las reuniones con tutores de mis hijos, apenas he contado con tiempo de escribir en el blog.
Por fin terminé la corrección de CDTEAT. La novela ha sumado veintiséis  folios, una parte importante de historia y ha cambiado el final. También empecé a escribir la continuación, UDMST, y a darle vueltas a la trama, con ideas dispares y contradictorias.


Me pasa a veces. Se me ocurre un giro argumental, lo escribo varias veces en mi mente, lo estiro y lo voy llenando de matices. Y de repente muda, convirtiéndose en algo diferente. Entonces confronto ambas ideas, con la mente abierta, sin tener muy claro cuál de ellas es válida. Y una luz aparece al final del túnel cuando escribo una escena en el libro que me da una pista real de cómo voy a seguir.
Es increíble volver a aterrizar en la piel de Julia y Zack. A medida que avanzo me doy cuenta de que todavía queda mucho por contar, un mundo lleno de momentos que me llenan de energía positiva y de sonrisas. Mientras mi mente se enreda en las peripecias de este amor prohibido y estiro la madeja para presentar una trama a la altura no me asolan los malos rollos, solo veo positividad, alegría e ilusión.


Como no se puede publicar una trilogía sin tener como mínimo dos libros y pico escritos, he decidido hacer una prueba a la hora de dejar leer la novela a las beta. El primer borrador fue para Senda, ella me dio pistas importantes para mejorar muchísimo la historia. Sus comentarios me indujeron a decidir no quedarme con una sola novela.
Ahora voy a enviar la segunda versión a otra beta y voy a esperar sus impresiones. Si hace falta volveré a retocarlo para enviarlo a la siguiente y así voy a ir avanzando hasta tener un manuscrito a la altura.


Mientras le voy dando vueltas a ideas locas. Porque esta noche he ideado un giro increíble para la nueva novela, uno que puede tener en vilo a las personas que se adentren en su lectura y a mí misma hasta el final. Necesitaba una razón poderosa para explicar una parte de la trama y creo que la he encontrado.
Para evitar pecar de un exceso de falta de realismo he dejado por escrito esta idea loca, se la he mandado a mi lectora beta número uno y espero sus impresiones. Porque si me he pasado, si no tiene sentido, si es demasiado para el tipo de trilogía que escribo, pues deberé darle la vuelta para sacar jugo a mi imaginación.
Ha de haber historia para dos novelas más…
¡Feliz día! J


Ideas, divino tesoro

¡Buenos días! Ayer fue un día completo, con diez horas dedicadas a la auditoría anual, una visita a la comisaría para prolongar el pasaporte de mi hija y una documentación que terminar para entregar el expediente. Si todo va bien Irene pasará el curso 2016-2017 en USA.
Por fin a las nueve envié la totalidad de documentos para que la organización inicie el proceso de buscar familia para ella. Será un año difícil y emocionante a la vez, diez meses lejos de Barcelona, sin poder regresar ni ir nosotros a verla, en otro país, con otras costumbres y muchísimas experiencias enriquecedoras.


Cuesta tomar una decisión como esta, enviar a tu hija de quince años a miles de kilómetros durante tanto tiempo es dificil, pero a veces la balanza se decanta hacia la posibilidad de concederle una oportunidad única.
Apenas conté con tiempo para darle un empujoncito a CDTEAT. Mi cabeza parece un hervidero de ideas, con escenas del libro actual, algunas de la continuación y sin olvidar a Bastian y a Cat en NUS. Sí, supongo que necesitaría cambiarme de mente para dormir o descansar… Pero entonces ya no sería yo.
Cuando me quedo seca de imágenes me lleno de ansiedad, es como si necesitara mantener una o varias historias en la cabeza para sonreír. Tejer tramas me ayuda a ser feliz, es mi pequeño tesoro, uno que convive conmigo para llenarme de emociones.


