¿Vale la pena?

8:38 Pat Casalà 12 Comments


¡Buenos días a todos! Con la primavera caminando a nuestro lado las jornadas empiezan a ser más calurosas, más soleadas, más alegres. La luz nos acompaña hasta altas horas y el sol parece más dispuesto a lucir en un cielo impoluto. ¡Me encantan los colores y las esencias de la primavera!
Este último mes ha estado repleto de emociones, sensaciones, nuevas experiencias… Tras años escribiendo para cuatro personas he decidido abrir una de mis obras al mundo, expandir la cantidad de lectores que puedan acceder a mis escritos. Esa decisión ha conllevado un sinfín de sentimientos encontrados que me asaltan de manera intensa.
Como autora lo que más deseo es que mis novelas se lean, y que gusten. Sí, que gusten, quien diga lo contrario está mintiendo. Cuando veo una venta mis deseos acompañan a esa persona anónima que ha decidido emprender la lectura de El Secreto de las Cuartetas, anhelo un comentario en Amazon, un correo electrónico, un escrito donde me cuente sus impresiones, sus aventuras, sus emociones.
¡Es tan intenso el deseo de compartir, de escuchar, de recibir! Cuando escribo una novela siempre espero que sea leída y entendida, que sea capaz de conmover a quien decida vivir las desventuras de mis personajes, que enganche, que divierta, que entretenga…
Y ahora que he abierto mi escritura al mundo, que está expuesta en un escaparate donde los peces grandes logran situarse en puestos elevadísimos y un pez pequeñito como yo ha de moverse sin parar para arañar un trocito de mar, vivo inmersa en un tiovivo de sensaciones.
Me he estado planteando si debería subir también El Secreto de los Cristales a Amazon. Para decidirlo pedí ayuda a una persona a la que admiro y que me está ayudando muchísimo. Esta novela la escribí poco después de finalizar la rescritura de las Cuartetas, tras trabajar intensamente durante un año junto a Pepe Albert de Paco, un tutor de la escuela de escritura de l’Ateneu.
Recuerdo con claridad el momento en el que mi cabeza decidió que Ángela se merecía una novela propia, una que explicara qué le pasó, cómo superó el trauma del secuestro, cómo perdonó a su padre… Y recuerdo cada uno de los días de aquel verano en Estavar, trabajando a destajo con el ordenador mientras mis hijos estaban en el casal o buscando ranas en el cauce del agua…
Trabajaba en la ribera del río, sentada sobre las incómodas piedras que alfombraban la pequeña ensenada, conectada con el mundo con mi USB para rastrar Internet en busca de datos, documentación, ideas.
Fue un mes de julio intenso, uno en el que la falta de trabajo me ayudó a encerrarme y a acabar aquella historia que llevaba unos meses cociéndose, desde el mes de abril. Recuerdo instantes álgidos en los que estaba sentada en casa y me daba cuenta de que mi información acerca de un punto concreto era demasiado escasa y entonces me subía al coche, conducía hasta la carretera y me quedaba unos minutos en zona de cobertura Movistar para bucear entre las Webs necesarias y encontrar los datos para continuar. Y volvía a casa, a mi sillón, y seguía tecleando sin parar hasta que volvía a encontrarme con una laguna. Y otra vez al coche, y a la carretera, y a casa…
Cuando inicié El Secreto de los Cristales tenía el tema de Nostradamus muy trillado, tres años de pulido de El Secreto de las Cuartetas habían dejado un regusto de cansancio en mi interior, así que decidí escribir acerca de otros temas, relegando al profeta a la primera novela. Estudié astrofísica, arqueoastronomía, astronomía,… y me situé 30 años después del fin de El Secreto de las Cuartetas.
Otra de las cuestiones que me planteé fue la de escribir en tercera persona y la de integrar la personalidad de los malos en capítulos aparte. Y así surgió una novela que sólo leyó mi querida amiga Rosa. Una novela que necesita pulido, trabajo y unas horas de dedicación, una novela que está ahí, esperando a que decida si me lanzo a pulirla y subirla a Amazon o no.
Bueno, ayer recibí los comentarios de alguien muy especial y me he pasado toda la noche pensando, decidiendo, dándole vueltas. ¿Vale la pena el esfuerzo? ¡Pues todavía no tengo la respuesta! ¿Qué creéis vosotros?
¡Feliz día! 

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12 comentarios:

  1. Si nunca lo intentas, nunca lo consigues. Ten en cuenta que el echo de que una novela no guste, no significa que sea mala, o esté mal escrita. Hay un factor que los escritores pasamos por alto porque nuestro ego es así de chulo. Esto es algo que poco se dice en ninguna parte, pero es tan real como que hay día y hay noche. Uno de los principales factores de que una novela no guste,es que la gente tiene gusto. Sí. Hay tantos gustos diferentes omo personas existen. Si no gusta, es porque puede que no sea el público adecuado. Yo opino que si no te lanzas, nunca sabrás si lo has conseguido o no. Y siempre recuerda una cosa. Hasta los más importantes escritores de la historia la pueden cagar con todo el equipo. ¿Y que sucede? Absolutamente nada. Como dicen en Batman ¿por qué nos caemos? Para volver a levantarnos.
    Un abrazo.

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    1. Tienes toda la razón, si no lo intentas nunca lo sabrás... Pero estoy en un momento de mi vida que la inspiración me ha abandonado, es como si se hubiera secado de repente para fundirse en la nada...
      Pero bueno, creo que debo aparcar mis reparos y empezar a pulir. ¡Si no lo intento me lo reprocharé toda la vida!
      ¡Gracias por tus palabras Arthur!
      ¡Feliz día!!!!

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    2. Otro momento típico de un escritor. La inspiración no se ha ido. Ni te ha dejado. Te daría muchísimos consejos sobre el tema y quedarían vacíos.
      En Twitter te voy a pasar un libro que debes conseguir como puedas. Es de una buena amiga y tiene un gran consejo de base.

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    3. Supongo Arthur que todos los escritores pasamos estas crisis de inspiración en algún momento... Pero en mi caso la necesidad de escribir acaba imponiéndose.
      ¡Feliz día!

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  2. Querida Pat, "éxito y fracaso son dos partes de la misma moneda".
    La mayoría de las veces, los resultados no dependen de nosotros, pero en la parte que nos toca, debemos hacer lo mejor posible nuestro trabajo.
    La literatura es una cuestión de detalles, de tiempo, de vida.
    Te dejo dos frases:
    "Hasta el agua que nada espera, brota esperando alguna sed" Antonio Gala
    "Los lectores son viajeros, circulan sobre las tierras de otra gente, nómadas que cazan furtivamente en los campos que no han escrito". Michel de Certeau.
    Un abrazo.

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    1. ¡Maravillosas frases Pilar! La paciencia es una virtud que llevo muchos años buscando... Pero tienes razón, no se puede abandonar ni dejar de creer en uno mismo, ¡esa es la verdadera esencia de la vida! Así que esta tarde me pongo con las correcciones...
      ¡Un beso!

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  3. ¿Eres feliz escribiendo? Si la respuesta es que sí, de lo que estoy seguro, claro que vale la pena. Como dijo Cela, el que resiste llega. No nos podemos quedar a medio camino. ¡Ánimo!

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    1. ¡Gracias!!! Sí, soy feliz escribiendo. Es parte de mí misma y no me imagino mi vida sin escribir...
      ¡Feliz día!

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  4. Siempre vale la pena Pat. No lo dudes.

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    1. Ya he empezado a corregir, Menchu. ¡Feliz día!

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  5. es clar q val la pena. tot esforç té recompença!

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