Ahora tengo claro qué falla de CDTEAT, gracias a la visión objetiva de mi amiga y a la distancia con el manuscrito. Vuelvo a conectar con Julia y Zack al retomar la lectura, pero lo hago con un foco distinto, sin sentir el enganche de las frases, con una mirada crítica, en busca de donde falla la historia y la narración. Poco a poco le cambio la fisonomía y la adecuo mejor a la fluidez necesaria para convertirse en un manuscrito digno de enviar al resto de betas.
Mientras avanzo en la corrección perfilo mejor UDMST. Quiero una continuación intensa, con un alto grado de misterio y un romance a la altura. Partimos de un amor prohibido, difícil, con dos protagonistas muy diferentes. La pasión es la base de la historia, una pasión imposible.


Los ingredientes para la continuación han de mezclarse con la misma fuerza que en CDTEAT, ha de haber un motivo para algunas de las acciones y necesito encontrarle el tono. De momento solo pienso en cómo seguirá, sin ahondar demasiado en temas concretos, solo es una idea general, con instantes álgidos y algunos flecos para dejar sueltos en la primera parte.
Uffff, me voy a trabajar o acabaré con dolor de cabeza, demasiados pensamientos para esta hora… Mañana tengo auditoría, no sé si tendré tiempo de escribir…

¡Feliz día! J

Dar las gracias

¡Buenos días! La casa duerme, apenas escucho el rumor de la ducha en el lavabo de mi hijo. Suspiro. Ayer fue un día intenso, entre las horas dedicadas al trabajo remunerado, los recados con mi hija y un par de horas de corrección de CDTEAT, apenas conté con tiempo de pensar.
Me propuse tres cosas al empezar el año. Poco a poco cumplo la agenda, sin perder la sonrisa ni la constancia en la parte que depende de mí. La perseverancia siempre ha sido uno de mis atributos y no la voy a perder ahora.
Dar las gracias a las personas que me acompañan en el camino de la vida es importante, porque muchas veces su compañía consigue desterrar los malos días o vencer un conato de ansiedad que lucha por apoderarse de la serenidad.
Mi familia es la piedra angular de mi felicidad. Ellos siempre están ahí, aunque muchas veces no acaben de comprenderme. No es fácil lidiar con una mente como la mía, ávida de darle vueltas a mil ideas durante las horas del día, sin detenerse nunca.
Cuando me siento a escribir ladro si me hablan, es como si sus preguntas atentaran contra mi concentración. Son mis momentos, las horas que dedico a escribir se convierten en un refugio donde me evado para permitirle a la imaginación dejar una huella impresa de sus desvelos.
Sin mis dos lectoras beta más críticas no conseguiría avanzar en la correcta mejora de las novelas. Al terminar un manuscrito mi cuerpo sigue unido a la trama con una intensidad demasiado elevada como para asumir las críticas. Me cuesta escucharlas, las rebato con terca obcecación, sin pararme a interiorizar en ellas.
La parte positiva es que al cabo de unas horas hacen mella en mí, lentamente, como unos rayos de luz que se vislumbran dentro de la niebla. Esos comentarios cristalizan en mi mente de manera paulatina y acaban por ser la guía a la hora de retomar la corrección de la novela cuando he cortado el cordón umbilical con ella.
A veces les doy las gracias a las lectoras beta, porque me leen, me escuchan y no se contentan con mis argumentos para defender el primer borrador, siguen diciéndome exactamente donde ellas piensan que patina la narración y me ayudan a darle la vuelta positivamente.
No todo el mundo tiene la capacidad de decir con buenas palabras que un manuscrito le parece aburrido, sin enganche o con fallos a alguien que espera una buena crítica. Sin esa valentía tendría varias novelas mal hilvanadas o con fallos de estructura graves.
Así que gracias a las personas que a nivel privado desmontan cada uno de mis manuscritos y consiguen darme una visión objetiva de cómo encarar la corrección. ¡Sois las mejores!

¡Feliz día!   

La magia de la corrección

¡Buenos días! Empieza una nueva semana, con nuevos retos y mil momentos para vivir a tope. Necesitaba coger distancia con CDTEAT para valorar de manera productiva los comentarios de mi lectora beta. Cuando estoy conectada con la historia soy incapaz de encontrar los fallos, cada giro argumental me parece perfecto y me engancho sin retocar nada.
Tardé un poco más de la cuenta en desprenderme de Julia y Zack, los tenía metidos muy dentro, formaban parte de mí y suspiraba en silencio por su romance. Por suerte lo logré, el cordón umbilical con ellos se cortó para dejarme yerma de emociones, sin el arrojo que me llevaba a sentirme parte de sus vidas, y finalmente he conseguido leer con la mente abierta.
Durante tres días he avanzado mucho en el pulido y mejora de la novela. He quitado seis folios para usarlos en la continuación y he añadido veintiuno, dándole una vuelta de tuerca a la falta de silencios en la narración. Voy lenta, todavía estoy en el folio sesenta de doscientos treinta y muchos, leo y releo una y otra vez cada uno de los capítulos, sumo algunos párrafos donde es necesario, borro otros para darle más realismo a la trama y no ceso en el empeño de mejorar.
La magia vuelve a mí a medida que avanzo en la tarea, vuelvo a conectar con Julia, con Zack, con sus desventuras, y consigo ver cada fallo de narración con claridad de mente. Sonrío, suspiro, sufro, me emociono y lloro con ellos, les ofrezco un poquito más de espacio para enamorarse.
Me gusta esta faceta de correctora, es fabuloso encontrar una vía directa al corazón de mis personajes y volver a vivir su amor con la misma intensidad que cuando lo creé en mi mente. Me llena de sonrisas y me vacía de tristezas. Es como un catalizador para mi felicidad.
Este fin de semana he ido a esquiar con mi familia. No hay demasiada nieve, pero el sábado nos regaló un día radiante de sol y bajadas, con momentos álgidos. Ayer fuimos con mi marido al cine y aproveché las horas libres para ahondar en mi idea para darle consistencia a CDTEAT.
Tengo una idea clara de cómo quiero seguir en la continuación, con escenas en la cabeza y algunos cabos sueltos de la primera que deben encontrar un final a la altura. UDMST tendrá más misterio, sin abandonar en ningún momento el romance.
Le he dado muchísimas vueltas a la sinopsis de la segunda parte, no puede desvelar el misterio del final de la primera, pero debe contener pistas de qué encontrar en las páginas de UDMST. Nunca había iniciado una novela con la sinopsis escrita, es una experiencia excitante.

¡Feliz día! J

Seguir en la brecha

¡Buenos días! Me levanto con emoción, por fin llegamos al viernes y contaré con tiempo libre para avanzar en algunas ideas que me rondan por la cabeza. Llevo unas semanas erráticas, voy de un lado a otro como una peonza, tan pronto me centro en una tarea como empiezo otra…
Jejejeje, supongo que el esfuerzo de escribir dos novelas en cuatro meses y medio, con una etapa en la que trabajaba simultáneamente en las ambas, ha dejado secuelas en forma de dispersión.

Zack y Julia

Ayer fui al cine con una amiga, a ver Palmeras en la nieve. Me gustó la ambientación, la historia y los personajes, pero me faltó alguna explicación en partes del argumento. El final no fue a la altura de mis expectativas, pero no hay otro posible.
Ser capaz de dirigir los hilos de las historias me ayuda a darles la forma que deseo, sin dejar cabos sueltos que a mí me parecen importantes, con la claridad suficiente para llevar a los personajes al lugar donde me parece importante. Maduro con ellos, río, sueño, vibro y me expando, como si fuera capaz de vivir una vida paralela.
Zack

Voy a centrarme, a terminar la corrección de CDTEAT y a escribir la continuación. Lo haré, aunque me cueste un esfuerzo extra. Ya he abierto un tablero en Printerest con la nueva novela y una lista de Spotify con una par de canciones. Poco a poco la trama se plantea en mi mente, con un componente más de suspense que en la primera, sin descuidar el amor, el romance, los momentos álgidos ni la personalidad arrolladora de Julia.
La ilusión de descubrir las desventuras de Zack y Ju me llena de sonrisas, ser la titiritera que les embarca en situaciones interesantes hasta un desenlace a la altura de mis deseos me da alas para alcanzar el cielo de la felicidad. Ambos me parecen interesantes y estoy decidida a explorar posibilidades a la hora de darle un giro a CDTEAT y de plantear UDMST.
Jejejeje, muchos acrónimos, ¿no? Algún día quizás os puedo dar los nombres de las novelas, enseñaros las portadas e incluso proponeros leerlas, si os apetece. Todo es posible.

Julia

También podrían quedarse en el disco duro del ordenador para mis beta y poco más… Ya veremos…
De momento debo pulir, reescribir e iniciar los primeros capítulos de la nueva, sin descuidar que ya había iniciado NUS y que no voy a abandonarla.
Ya vuelve la dispersión. Quizás podría escribir las dos a la vez como hice hace poco, intercalando un capítulo de cada una. Podría hacerlo, sería volver a la euforia de la creación, a sentir las cosquillas en los dedos cada vez que me sentara con el ordenador en el regazo, sobre un cojín, para reanudar mi frenética escritura…
Sí, podría hacerlo…
Solo el tiempo puede decidir a dónde me llevará la inspiración.

¡Feliz día! J  

Un programa de radio, magia y sonrisas

¡Buenos días! Ayer empecé el día en baja forma y a medida que avanzaba me fui animando. A veces pasa, te levantas y ves la vida en blanco y negro, pero los acontecimientos de la jornada la llenan de colores vivos.
Tatty, la administradora del blog El universo de los libros, habló de Los mundos de Esme en un programa de radio llamado La hora amazónica (enlace). Es precioso escucharla, a ella le gusta mi escritura, dice que es ágil y que enganchan. Escuchadla, es interesante.
La entrevistadora era Blanca Miosi, una de las reinas de Amazon, con millones de ventas anuales de sus libros.
A las siete y media me fui a mi apoteósica clase de Zumba. Ufff, ayer el profesor aumentó considerablemente el nivel y a las ocho estaba destrozada, pensaba que no llegaría al final sin desfallecer. Pero lo hice y al salir me sentía genial, con las pilas recargadas y ganas de guerrear.
Y es que la vida es un montón de instantes a los que no podemos girar la cara. Una ancha sonrisa curva mis labios, me gusta escribir, vibrar con los personajes, darle marcha a la narración y seguir en la brecha de inventar historias. No puede decaer en mi ánimo de mostrar al mundo mis escritos, aunque al final solo lleguen a unos pocos. La decisión y el empuje son la única manera de conseguir pequeños hitos.
Creo en la magia de las novelas, en la visión de un mundo donde las cosas son fáciles y llenas de emoción, en caminar poco a poco hacia un horizonte lejano. He descubierto la magia de disfrutar con cada recodo del sendero que serpentea hasta un final incierto.
De momento sigo esa premisa a la hora de conseguir uno de mis propósitos de fin de año. Lenta, pero segura, sin ambicionar una carrera contrarreloj. Incluso a la hora de esquiar he cambiado mi velocidad para adaptarla a las condiciones de la nieve.
Con la escritura también voy con más tranquilidad, a pesar de tener la capacidad de crear una trama en un mes y medio, después escucho las opiniones de mis lectoras beta, me calmo un poco, tomo distancia con la narración, me desligo de la conexión y la repaso una y otra vez en busca de mejorarla.
Dar un paso detrás de otro me ha ayudado a descubrir la grandeza de soñar en imposibles sin la lacra de la ansiedad. Es precioso levantarse por la mañana con la posibilidad de alcanzar un pedacito de cielo.

¡Feliz día! J